lunes, 9 de agosto de 2010

Búsquedas

Estos días anduve buscando a aquellos que me conocieron cuando aún no estaba rota.
Pero sé que no los buscaba a ellos.
Me buscaba a mí antes-de-estar rota. Buscaba encontrar lo que he perdido a través de unos ojos que pudieran y supieran ver lo que fui, no lo que soy.

14 comentarios:

paula varela dijo...

Uff, Carmen, querida poeta, invisible y cercana, me impactó mucho este texto, esta brevedad tan inmensa, espejo donde muchos ojos pueden mirarse, y aún sabiendo de roturas y de quiebres, de búsquedas infructuosas, aún así... aún así algo... mis ojos, tus ojos... encuentran.

Celebro en esta visita que el destino nos haya cruzado.

Un abrazo bien fuerte,
Paula

Desconcierto dijo...

estoooooo, me dejas sin palabras


¿un mojito?

un abrazo, de esos, de achuchón...

Bletisa dijo...

Rencomponte tú sola que puedes y no busques mucho Carmen.
Hazme caso.

Carmen dijo...

Yo celebro también que haya sido así, Paula... Estos ataques me dan de vez en cuando aunque en la vida real mi rollo sea mirar siempre para adeante...

Besote enorme.

Carmen dijo...

Sé que a veces te asusto, Antonio, me vas a tener que dar unos azotes cuando nos tomemos esos mojitos, je... Gracias y por varias cosas, incluidos los álmbunes de mujeres en blanco y negro...

Beso.

Carmen dijo...

Probablemente tienes toda la razón, Amparo... pero cuando me pasa no lo puedo evitar... es como un virus, tengo que tener paciencia y esperar que se vaya solo, siempre se va...

Besote. Te echaba de menos.

Cristhian dijo...

Para quienes no te conocemos,
aún despúes de rota.
Con la facilidad
de la distancia y el anonimato.

Puedo decir que no hay fractura que no se solde.

Y pese a que me encanta el tango,
las penas aunque por largo tiempo duelan siempre se podrán mitigar con una alegría inesperada a la vuelta de la esquina.

Lo digo con conocimiento
de roturas y penas.

Con solidario cariño
Cristhian

Carmen dijo...

En la vida real no soy nada "tanguera", Cristhian, son momentitos y me los permito, je, por qué no...

Gracias. Besos.

víctor (el gato estepario) dijo...

Atando cabos sueltos, jaja
Yo creo que siempre es bueno un poco de flashback, moeverse a través del tiempo -siempre que no se quede uno atrapado en algún lugar, para siempre- ja

Bueno, ahora en serio, me ha parecido muy interesante la idea que expones. Reencotrarnos con quien éramos antes de las fracturas es reencontrarnos con nuestra esencia y volverla a reanimar. ¡Larga vida para tu esencia!
BESO

Carmen dijo...

A mí me gusta recordar quien soy, Víctor, porque a veces se me olvida...Nos pensamos poco, eso creo y, a veces, nos olvidamos...

Gracias, sabes que es un gustazo cada vez que te reencuentro.

Beso-abrazo.

Fernández dijo...

Tantas veces jugamos con las posibilidades, no? No sé como eras antes de estar rota, pero seguro que estabas mucho más incompleta, porque en eso de andar recojiendo nuestros pedacitos, perdiendo algunos y agregando nuevos que parecerían encajar, nos reconcemos de maneras distintas y nos damos cuanta también que somos más "otro" de lo que habíamos pensado. En eso va la experiencia tambien, creo, en ir dejándonos a nosotros mismos en el camino. Aunque lo que fuimos-somos, siempre dependerá de mañana. [en eso ando justamente, soy uno de tus felices lectores con nueva máscara, a ver si adivinas] Fuerte abrazo

Carmen dijo...

Seguro que tienes toda la razón, Fernández, pero yo no sé, fíjate, si eso de sufrir nos hace mejores ni más completos o si la Carmen de antes de empezar a recoger pedazos era la verdadera y ahora sólo quedan de ella eso, trocitos incompletos... Soy de los que tiran para adelante pero aún me falta aprender (y ya es hora) eso de que la vida es "así" y, por lo tanto, lo mío son pataletas de absoluta inmadurez... Como cuando le quitas algo a un niño y su capacidad de razonar no llega más allá de que le has quitado algo y él quiere tenerlo...
Quién sos? je.

En cualquier caso, gracias.

Fernández dijo...

Eso de la imadurez, si me lo permites, no lo comparto (o sí, pero no lo veo como un defecto). Creo que en definitiva (y sea como sea que venga la vida) lo que realmente buscamos es encontrarnos con nuestra propia sonrisa a la mañana siguiente (y si es coincidiendo con la de al lado, aunque complicado, mucho mejor). ¿Qué más estamos en condiciones de pedir, no?

[Podría enumerarte alguna pista para que sepas quien soy, más allá de que esta en sí misma es la primera]

Carmen dijo...

Mi problema es que durante demasiado tiempo yo lo tuve casi todo... y me acostumbré a creer que así sería siempre, jeje...
ERes Lázaro? jejeje... Quiero pistas.