domingo, 25 de julio de 2010

Iguales

Finjo ya la razón desordenada,la carne inmóvil,la dulzura terrible de los muertos.Ese andar de puntillas por los miércolescon el sigilo de un cadáver,previsible y sin huellas.
Pero en ese vagar hallo a veces un guiño,
una mínima luz que me sacude,
un resplandor de invierno,algo que contamina la distancia:otro torso que yace en la misma postura,bajo el mismo ciprés,en la misma región de la costumbre.

14 comentarios:

Paloma Corrales dijo...

Lo habré leído tropecientas veces, y no sólo no me cansa, sino que me encanta.

Besos.

paula varela dijo...

Coincido con Paloma, que bien que hace releer este poema!
una poética que crece con pasos de gigante.

Carmen dijo...

Me encanta oír, eso, Paloma.

Mil gracias por contármelo.

Un beso.

Carmen dijo...

Yo no sé si crece o no Paula, sólo sé que si no escribo "me muero"...

Beso enorme.

Enfero Carulo dijo...

¡Ahí hay que estar, en el alma!
Este poema es una bestialidad y se le nota la actitud.
¿Cómo comentar aquello que no tiene comentarios?
:-)

Carmen dijo...

Tú siempre sabes decir lo justo y hacerlo bien, Alicia... Besote grande.

Entrebancos dijo...

Lo sigiloso de tu poema no pasa de puntillas por mis ojos, se quedo un rato aplaudiendo ...Precioso, besos

Desconcierto dijo...

vaya vaya....

joderrrrrr

Carmen dijo...

Gracias por seguir vieniendo, Entrebancos...

Carmen dijo...

Tú y tu expresividad, Antonio, ójala no me falte nunca ninguna de las dos.. besoooo

ciento15 dijo...

Es tan calido el sitio que fabricas. Tan dulce y tan esperanzador, a pesar del dejo a tristeza. Tan cuidado.
Es un placer leerte y invariablemente me sabes a Dalí hecho letras: color, pasión, sentido, luz... y tanto universo paralelo (o este mismo, cernido por tu optica tan única y precisa).
Me gusta mucho tu trabajo.

Ramón Besonías dijo...

Saludos.

Enhorabuena por su página. Un placer leerte.

Si aún te queda tiempo, la mía:

http://lamiradaperpleja.blogspot.com

Nos leemos.

Ramón Besonías

Carmen dijo...

Ciento, me encanta esas cosas que dices, aunque no la merezca. Es un gusto que vengas. Gracias por acompañarme en ésto.

Carmen dijo...

Gracias por venir, Ramón... Te leeré.

Un saludo.