miércoles, 25 de enero de 2012

Huellas


El otro día oí a una mujer guapa, rica y famosa (una de esas que parecen tenerlo todo), confesar que uno de sus mayores miedos es darse cuenta de que no ha sido digna de ser amada.

Siento ese mismo miedo casi todos los días de mi vida.

14 comentarios:

Morgana de Palacios dijo...

Deja de juzgarte, porque cuando hay exigencia para con uno mismo, al hacerlo siempre terminamos infravalorándonos y oye... una no ha nacido para ser modelo de nada ni guía de nadie.
Una es como es, un poco de todo según soplen los vientos.

Cuando dudas de tus posibles méritos para ser amada, estás dudando de la inteligencia de los que te quieren, y eso ya es mucho dudar por tu parte.

Además ¿vas amenazando con un cuchillo a la gente para que te quiera?.

Yo decía por ahí:

Nadie depende de nadie
nadie se muere por nadie,
todo lo más se mata
a su libre albedrío.

y mi abuela dijo siempre: "Algo tendrá el agua cuando la bendicen".

Te sigo la huella, Morti.

Beso.

Faro dijo...

El miedo fue niño, yo tuve siempre miedo a los desvanes, pero era un miedo cargado de inocencia. Luego pasó el tiempo y dejó un rastro de miedo, más entero y más malhechor. Miedo a haber perdido la vida, que es como se llama al frío de la vida ya vivida, en vano. No ser amado es una forma de decadencia contra la que no podemos hacer nada, es el esbozo de la infelicidad más absoluta. Pero no es tu caso. Primero porque tú estás en otra curva del camino, aunque ahora esta te parezca la última puerta hacia el enigma. Y luego porque somos muchos los que te hemos amado, de una u otra forma, pero con un amor saludable siempre. Lo que ocurre es que tu percepción del amor, en este instante mismo, pasa por encima de nuestros hombros y no ves todo ese caudal de amor que has generado. Yo te entiendo, entiéndeme tú a mí y no le tires más piedras al viento, piénsate fiel a ti misma.
Quizás un día, dentro de mucho tiempo, a mí quizás me dejen subir del infierno para decir: Carmen, mujer infinita, fue muy amada pero mereció mucho más, con ella no se ponía nunca el sol y fuimos tan poca cosa para ella…

Un beso

Luis Oroz dijo...

¿Y si le das la vuelta a la tortilla?

¿Y si no has encontrado personas dignas de recibir tu amor?

Es un hilo muy fino el que sostiene nuestra percepción de la realidad, y pesa, esa pesa mucho.

Que no, Carmen, que no. Besazos.

estrella dijo...

Hola Carmen!!
Me alegro de verte de nuevo.

Digna de ser amada??,por supuesto,no lo dudes,con el cariño y la verdad que derrochas,cómo no vas a ser digna?

Yo lo veo así,si entregas amor,pasión,fidelidad,dulzura,optimismo,generosidad,qué más hace falta??,ser la mujer perfecta no existe,ser una misma,con sus defectos y virtudes,así te queremos y así te amarán,por ser como eres,porque tú dejas huella en quienes te conocen,no dudes de tu fuerza.

Un fuerte abrazo cariño!!

Carmen dijo...

Mi "Mor" me alegra infinito que dejes por aquí tu palabra porque siempre he sentido una extraña conexión con vos y un respeto enorme por tus valores... También creo que nos parecemos un poquito, recuerdas? Yo creo que tú también eres romántica hasta la médula lo que sucede es que eres muchísimo más lista que yo. A mí me da por ponerme tanguera y tremendista, a tí por ironizar (la ironía es de inteligentes) y la ironía ya se sabe que es de inteligentes.
Y es cierto, me juzgo a todas horas, pero también me reconozco en todos mis errores y carencias. Yo quise un amor de esos a los que se puede llamar amor de verdad y no un sucedáneo.
Yo he buscado el amor desde que tengo uso de razón y no soy de las que se sientan en una silla a esperar... o sea, actué, aposté, probé, intenté... pero no pasó. A eso me refiero, a que sencillamente lo que más me importaba en la vida no sucedió. Y una se pregunta si la culpa es de los demás o suya.
Podría seguir hasta el infinito dándoles vueltas a lo mismo que es, en definitiva,lo que hago en mis poemas... pero ahora prefiero decirte que leerte me hace bien, sobre todo ahora que cada día me parezco más a uno de esos perritos que te acercan el morro para que los quieras.

Nos seguimos.

Un beso grande.

Carmen dijo...

Tú sabes de mí demasiadas cosas, a ti debería resultarte más fácil entenderme pero siempre he pensado (y pienso) que la mujer a la que hablas no existe, no es más que un invento muy mejorado de la realidad. Una cosa sí te reconozco, en ese rollo mío con el amor pocas veces encontré a alguien por quien apostar de veras, por dentro lo sabía, pero a pesar de eso, siempre pensé que tal vez merecía la pena probar. Resumiendo, muchas veces la que no fue capaz de sentir amor fui yo, y en eso sí te doy la razón, pero no porque la otra persona fuera indigna de ser amada por mí sino porque yo siempre he esperado sentir "ese algo más" -que yo sé que existe- y que, sin embargo, nunca o casi nunca me sucedió.
Tal vez lo que añore sea estar yo enamorada????

Siempre me haces pensar.

Un beso.

Carmen dijo...

Hola Luis,

A lo mejor, tienes razón y es que no he encontrado a la persona adecuada... Ya se lo decía a Val más arriba... El caso es que a veces me duele esa carencia de una manera casi física... Antes más, ahora, en este año tan entretenido que he pasado, hasta al amor he tenido que aparcarlo para intentar reconstruirme porque una no puede ir por ahí ofreciendo despojos en ninguno de los aspectos de su vida.

Un día, con mojitos, hablamos. Con los mojitos se habla mucho mejor.

Besazos para ti.

Carmen dijo...

Hola Estrella,

Siempre andas por aquí diciendo cosas hermosas... y, poco a poco, has conseguido que sienta una enorme ternura por ti.

Gracias. Muchas.

Un besote.

Desconcierto dijo...

¿y las huellas que vas dejando en los que te han ido conociendo?

esas huellas tienen un valor infinito.

besos Carmen.

Faro dijo...

Exactamente eso, has dado en el clavo con tu última consideración-pregunta. Y en eso no eres distinta a los demás seres humanos que anhelamos ser amados mientras la noche crece, pero sobre todo mirarnos en un nombre propio y sentir que amamos, al margen de los abismos personales.
Porque te conozco: ni se te ocurra volver a pensar que no has sido digna de ser amada. Los indignos fuimos el resto del mundo.
Si en ti no ocurrió el milagro, u ocurrió solamente una vez, es porque la vida es una vieja puta, en el peor sentido de la palabra, y demasiadas veces llena de canciones olvidadas.
Pero el viento no se para nunca y tú tienes muchos nombres que deletrear todavía.

Un beso.

VICTOR GATO dijo...

¡Verás!, a que voy a tener que subir pa arriba, jjjj

Si la gente le entrega su amor a las mascotas, a los perros, a los gatos, a las iguanas; al dinero, a los cargos, a la política, a las empresas, a los lídeeres, a los cantantes, a los actores, a las piedras preciosas, a los bolsos, a los zapatos, a los coches;...cuánto más habría que entregartelo a tí que eres real, maravillosa y mil veces más valiosa.

Nunca se sabe cuándo puede llegar ese amor fuerte y profundo. Igual esa llama llega en plena juventud y un accidente la apaga a los dos días para siempre. Igual llega en plena juventud y rápidamente se desvanece permaneciéndo el resto de los días como un ridículo sucedáneo. Igual llega al final de nuestros días cuando parecía que ya todo estaba consumido. Nunca se sabe, por eso sólo podemos estar espectantes.

Pero para mi lo importante no es la duración de las cosas (todas) sino la intensidad que tuvieron (la calidad). Al contrario de un viaje alrededor del mundo, se puede haber realizado un viaje corto y próximo pero que contuvo un acontecimiento extraordinario que nos marcó para siempre, que jamás se nos olvidará. Quizá a la vuelta de la esquina, en la tienda donde todos los días compramos el pan, nos encontramos inesperadamente con alguien y se produce el cruce de miradas que se encarga de encender la chispa que prende el incendio dentro de los dos pechos. Nunca se sabe. Sólo podemos estar espectantes. Y no tener miedo cuando llegua ese momento y dejarlo pasar, porque no hay nada que perder y en cambio mucho que ganar.

Lo que si te puedo asegurar, Carmen, es que ya he pasado varias veces en mi vida por el sentimiento de que ya había sentido cuanto tenía que sentir y que solo me quedaba ver transcurrir placidamente el resto de mis días, y la vida se ha encargado de sorprenderme una vez más encendiéndome locamente la pasión. Todo es posible hasta el último día de nuestras vidas. Nunca se sabe nada, no sabemos nada de nada, jajaja.

Un beso. Seguro que nadie estuvo aún a tu altura.

Carmen dijo...

Eso no lo niego,Antonio, ni siquiera niego el haber dejado huellas y de que a veces esas huellas hayan sido importantes o medio importantes pero el caso es que hace mucho que me siento completamente sola en ese aspecto de la vida (incluso cuando he estado acompañada he sabido que no). Pero bueno, he vivido, eso sí, podría escribir un libro con todo lo que he hecho para intentar descubrir lo que yo quería encontrar debajo de pieles en las que, a veces, no había nada. O nada que pudiera ser para mí.

Besote. Grande.

Carmen dijo...

Supongo que sí, que di en el clavo cuando te respondí... y si me ocurrió una vez por qué no me va a ocurrir otra? ayyyy... hagamos un ejercicio de fé.

Gracias por creerte que soy quien no soy (je).

Carmen dijo...

Todo lo que dices es cierto, Víctor, y yo siempre lo he defendido y lo defiendo... Mientras haya vida cualquier cosa es posible, mil veces he dicho lo mismo que tú: en la cola del pan, en la del cine o en el lugar más insospechado puede empezar a suceder lo que creías imposible. Mira, yo casi me "encoño" -perdón,pero es que es la palabra justa- hace poco con mi médico de cabecera, ja ja ja... que, bromas, aparte, desde que empezó mi pesadilla se portó chapó conmigo a todos los niveles (incluso coqueteaba un poco, jeje) pero, maldita sea, como era interino cogen y me lo cambian (ya son ganas de joderme lo de la Comunidad de Madrid, ja ja ja)... Que no, que te digo yo, que tengo muy mala suerte. Y que también he perdido mucho tiempo en historias imposibles sólo para divertirme.
Ya tengo mis añitos y confieso que he sido básicamente torpe en ese terreno.
Pero no te confundas, ahora hablamos de ésto y digo lo que pienso, pero no me paso la vida amargada ni dándole vueltas a la historia.
Un besazo y súbete pa arriba cuando quieras, que los sevillanos no salís de Sevilla así os maten, jajaja.