martes, 3 de febrero de 2009

Vértigo

De repente, después del cansancio, la lucha, el desasosiego, una tremendísima paz... Y el vértigo de no saber, una vez más, qué va a ser de mi vida... Dónde voy a trabajar... qué va a suceder... Y lo peor es que ese vértigo casi me gusta.

6 comentarios:

Marian Raméntol Serratosa dijo...

El vértigo puede ser motor, caida hacia arriba, nuevo alimento... sólo hace falta encontrar el espacio justo donde invitarle a pasar la noche, la arruga ideal para mecerlo...

Un beso
Marian

tino dijo...

Siempre gusta el vértigo de lo desconocido sólo que este es tremendamente peligroso, espero que no lo sea para ti. Te deseo lo mejor. Mis mejores vibraciones. Un abrazote.Tino

Marian Raméntol Serratosa dijo...

Carmen... tienes un regalito en mi blog, al final de la barra lateral... porque te lo mereces.

Mil besos
Marian

Carmen dijo...

Estoy de acuerdo contigo Marián... El vértigo puede ser positivo pero también tremendamente negativo, en mi caso, que ya lo he vivido en más de una ocasión, casi siempre ha resultado estupendo... Espero que ahora también lo sea.

Gracias. Y besos.

Carmen dijo...

Gracias por las vibraciones, Tino... Creo que el vértigo es, a veces, casi necesario, para no dejarse morir en vida...

Otro beso para ti.

Carmen dijo...

Ya ví tu regalo, Marián...lo recojo como se merece... con muchísimo cariño...

Más beso grandes para ti.