domingo, 28 de marzo de 2010

Lo quiero todo


Quizás yo sea un poco talibán en mis opiniones, es lo que tiene cuestionarse todo, que una termina por dudar de quién es. Está la parte de mí permisiva y complaciente que intenta entender cada postura y está la otra, la difícil, la que defiende a ultranza lo que "considera" cierto. Y está la que por amar demasiado ciertas cosas se vuelve intransigente.

Me sucede con la poesía. Me sucede con las historias de amor. Me sucede con los amigos.

De las palabras que esconden algo grande, lo espero todo. Y todo es mucho. Y así me he acostumbrado a que "todo" me decepcione.

Los que me conocen bien me dicen que lo que yo quiero sencillamente no existe. Y entonces, qué he de hacer? Dejar de desear? Convertirme en otra? LLorar? Reírme? Rendirme? O tal vez aceptar que estoy equivocada, abandonar esa postura infantil de espera y de exigencia.

Dejar de pensar que la vida me ha timado y crecer. De una maldita vez, crecer.

8 comentarios:

víctor (gato estepario) dijo...

Jeje, es muy posible. En realidad nunca dejamos de crecer. Cuando yo miro hacia atrás en mi vida -tan sólo al cercano año pasado-, me dá hasta vértigo, jeje.
¿Recuerdas el vídeo que me enviáste de la experiencia que se llevó a cabo en el metro con un violinísta muy famoso? Es muy posible que diariamente a todos nos esté sucediéndo lo mismo en nuestras vidas. Quizá las metas que obsesivamente llevamos en la cabeza nos distraen de los regalos que nos surgen al paso, a cada instante.

Pero "quererlo todo" también es sanisssimo. Es el combustible que nos hace movernos cada día, jeje

BESOS. FELÍZ SS.

Bletisa dijo...

Cuestionarse todo es una postura innata.
No es mejor ni peor que conste. Es, sin más.
Lo que hay que controlar es esa tendencia a la decepción, a la desesperanza que nos produce la frustación por si se le ocurre hacernos infelices.
Ya crecerás.

Carmen dijo...

Yo suelo disfrutar mucho el instante, Víctor, hasta las chorradas más inimaginables, no es mi caso ese, te lo aseguro, a veces soy feliz hasta yendo a la compra, creo que esa es mi inmadurez... creer que todo es una aventura, hasta ir una tarde al cine...
Gracias por hacer caso a mis chifladuras.

Beso grande.

Carmen dijo...

Me decepciona que luego las cosas no sean como yo espero pero mi problema es que vuelvo a enfrentarlas con la misma ilusión una y otra vez, como si los "palos" se me olvidaran... y es que sabes? a veces me da vergüenza de todo lo contrario, de ser feliz, así de claro.

Besote, Amparo. (alguna gente no crece nunca, eso creo).

IBEN dijo...

TODO, así como NADA también son utopías. Un poco de todo es más que suficiente, te lo aseguro. *sonrisas*

Besotes - Iben

miss lisbon dijo...

Jo carmela vaya entrada!!! Como para pasarse la mañana escribiendo sobre crecer y siendo felices con las pequeñas cosas... ya sabes que estos temas también son mi" fuerte débil"...
Hoy podría ir pisando sólo las rayas blancas de los pasos de cebra mientras voy a la compra. ;-)
otro caso perdido...jajaja!!!
Besos princess!!!!

Carmen dijo...

Estoy segura de que tienes razón, Iben, eso de buscar la embriaguez total es un disparate, je...

Beso grande.

Carmen dijo...

Sé que me entiendes por algo eres mi amiga, je... y sigue pisando rayas blancas y sigue siendo un caso perdido, porfiplis...

Besooooo