sábado, 13 de marzo de 2010

Homicidios

Si te aproximas a mi nombre
y lo alzas
hasta que alcance el ritmo de la luz,
seré velocidad y cine a oscuras,

maremoto o mechero,a ratos paz y a ratos lengua.
Seré, si quieres, cántaro
o mortaja que arrope los suicidios,siempre herida y metal,
nunca consuelo, pieza, sorbo,
nunca de plástico o de nube.Si me alzas, no te engañes,
porque soy crimen, no cintura.
La princesa se ha muerto entre la nieve
y ahora lleva un cordón de sangre en la cabeza.

14 comentarios:

Luna dijo...

Este, es uno de esos poemas tuyos que me encantan.

'Si te aproximas a mi nombre
seré velocidad y cine a oscuras,
...
siempre herida y metal,
... crimen, no cintura.'

Estos versos particularmente.
Un abrazo, Luna.-

Desconcierto dijo...

de acuerdo con Luna...

me gusta ese "seré , si quieres,..."

un beso
y
un abrazo

Soledad Sánchez M. dijo...

Me gustan estos versos. Encontrar el nombre, la esencia... no siempre es lo que parece. O lo que esperamos.
Y lo cuentas de una forma muy hermosa.

Un beso.

S.

Carmen dijo...

Me alegra mucho que te guste, Luna, gracias por contármelo...

Un abrazo

Carmen dijo...

Gracias Antonio.

Beso y abrazo para ti.

Carmen dijo...

Ni siquiera nosotros mismos somos lo que parece, a veces... Gracias, Soledad.

Un beso.

pecadocapital79 dijo...

Pim pam pum....bestial Carmen, una delicia. Saludos

Carmen dijo...

Gran alegría encontrarte por aquí, Ernesto..Abrazoooo

Marian Raméntol Serratosa dijo...

Absolutamente genial, un poema terminal, sin grietas, un poema en mayúsculas.

Mil besos
Marian

Carmen dijo...

Gracias, Marian... tienes una mirada muyyy generosa.

Abrazo grande.

Just dijo...

Asombroso, me quedo sobre todo con los versos finales Carmen, tienen ese simbolismo mágico, que me hace retorcer en la palabra.

Te sigo

Carmen dijo...

Just, gracias, me alegra mucho que te pierdas por aquí.

Enfero Carulo dijo...

Carmen... me embargas...

Ritmo y fonética son todo uno. Eres, eres...

Un beso volador hasta tu estancia

Carmen dijo...

Tú si que eres, Alicia...

Mil besos hasta allí.

Carmen