viernes, 22 de mayo de 2009

Toca descansar

Hoy fui a comer con las chicas otra vez.
La verdad es que cada vez me cuesta más aparecer por allí (allí es por las cercanías de mi ex trabajo).
De repente ha empezado a olerme a rancio.
No se debe volver a los sitios donde uno lo ha pasado mal. Porque quedarse sin trabajo, en mi caso, ha sido un mal menor (a ratos casi un regalo).
Lo realmente terrible ha sido lo vivido "antes de".
Y, al final, los que están dentro siguen metidos en un círculo que ya no es el tuyo y del que por salud mental deberías alejarte lo más posible.
El simple hecho de oír pronunciar algunos nombres (y siempre se pronuncian)consigue ponerme nerviosa para varios días.
Llevo dos meses y pico sin trabajar y todavía no ha habido una sola semana en la que no haya tenido una pesadilla relacionada con lo que viví.
Ocho años al lado de un psicópata son muchos años, suman muchos días, muchas horas y un desgaste emocional tremendo si eres medianamente sensible.
Digamos que no es lo mismo perder un trabajo de un año que perder un trabajo de quince, toda tu vida laboral y gran parte de tu vida afectiva.
Y lo peor es que te obliguen a desearlo. Que te veas empujada a tomar la decisión de irte porque lo malo tuvo poder suficiente como para ensombrecer lo bueno, que fue mucho.
En fin, que a ellas las quiero mucho pero el entorno en el que las sigo tratando me perjudica mucho más de lo que me beneficia. Y ahora me toca ser egoísta.

14 comentarios:

Ana Clavero dijo...

Aunque el egoísmo me enerva, reconozco que a veces es necesario.

Deberías haberle dado aquella "patada sin pie" en los cojones.

Que tengas un día bonito.

Mayte Sánchez Sempere dijo...

Vaya, Carmen, mira que te entiendo... eso de que a veces el trabajo, aunque casi todo sea estupendo, se convierta en un infierno por culpa de una sola persona es de lo peor que puede pasar, lo sé. Y si, es bueno ser un poco egoísta a veces... aunque no creo que eso sea estrictamente egoísmo sino, simplemente higiene mental.

Descansa, toma distancia, coge fuerzas y a otra cosa. Las pesadillas terminan por irse y hay quien no se merece ni un minuto de nuestros pensamientos.

Un beso grande,
Mayte

Bletisa dijo...

Ayer finjí sentirme mal físisicamente para poder largarme de mi curro. El motivo fue una agresión verbal tan brutal a un enfermo que no pude soportarlo.
Me descontarán las horas de mis descansos semanales pero me da lo mismo. Hay personas que te roban la energía mucho más que cualquier enfermedad y hay que alejarse de ellas irremediablemente, necesariamente y pase lo que pase.
Como te dice Mayte, no es egoismo, es cuidar tu salud mental y hasta física Carmen.
Te entiendo perfectamente y te deseo lo mejor.
Un beso.

Bletisa dijo...

fingí con g.
que luego viene no sé quien y se queja de los despistes.

¡Joer qué coñazo!

Carmen dijo...

Hola Ana,

Jajaja... A mi manera ya le di patadas sin pie, no te preocupes. Y, además, sabes? estoy segura de que la vida se va a encargar de darle muchas más sin que yo tenga que mover ni un solo dedo. En el fondo le carcomía (y carcome) esa cosas tan mala que se llama envidia cochina. Bastante desgracia tiene al pensar que las relaciones interpersonales se basan en deudas y favores y otras mezquindades. Me consta que es un desgraciado, personal y profesionalmente. Toda su vida es una tremenda mentira desde que se levanta hasta que se acuesta. Bastante tiene con soportarse.
Y yo he aprendido, porque soy lista (je): jamás de los jamases voy a volver a dejar que un tipejo de esas características me amargue la existencia. Prefiero mil millones de veces irme a plantar tomates que, además, creo que potencian la líbido y son antioxidantes (jeje).

Buen día para ti,guapi. Te quiero.

Carmen

tino dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
tino dijo...

Mi querida Carmen, creo que la vida hay que tomarla como tú lo haces con ese sentido que subraya el principio de la realidad por encima del principio del placer. Gracias por esta confesión que reafirma tu temperamento y tu forma, bella, de expresarte en versos. Ahora me explico más de dos poemas tuyos que me han impactado y que, unos tenían ese tono del desamor sublimado y otros, de mirada serena después de una tormenta...Gracias por compartir esto tan tuyo con el personal. Te queremos. Mis mejores vibraciones para ti. Un fuerte abrazo amiga. Tino

Nota.- El anterior comentario lo suprimí porque intenté arreglar una frase sin conseguirlo. Un abrazote. Tino

Carmen dijo...

Hola Mayte,

Es curioso, yo siempre he necesitado tiempo para curarme de las cosas, de los trabajos, de las personas, del amor... no soy capaz de dar carpetazo como hacen muchos y a otra cosa mariposa. Asi que en eso estoy, en curarme. Dejar de tener pesadillas sería un síntoma de que he empezado a conseguirlo.

Me alegró verte por aquí.

Besos grandes

miss lisbon dijo...

Ay Carmela!!!
La verdad es que tu entrada me ha traído muchos recuerdos a la cabeza... .
En absoluto podría comparar los años vividos en esa empresa con los tuyos ni las emociones, aunque los míos no fueron pocos y las emociones tampoco, pero si he recordado la necesidad que tuve en tantos momentos de alejarme y eso que has dicho de los nombres... lo mismo, a veces una tortura.
Entiendo esa necesidad de ser egoísta de la que hablas.
Para mí ya han pasado 5 años, que se dice pronto, y también han pasado muchas cosas desde entonces. Ahora me cuesta mucho menos hablar de eso. Ya sabes donde estoy.
Besos y ánimo.

Carmen dijo...

Lo malo es que en el trabajo es de los pocos sitios donde uno no puede elegir de quien se aleja y de quien no se aleja. Los que saben ponerse corazas no tienen problema. Yo no sé. Pero, en fin, es pasado. Y cada día lo será más.

Besotes, niña.

Abril dijo...

.... Y ahora me toca ser egoísta.






un abrazo

Carmen dijo...

Hola Tino,

Mirada serena después de la tormenta... lo has expresado "la mar de bien". Aunque todavía no es todo lo serena que debiera pero todo se andará. Sabes? Lo peor de todo eso es que me ha dejado un poso de tremenda pereza y una gran decepción que se traduce, de momento, en alergia al mundo laboral (al menos, al mundo laboral que yo he vivido lleno de tipejos que se pelean por las pantallas de ordenador más grandes y por los metros cuadrados de un despacho). Ahora estoy curándome pero luego tendré que decidir qué narices hago con mi vida porque tengo claro que, salvo fuerza mayor, no quiero volver a tener nada que ver con algo que se parezca ni de lejos a eso.

Bueno, que me enrollo.

Gracias por tragarte mis historias.

Y besos.

Carmen dijo...

Jelou Carmencita,

No, si yo estoy bien... pero empiezo a entender eso que te sucedía a ti de no soportar oír hablar del tema... Nada, que ya sé que tú lo comprendes mejor que nadie porque, aunque en circunstancias diferentes, viviste cosas parecidas a las mías y con los mismos protagonistas.

Ahora mismo te llamo. Que ayer no contesté tu sms.

Mil besos.

Carmen dijo...

Hola Abril,

De vez en cuando toca serlo, es casi una obligación.

Un beso,