lunes, 4 de mayo de 2009

Juegos

El mismo juego de hacer versos
-que no es un juego- es algo
parecido en principio
al placer solitario.

Jaime Gil de Biedma



Si son días de gloria lo que buscas,
días de pan y sol,
aparta la mirada de este cuerpo

porque detrás de su sudor no hay nada.

Apenas una esquina sin relojes,
apenas un resquicio de veneno

un espacio inventado por la sed.

Aprende a contemplar su luz nocturna
antes de que el segundo se duplique
y el mismo juego empiece en otro nombre.

2 comentarios:

tino dijo...

detrás de su sudor no hay nada.

Apenas una esquina sin relojes,
apenas un resquicio de veneno

un espacio inventado por la sed.


Versos contundentes, impresionantes. Como siempre me emocionó el poema. Un abrazo. Tino

Carmen dijo...

Tal vez demasiados contundentes... los versos, digo, quién sabe...

Es un gustazo tenerte por aquí, Tino.

Besotes,

Carmen