lunes, 22 de octubre de 2012

Ser la musa de tu poema....





"Un deseo: ser solamente un día la musa de tu poema"

8 comentarios:

Faro dijo...

Los poemas son siempre una consecuencia emocional. Y la musa es a veces el motivo. Sólo a veces. Durante dos años y medio yo he escrito algún verso posiblemente bueno y, si es así, tiene nombre y paisaje de mujer. Son estos versos, que muchas veces se desploman por las laderas del camino y nunca llegan a su destino, los que quedan más porque tienen una implicación sentimental también más allá del horizonte literario. Mientras el poeta sea hombre todavía, se vive en ellos y en su rebufo que va perdiendo la memoria pero nunca la dulzura. Porque hay sentimientos que aumentan su propia ensoñación en el declive y la lejanía. A eso no se llama olvido sino bobería, una de las enfermedades medievales que no tiene cura y que alcanza su apogeo en la adolescencia y la indiscreción crepuscular. Con el tiempo, mientras se va dejando de ser hombre, queda el poeta y su oficio de engendrar sílabas contándose a sí mismo. Y entonces ya no hay musas con tacones de aguja ni urgencia por inventárselas. ¿Estoy diciendo que las musas son prescindibles? Posiblemente sí. La vida es tan ancha en posibilidades que se extiende hasta más allá de su propia belleza. Y sus añadidos.

Un beso.

Carmen dijo...

No creo que ningún poema deje de llegar allí dónde debe (y sabes por qué lo digo)... de la misma forma que creo, como tú, que las musas no son imprescindibles para escribir (ni las musas ni los musos); de ser así la gente que no tiene musas o musos (o no los tiene durante una temporada) dejaría de escribir. El amor es maravilloso pero no es ni con mucho el único tema para escribir poemas, todos los que lo hacemos lo sabemos de sobra, hay mil temas, el amor es sólo uno más, no sé si el más importante o el que más inspira... en mi caso puede que así sea pero siempre nos quedará "lo que somos" aún sin amor para poder verternos en el papel... Menos los temas sociales que a mí, particularmente no me gustan por regla general ni soy capaz de poetizarlos, el resto todo vale: el paso del tiempo, la añoranza, la infancia perdida, la propia muerte... Podemos ser poetas sin musas ni musos y eso no tiene nada que ver con la etapa de la vida por la que nos toque andar... Además, yo, muchas veces, cuando no tengo musos me los invento porque también se trata de eso la poesía, de hacer mejor nuestro mundo y de añadirle aquello que nos falta... Y ese tipo de poemas, además, curan.

Yo lo que tengo que hacer es dejarme de idiotece y volver a escribir pero ahora mismo tengo unas circunstancias personales que me lo ponen muy difícil. No tengo espacio propio, ni ratos de soledad, ni silencio y me atrevería a decir que ni siquiera libertad... Por eso ocupo mis energías en cosas más prácticas y que necesiten mucho menos mirarse hacia adentro. Es fráncamente complicado escribir en una casa donde la tele está puesta todo el día, donde los horarios de comida son rígidos y te toca interrumpir un poema que a lo mejor llevas bien encaminado para comerte la lentejas a una hora en punto y cosas de esa... Pueden sonar a excusas, alguna parte de verdad habrá también en eso, pero mi apatía unida a las condiciones externas no ayudan nada. Y encima es que tengo ganas de vivir, de vivir siendo poeta o basurera, me da igual, pero de vivir...

Ale, Menudo rollo... jajaja.

Un beso.

Desconcierto dijo...

Brevemente.

Estado:"sin musas en la actualidad..."

...así me pasa, que no escribo...y extrañamente, ni lo necesito, ni lo echo de menos... qué raro ¿qué me pasa?

besos Carmen

P.d... no entiendo cómo el poeta ese que escribe en la piel ha podido llegar a escribir 15 versos

Carmen dijo...

Son rachas, es lo mismo que te intentaba explicar yo hace unos días... pero se pasa, estoy segura... probablemente tengas tus energías, deseos... centrados en otras cosas o, sencillamente, pasas uno de esos momentos de sequía que todos o casi todos tenemos... Yo la tengo... por mil circunstancias que no voy a contar... así que te entiendo...

Mientras llegan las ganas se pueden compartir otras cosas...

Un besoo

VICTOR GATO dijo...

"Además, yo, muchas veces, cuando no tengo musos me los invento..."
¡¡ Ajajáaaaa !! ¡¡ con esas andamooos !! ¡¡ vale vale !!

Bueno, yo también creo, que uno se lo puede inventar, y dependiéndo de la calidad imaginativa de cada uno (la mia me asusta, jjj) puede dar lugar incluso a buenos poemas, cómo no. Pero, humildemente, también, me parece (mentira, estoy tajantemente seguro), que cuando se trata de una realidad, la ccosa funciona de una manera incomparable. Porque se trata de una borrachera enfebrecida que produce unos desvaríos descomunales, lo cual conviene mucho a la lírica, jjj

Yo también me encuentro ahora como Desconcierto. En parte, como bien dices, porque tengo la atención centrada ahora en otras cosas. En este momento vivimos tiempos urgentes que nos requieren más acción quizá, más pragmatísmo. Se podría decir que he dejado a la poesía aparcada voluntariamente. Pero no te quepa duda de que si volviera de nuevo una musa, volvería a caer de nuevo preso de la locura y arrojaría todo por la ventana, programaciones y proyectos; puesto que perdemos absolutamente el dominio de la situación y de nosotros mismos, y nos desquiciamos como niños, jajaja. Seguro que me pondría de nuevo a escarbar noctambulamente versos como un enfermo mental, jjjj

Un re beso, Carmen.

estrella dijo...

Hola Carmen!!!
Me alegro de volver a ti cariño, con musas o sin ellas/ellos, se escribe cuando tienes y quieres sacar algo de dentro de ti, y cuando el tiempo es propicio, pero sin prisas que llegará ese momento, siempre llega.
A veces nos concentramos en otras cosas más reales, pero creo que siempre lo llevamos dentro.

Te dejo un besito preciosa!!!!

Desconcierto dijo...

¿cómo estás?
¿dónde estás?

asómate, anda...¿si?

Carmen dijo...

Te hice caso y me asomé, con un poema "no-mío". Cómo estoy, ya te lo contaré en privado. Dónde, aquí, en Madrid, y de momento "prisonera" por causas que ya te imaginarás.

Un besazo, Antonio. Me enternece tu fidelidad en todos los sentidos.