martes, 1 de diciembre de 2009

Tres poemas de Ana María Rodas

La superviviente

Me habita un cementerio
me he ido haciendo vieja
aquí
al lado de mis muertos.
no necesito amigos
me da miedo querer porque he querido a muchos
y a todos los perdí en la guerra.

Me basta con mi pena.
Ella me ayuda a vivir estos amaneceres blancos
estas noches desiertas
esta cuenta incesante de las pérdidas.

De "La insurrección de Mariana", 1993

Domingo 12 de septiembre, 1937
Domingo 12 de septiembre, 1937
a las dos de la mañana: nací.
De ahí mis hábitos nocturnos
y el amor a los fines de semana.
Me clasificaron: nena? rosadito.
Boté el rosa hace mucho tiempo
y escogí el color que más me gusta,
que son todos.
Me acompañan tres hijas y dos perros:
lo que me queda de dos matrimonios.
Estudié porque no había remedio
afortunadamente lo he olvidado casi todo.

Tengo hígado, estómago, dos ovarios,
una matriz, corazón y cerebro, más accesorios
Todo funciona en orden, por lo tanto,
río, grito, insulto, lloro y hago el amor.

Y después lo cuento.

De "Poemas de la izquierda erótica", 1973

Limpiaste la esperma
Limpiaste la esperma
y te metiste a la ducha.

Diste el manotazo al testimonio
pero no al recuerdo.

Ahora
yo aquí, frustrada,
sin permiso para estarlo
debo esperar
y encender el fuego
y limpiar los muebles
y llenar de mantequilla el pan.

Tú comprarás con sucios billetes
tu capricho
pasajero

A mí me harta un poco todo esto
en que dejo de ser humana
y me transformo en trasto viejo.

De "Poemas de la izquierda erótica", 1973

4 comentarios:

Marian Raméntol Serratosa dijo...

No me extraña que sea una de tus Ellas, Carmen...

Besos y gracias por acercárnosla.

MArian

Abril dijo...

Lo mismo digo




saluditos

Carmen dijo...

Gracias a ti, Marian. Y me alegra si te gustó, a mí me parece maravillosa y muy valiente.

Un beso

Carmen dijo...

Me alegra mucho si también te gustó, Abril.

Un abrazo.