lunes, 11 de julio de 2011

Zapatos




Últimamente echo de menos las cosas más absurdas de mi vida, las más tontas. El otro día, sin ir más lejos, fui de compras con mi hermana y me tuve que salir de una zapatería a punto de llorar (en realidad creo que lloré).

Soy adicta a los zapatos y los zapatos que me gustan tienen cuñas de 15 centímetros o más, son zapatos divertidos y difíciles de llevar que a día de hoy tengo totalmente prohibidos. Puede parecer superficial y hasta absurdo, con la que tiene una encima, llorar porque no te puedes poner los zapatos que te gustan, aunque en realidad no lloras por eso, lloras porque es un ejemplo fácil y cotidiano de todas las cosas que han cambiado en tu vida.

Eres tus zapatos, eres tu manera de peinarte, tu ropa, también eres otras cosas mucho más difíciles de cambiar, las que permanecen, cierto, las verdaderamente importantes pero, a veces, una no puede evitar dejarse llevar por el apego a lo fácil y añorar lo que a veces le hizo tan superficialmente feliz.




6 comentarios:

estrella dijo...

Hola Carmen!!
Las cosas a veces más absurdas,son las que te hacen feliz,tontamente es cierto,pero es así,luego está lo otro,lo que realmente importa,pero...jolín,cómo no me daba cuenta antes,que esto también era importante para mi?,lo veías tan cotidiano,tan normal,que no le echabas cuenta,verdad?

Piensa en lo que SÍ puedes seguir haciendo,tus amigos quieren verte sonreir,eso si puedes...

Un abrazo!!
...y yo con planos por la vida!

Desconcierto dijo...

"...Son aquellas pequeñas cosas,
que nos dejó un tiempo de rosas
en un rincón,
en un papel
o en un cajón.

Como un ladrón
te acechan detrás
de la puerta.
Te tienen tan
a su merced
como hojas muertas
..."


'aquellas pequeñas cosas' ¿eh?

bueno...volverán...

un beso Carmen

Carmen dijo...

Bueno, al final me hice con unas sandalias... la vida no es vida si le quitas ciertas cosas...

Besote

Carmen dijo...

Las cosas no vuelven, Antonio... no queda más remedio que "crear" otras nuevas y, a veces, una no tiene ganas... Por cierto, me debes de todo, jeje.

Un beso.

EL GATO ESTEPARIO -víctor- dijo...

Pues a mi no me parece superficial ni absurdo. Ojalá pudiera yo ponerme cuñas de 15 centímetros sin caerme, jj

Un beso.

Carmen dijo...

Pues practica un poco Víctor, jeje, te aseguro que mola un puñado (bueno a mí, que tengo "cuñamanía").


Besote