sábado, 13 de junio de 2009

Me amas

Arden trozos de sol en la cocina
mientras, fuera los mapas nos persiguen
con un gesto de luz que es innombrable.
Me amas tan desnudo como el tiempo,
dormido como el barro,
hambriento como un pez sin recorrido.
Me amas.
Y en dos palabras cabe todo el mundo.

6 comentarios:

Ana Clavero dijo...

Desnudo y con calcetines, no, verdad? jajajaja.

Perdona mis ganitas de cachondeo.

En esas dos palabras siempre ha cabido el mundo.

Precioso, Carmen, precioso e intenso.

Un besazo

Manuel Martínez Barcia dijo...

Me encanta pasearme por aquí, y recrearme en la visión de Marguerite, buscando la luz en la memoria antigua, como una carta escrita sobre los desfiladeros del recuerdo que aún conservan las huellas de su alma y su infinita belleza.

Y también sorprenderme en tus palabras...

mientras, fuera, los mapas nos pesiguen como un gesto de luz que es innombrable.

Sí, en dos palabras cabe todo el mundo, Carmen, y tu universo de sensaciones.

Un beso
Manuel

Carmen dijo...

Ana, mira que eres mala, jajaja...

Un beso y, gracias, como siempre, por la complicidad y la sonrisa.

Un besote. Te quiero,

Carmen

Marian Raméntol Serratosa dijo...

Todo un mundo es el que cabe en tus poemas cada vez que se derraman...

Un abrazo
MArian

Carmen dijo...

Bueno,es que Marguerite era mucha Marguerite... No sabes como agradezco tu paseo y que te fijaras en ella...

Un beso, Manuel.

Carmen

Carmen dijo...

Abrazos para ti, Marian. Y gracias por acercarte. Muchas.

Carmen