domingo, 24 de octubre de 2010

Volviendo a Rayuela (y justo a esto que alguien me recordó ayer)


(...)¿Por qué stop? Por miedo de empezar las fabricaciones, son tan fáciles. Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras, perras negras, y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo. Así viven muchos amigos míos, sin hablar de un tío y dos primos, convencidos del amor-que-sienten-por-sus-esposas. De la palabra a los actos, che; en general sin verbo no hay res. Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al revés. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto. (...)

Julio Cortázar

Fragmento del capítulo 93 (de Rayuela, claro)


Thanks.

10 comentarios:

IBEN dijo...

Siempre genial, Cortazar. Las ideas nunca envejecen...

Besos - IBEN

estrella dijo...

Hola Carmen!!
Eso de que la eligen,como si fueramos ganado,yo me quedo con esa res!jaja,por favor..
Qué buen texto,formidable!

El amor es otra cosa,por fortuna,no siempre nos ponen en una especie de paredón..

Un beso

Carmen dijo...

Es que eso no son ideas, Iben, jeje, eso es así desde que el mundo el mundo y sólo lo sabes despues de que ese rayo te partió una vez...Y muy afortunada, je, no a todo el mundo le pasa... Por dónde andas, che?.

Beso. Me alegra verte.

Carmen dijo...

Es idem en los dos sexos, Estrella... lo que pasa es que este viene escrito por un tipo...


Un beso.

Valentin dijo...

Tampoco hay que hacerse ilusiones ni comerse la cabecita. Los reyes del sexo oral son los murciélagos, está científicamente demostrado. Y además no mienten nunca.

Carmen dijo...

Edito el comentario... No sé de qué narices son reyes los murciélagos y con el asco que me dan ni lo quiero saber... Yo no me como el tarro, jeje, se lo comía Cortázar, en todo caso...

Un beso. Y gracias por todo.

Valentin dijo...

Sólo quería aportar una brizna de lucidez sobre el minitexto de Cortázar. Veo que en una segunda lectura lo que predomina es sobre todo el asco, el asco a los murciélagos. A partir de ahora stop cortazariano y me abstendré.
Gracias a ti por el tiempo en este rincón.

Carmen dijo...

De verdad, Val, yo no sé cómo puedo decir las cosas tan mal, qué nos pasa o qué me pasa? Hace muchos años viví unos meses en Sevilla, en una casa antigua en el barrio de Triana. Llegaba de noche y el portal estaba lleno de murciélagos a diario, había días que no me atrevía ni a subir las escaleras. Hasta que un día uno se metió dentro de la casa y se le enredó en el pelo a una de las chicas que compartía piso conmigo... Los odio, los detesto, se me quedó aquello grabado para los restos. Oigo la palabra murciélago y me dan escalofríos.
Yo he sido siempre muy crédula con lo del amor y el rayo...Pude haber "elegido" muchas veces y de haberlo hecho probablemente hubiera tenido una vida mucho más cómoda, una vida mejor... pero siempre supe que no, que tenía que haber algo más, y ese algo más es ese rayo que te parte... Y así fue, una vez vino ese rayo y me partió. El rayo existe, doy fé de ello.
Alguién, casualmente, me acercó ese texto hace unos días, después de que le hablara de mi pasión por Cortázar y lo colgué para tenerlo cerca, no más... Nadie en estos momentos de mi vida sabe tanto de mí como tú y nadie me resulta más imprescindible, en este espacio y fuera de este espacio. No ando bien de tacto, ya lo sé, pero a estas alturas deberías saber quién soy y no hacerme ni puñetero caso. Perdóname.

miss lisbon dijo...

Me gustó mucho el texto.
Hay algunos que eligen...ya ves ... a dedo!!!
Yo estoy sumergida en un libro que me recuerda mucho a ti, a ver si publico una entrada esta semana.
Bs

Carmen dijo...

Un libro que te recuerda mucho a mí... uf... no sé qué pensar, debe ser un caos de libro,jeje... Publica porfi, que la curiosidad me puede... Ayer estuve colocando fotos antiguas que tenía por ahí desperdigadas y te encontré en muchas...

Beso, grande, Carmen. A ver si nos vemos.