Sherezade
Llevo casi mil noches fabulando,
me duele la cabeza, tengo seca
la lengua y agotados los recursos
y la imaginación. Y ni siquiera
sé si me salvaré con mis mentiras.
Una sombra
Jugaba al ajedrez y le gustabacomer en restaurantes orientales,los clásicos, las piernas de las chicas,el zumo de tomate, la ternura,el ciclismo, el valor y los caballos.Odiaba a los oscuros intrigantes,la usura, la mecánica y el basic,y no pactó jamás con mercaderesy con "ismos" que inventan los mediocres.Yo le ame con locura, pero un díase hartó de imaginarme diferentey se fue. Como todos los fantasmas.Preguntas y respuestasYo siempre preguntaba tonterías,es verdad.Preguntaba, por ejemplo,si volverías a quererme tantocomo en los días del amor más joven,o incluso más, incluso más que nunca,incluso más que a nadie, y si seríascapaz de confesarlo ante cualquiera.Es verdad, preguntaba tonterías,no merecía una respuesta seria.Y aquel ser, más oscuro que la nochemás oscura del alma, respondíasin mirarme a los ojos: "Nunca más".Algunos infelicesTodos necesitamos que nos quieran.
Algunos infelices, sin embargo,
no sabemos vivir para otra cosa.
La vida responsableConducir sin tener un accidente,
comprar desodorante y macarrones
y cortales las uñas a mis hijas.
Madrugar otra vez, tener cuidado
de no decir inconveniencias, luego
esmerarme en la prosa de unos folios
que me importan exactamente un bledo
y darme colorete en las mejillas.
Recordar la consulta del pediatra,
contestar al correo, tender ropa,
declarar los ingresos, leer libros
y hacer unas llamadas por teléfono.
Me gustaría permitirme el lujo
de tener todo el tiempo que quisiera
para hacer un montón de cosas raras,
cosas innecesarias, prescindibles
y, sobre todo, inútiles y bobas.
Por ejemplo, quererte con locura.