sábado, 27 de noviembre de 2010

Oporto: otra ficción

Hace algo más de dos años me fui de viaje una semana a Oporto con un casi completo desconocido y, de mutuo acuerdo, decidimos no quedar previamente ni para tomar un café y encontrarnos por primera vez en la cola de facturación del aeropuerto. Ese día, imbécil de mí, se me ocurrió ponerme unas botas con hebillas de metal por lo que me obligaron a descalzarme en los controles mientras el desconocido “ya conocido” sonreía irónicamente pensado “ésta no ha montado en avión desde el 11S”.
Las pocas personas que supieron dónde y con quién estaba se pasaron la semana llamándome todos-los-días por teléfono para asegurarse de que aún no me había convertido en un cadáver tirado en una cuneta.
Recuerdo que me llevé una maleta pequeña de esas de ruedas y que las ruedas acabaron destrozadas de tanto arrastrarlas por esas calles de empedrados imposibles y cuestas agotadoras. También recuerdo que una noche dormí en una pensión de lo más decadente, al lado de una calle en obras y que el ruido era tan infernal que tuve que ponerme, literalmente, a contar ovejas para intentar dormir.
En medio de la semana, decidimos coger un tren de cercanías para pasar un par de noches en Aveiro y, en mi memoria, Aveiro, al que llaman - con cierta ostentación- la Venecia Portuguesa, es un pueblecito con cierto encanto pero muy triste donde sólo hay pastelerías, restaurantes con manteles de cuadros blancos y rojos, demasiados gatos por la calle y muchas pescaderías sin peces. Me reí mucho cuando la dueña del hostal nos preguntó que si en España ese día también era 16 de febrero.
Lo que nunca le dije a nadie es que mi casi único motivo para viajar a Oporto era conocer la Librería Lello, una de las más hermosas del mundo y , probablemente, la más hermosa de Europa.
Regresé a Madrid un viernes y, a partir de ese mismo día, las chicas y yo teníamos reservado un fin de semana rural y no podía perdérmelo, así que me fui directamente del aeropuerto a la calle donde tenía aparcado el coche, me reuní con ellas y conduje hasta Ávila con una rueda desinflada.
Cuando llegamos a la casa me di cuenta de que toda la ropa que llevaba en la maleta estaba sucia.




lunes, 22 de noviembre de 2010

Puedo

Puedo esperar por ti las noches blancas,
todas las noches con mi lluvia a cuestas,
los días y sus sombras,
lo que nunca sucede.

Puedo quedarme sola y frágil
en esta cama llena de silencio
y no quejarme nunca
-porque sólo se queja el que no elige,
el que no cree en nada-.

Yo puedo estar aquí toda la vida,
distraída en mis cosas,
dispuesta a abrir las piernas cuando llegues,
compartida y servil
aun sabiendo que afuera existen otros mundos,
otras formas de olvido,
otras bocas que rezan plegarias en mi nombre

pero nada que pueda compararse a tu rayo,
a este temblor que me sucede adentro
cuando inundas mi piel,

puro grito tu voz sobre mi vientre,
charco que se vacía en tu sonido.

viernes, 19 de noviembre de 2010

lunes, 15 de noviembre de 2010

Otra verdad

Los días siguen recorriéndote
con su lengua de nieve
y de nada te sirve este instante que soy,
este jardín de invierno.

No es mi misión salvarte,
no soy de esas mujeres que lavan las heridas.
Yo prefiero el dolor,
la llaga abierta,
la verdad que se intuye en un desnudo.

No te sirvo de nada,
no se cumplen en mí tus otras noches,
aquello que perdiste,
la vida a secas.

Tampoco tú me sirves.
No pude hallar en ti la sal perdida,
la inicial de mi calle,
ni lo que el tiempo hizo con mi rostro.

Y de nuevo un milagro que se rompe,
una nueva razón que se destruye,
otra sombra sin párpados,

la luna
y yo dormida sobre flores muertas.

jueves, 11 de noviembre de 2010

La carta final (1987, Gran Bretaña)

Helen, una escritora neoyorquina envía una carta a una pequeña librería de Londres pidiendo varios clásicos de la literatura inglesa difíciles de encontrar. Frank , un reservado librero inglés, contesta a su petición, con lo que comienza una correspondencia divertida y conmovedora que se extiende a lo largo de dos continentes y dos décadas.

No te la debes perder si te gustan los libros y las librerías, sobre todo las librerías de viejo. Es divertida, tierna, "emociona" y, además, cuenta, con el aliciente de oir a Hopkins recitar este maravilloso poema de W.B.Yeats:

Si tuviera los mantos bordados del cielo,
tejidos del oro y la plata de la luz.
Los mantos azules, oscuros y negros del cielo
de la noche, de la luz y la media luz
desplegaría los mantos bajo tus pies:
pero siendo pobre no tengo más que mis sueños;
he desplegado mis sueños bajo tus pies;
pisa suavemente… porque pisas mis sueños.


Had I the heavens' embroidered cloths,
Enwrought with golden and silver light,
The blue and the dim and the dark cloths
Of night and light and the half-light,
I would spread the cloths under your feet:
But I, being poor, have only my dreams;
I have spread my dreams under your feet;
Tread softly because you tread on my dreams.



W.B.YEATS


miércoles, 10 de noviembre de 2010

Otro libro fetiche, no son tantos...


...Entonces él extendió los dedos helados en la obscuridad, buscó a tientas la otra mano,y la encontró esperándolo. Ambos fueron bastante lúcidos para darse cuenta, en un mismo instante fugaz, de que ninguna de las dos era la mano que habían imaginado antes de tocarse, sino dos manos de huesos viejos. Pero en el instante siguiente ya lo eran. Ella empezó a hablar del esposo muerto, en tiempo presente, como si estuviera vivo, y Florentino Ariza supo en ese momento que también a ella le había llegado la hora de preguntarse con dignidad, con grandeza, con unos deseos incontenibles de vivir, qué hacer con el amor que se le había quedado sin dueño.

Fragmento de El amor en los tiempos del cólera (Gabriel García Márquez)

martes, 9 de noviembre de 2010

Chefchaouen

Hoy me gustaría estar en Chefchaouen, sentada en una de las terrazas de su plaza viendo la vida pasar mientras alguien me recuerda que la prisa mata. O paseando su Medina azul y blanca llena de especias, telas, baratijas.... O tomando un té en una de sus azoteas mientras me cobija tan sólo "ese cielo protector"... Sería feliz, creo.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Cuestión de fe

Hace años vi una película basada en un cuento de García Márquez de la que no recuerdo ni el título, sólo sé que algunos detalles de la historia se me quedaron grabados y ahí siguen, desde entonces.

Contaba la historia de una prostituta -prostituta por obligación no por devoción- a la que la vida, la gente, no paraba de darle palos. Al final, después de un engaño escalofriante, brutal, cuando parece que por fin ha aprendido a protegerse y a desconfiar, se le presenta una nueva oportunidad de creer en alguien, en algo, y se intuye que va a volver a entregarse de cabeza porque , "a pesar de" , su fe en la gente, en el mundo, es como una enfermedad incurable.

Creo que yo soy un poco así.

sábado, 30 de octubre de 2010

Negación

Todo incita a la noche
y, sin embargo, yo la niego
como otros niegan la verdad más nítida.

No he de quedarme a oscuras
sentada frente a mis vestidos rotos.

No he de quedarme aquí,
mientras afuera exista algún destello,
un solo nombre sin espalda.

He de salir de la mujer dormida,
de esta pausa de carne,

perforar la ventana
-como quien rompe un vicio viejo-
y dejar que se escape este abandono,

esta piel sin herida.

martes, 26 de octubre de 2010

Tres poemas


C
reo que por fin
te he despedido
Creo que por fin
te he despedido.
Porque logré
que dé lo mismo
que estés aquí
o allá.
De todos modos
estás lejos.
Me levanto del agua de la noche...

Me levanto del agua de la noche
deseosa de ti.
Despedazada.


No viniste de lejos
Viniste de tan hondo
que conozco tu nombre,

conozco tu dolor,
reconozco tu alma.
No viniste de lejos,
ni siquiera has llegado.
Estabas desde siempre,
como un lenguaje escrito
en el fondo de mí,
y te estoy descifrando.


Todavía tu sombra llega...

Todavía tu sombra llega
y me invade la casa.
Conversa con las cosas.
Extrañamente tuya
esa presencia muda.
Como si tú quisieras
amarme sin saberlo.
Como si un otro tuyo
se saliera de ti
para buscarme.

domingo, 24 de octubre de 2010

Volviendo a Rayuela (y justo a esto que alguien me recordó ayer)


(...)¿Por qué stop? Por miedo de empezar las fabricaciones, son tan fáciles. Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras, perras negras, y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo. Así viven muchos amigos míos, sin hablar de un tío y dos primos, convencidos del amor-que-sienten-por-sus-esposas. De la palabra a los actos, che; en general sin verbo no hay res. Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al revés. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto. (...)

Julio Cortázar

Fragmento del capítulo 93 (de Rayuela, claro)


Thanks.

sábado, 23 de octubre de 2010

Sobrevivir

Diccionario:

1 Seguir vivo después de un hecho o de un momento determinados, especialmente un peligro o una catástrofe en el que se hubiera podido morir.
2 Seguir vivo después de la muerte de otra persona: el hermano mayor sobrevivió a los dos pequeños.
3 Seguir vivo a pesar de las estrecheces y de las dificultades para tener lo más necesario: el sueldo que me pagan apenas da para sobrevivir.

Mía propia:

4 Seguir vivo por dentro. Elegir. Renunciar. Saber ponerse a salvo cuando no hay rayas que pisar en el suelo. Coleccionar cicatrices. Equivocarse. Creer. Crecer. Vivir y morir a tiempo.

jueves, 21 de octubre de 2010

Que no es amor

Este poema nació hace unos días de un contrapunto con un compañero de Ultraversal, Joan Gaspar, al que le doy las gracias por haberme "obligado" a escribirlo; muchas gracias, Joan.
Es revisable y mejorable pero, de momento, se queda así, tal y como salió.


Que no es amor,
que es sólo un rato cerca de la lengua,
una ráfaga,
algo que se parece a los domingos,
un choque entre dos cuerpos sin memoria,
sin futuro,
sin más sonido que una noche;
dos cuerpos que se miden los lunares
con un reloj sobre los hombros.

Extranjeros al margen de la luz,
amantes que no fingen,
que van a lo que van:
a matar otras horas con saliva.

martes, 19 de octubre de 2010

Tres poemas

La chica más suave

Perteneces -lo sabes- a esa raza estafada
que el dolor acaricia en los andenes.
Medio mundo de engaño conociste
y el resto fue mentira.
Has llegado hasta aquí
huyendo de mil días
que pasaron de largo.
Has llegado hasta aquí
para mostrar a todos tu inefable pirueta,
ridículo equilibrio,
ese nado a dos aguas,
piedra de escándalo,
ese triste espectáculo que ofreces,
esas gotas de miedo que salpican
tus insufribles lágrimas.
Aparta.

La cólera de un viento

Dormir algunas veces cuesta mucho.
Lo digo por el whisky doble
y por los calcetines que preciso
y por cómo arrancaste mi foto de tu cuarto,
con aquella amargura en los labios crispados.
Desde entonces yo trato de imitarte:
pongo cara de cínica, troceo tu corbata,
y vuelvo indiferente la almohada.
Vano intento. Guardarte en un capítulo.
Como meter el mar en un pobre agujero.
Y aquí sigo en la playa, con mi pala, mi cubo...
tan sola ya, tan roto el uniforme...

Elegía y postal

No es fácil cambiar de casa,
de costumbres, de amigos,
de lunes, de balcón.
Pequeños ritos que nos fueron
haciendo como somos, nuestra vieja
taberna, cerveza
para dos.
Hay cosas que no arrastra el equipaje:
el cielo que levanta una persiana,
el olor a tabaco de un deseo,
los caminos trillados de nuestro corazón.
No es fácil deshacer las maletas un día
en otra lluvia,
cambiar sin más de luna,
de niebla, de periódico, de voces,
de ascensor.
Y salir a una calle que nunca has presentido,
con otros gorriones que ya
no te preguntan, otros gatos
que no saben tu nombre, otros besos
que no te ven venir.
No, no es fácil cambiar ahora de llaves.

Y mucho menos fácil,
ya sabes,
cambiar de amor.


domingo, 17 de octubre de 2010

Retales


Ya todo son retales, trozos.
Ya nada permanece.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Mañana

Mientras mañana es sólo un nombre
tú me dictas la gloria en cada esquina.

Ya no lo quiero todo,
ahora me basta un rato entre las piernas,
uno de esos momentos que no acaban,
un dilatado sur,
un roce sin dolor.

Mañana, cuando ya no estés,
volverán los cipreses y la noche más triste.
Me haré mesa
o gata en el tejado,
me dejaré morir.

Pero será mañana,
hoy me pesa tu lengua en la cintura
y este placer que suena como suenan los trenes,
lejos y cerca,
sin ningún eco.

domingo, 10 de octubre de 2010

De "Usted", 1984


Hoy era la última tarde...
Hoy era la última tarde.
Usted no paraba de hablar
-lo hubiese matado-
y a mí me ardían las uñas cuando nos despedimos
en la parada del autobús.
Ni un sólo beso.

Señor, las horas desnudas...

Señor,
las horas desnudas,
como limones al trasluz,
se exprimen en mi muñeca
de una manera desesperadamente cobarde:
estoy, para variar y por no quedarme en casa,
con alguien que me aburre los besos.

Señor, hoy me han preguntado
Señor,
hoy me han preguntado
por qué llevaba tanta prisa,
y acordándome de lo de anoche
en el coche
–salvo de la cremallera problemática,
la mota en la lentilla,
los guardias al lado,
el frío...–
estuve a punto de decir
que un sueño muy alto muy alto
y algo gordito
había quedado con mi boca a las dos.

Usted se inmiscuye en mi bufanda...
Usted se inmiscuye en mi bufanda
desde una aurea blanquísima que me reverbera los labios.

No me muevo,
no fumo -quizá a su silencio le moleste esa arruga en la nieve-;
y sólo cuando marcha me doy cuenta
de que he estado aguantándome el pis todo el rato.

Qué hago yo aquí...
Qué hago yo aquí medio borracha
escuchando a este cretino
que sólo sabe hablarme de la mili,
mientras me tapa baboso la calle y la vida
con su espalda.
Y encima estoy sin tabaco.
(Menos mal que desconecto en seguida
pensando en ese géiser de besos
que le provocaré a usted, sin duda,
cuando su camisa se digne o se resigne
a dejarse desabrochar por mi mano.)

Señor, ahora que mi piel y la suya...
Señor,
ahora que mi piel y la suya
-después de las sábanas-
han formado un nuevo «collage» en el agua,
no es el mejor momento para hablarle,
desde luego,
pero aprovechando que estoy arriba
y usted debajo,
quisiera decirle
-casi no me atrevo con sus ojos-
que no puedo más,
que voy a pararme.

-Era el placer como una de esas muñecas rusas que se abren
y aparece otra,
y otra...-


Usted se ha ido...
Usted se ha ido. Pero tampoco conviene dramatizar
las cosas.

Cuando salgo a la calle,
aún me quedan muchas tapas risueñas en el tacón,
y mis medias de malla consiguen reducir la cintura
de la tristeza
si su ausencia va silenciándome en una resaca
de escarcha.

O sea, que no estoy tan mal.
Porque yo podré ser de vez en cuando un eclipse. Pero
nunca
un eclipse sin sangre de luz.

jueves, 7 de octubre de 2010

Cinco Poemas de Idea Vilariño


Después


Es otra
acaso es otra
la que va recobrando
su pelo su vestido su manera
la que ahora retoma
su vertical
su peso
y después de sesiones lujuriosas y tiernas
se sale por la puerta entera y pura
y no busca saber
no necesita
y no quiere saber
nada de nadie.


Dónde el sueño cumplido...

Dónde el sueño cumplido
y dónde el loco amor
que todos
o que algunos
siempre
tras la serena máscara
pedimos de rodillas

Escribo, pienso, leo...

Escribo
pienso
leo
traduzco veinte páginas
oigo el informativo
escribo
escribo
leo.
Dónde estás
dónde estás.

Un huésped

No sos mío
no estás
en mi vida
a mi lado
no comés en mi mesa
ni reís ni cantás
ni vivís para mí.

Somos ajenos
túy yo misma
y mi casa.

Sos un extraño
un huésped
que no busca no quiere
más que una cama
a veces.

Qué puedo hacer
cedértela
pero yo vivo sola.

Buscamos...

Buscamos
cada noche
con esfuerzo
entre tierras pesadas y asfixiantes
ese liviano pájaro de luz
que arde y se nos escapa
en un gemido.



martes, 5 de octubre de 2010

He roto el lunes

Para que tú me vieras rompí el lunes.
Salté sobre mi sombra
para hacerle arañazos a la noche.

Quise ser yo,
un paisaje de arena
una postal de alambre sobre el miedo.

Elegí para ti la desnudez,
no el artificio,
no lo oscuro,
no el misterio.

La verdad que pronuncia lo que soy.
El despojo de un gesto
que en los ojos encuentra su lenguaje.


Este poema tiene algo así como dos años y medio pero lo he estado maquillado estos días para intentar dejarlo algo más guapo.

domingo, 3 de octubre de 2010

A un hombrecillo


Dedicado

Érase una vez un hombrecillo que un día llegó a una oficina alegre con un traje barato y triste y muchos complejos. El hombrecillo quería triunfar en la vida, triunfar en su vocabulario significaba tener un despacho, una visa de empresa, un coche de lujo, un duplex en la zona norte y un traje menos feo. Lo necesitaba para compensar su triste vida de marido adúltero y sexo reprimido. Y como lo deseaba más que nada en el mundo, lo consiguió.
Para ello mintió, espió, sobornó, se rodeó de seres iguales de míseros pero menos inteligentes que él, aprendió a no tener sentimientos y obtuvo esa felicidad de camisas de marca que da el poder.
Al final, consiguió convertir ese lugar alegre y hermoso en un sitio tan frío y triste como él. Pero su triunfo no le salvo del psicólogo, ni de las amantes sin polvos (sólo unos cuantos calentones para mantener el ego alto), ni de tener que correr kilómetros y kilómetros todas las tardes para huir hacia ningún sitio.
Y, sobre todo, no le salvó,de su cara frente al espejo todas las mañanas recordándole que sólo hizo daño a los que envidió, a los que temió porque supo mejores y, sobre todo, más felices.

martes, 28 de septiembre de 2010

Locura

Me sigo haciendo vieja aquí,
con el dolor de siempre entre los muslos
y este cansancio sin sonido,
esta ventana rota.

Ya no aúllan los perros,
nadie se queja en mi garganta,
la calle es una línea sin faroles.

Nada en mí permanece salvo un paisaje frío,
una vereda detenida,
un ancho surco que me traga
y me aproxima a la locura.

Y es que estoy loca, sí,
vieja y loca,
demente como el miedo más nocturno.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Luna llena


Hace tiempo alguien me dijo que a los Tauro nos afecta la luna, que, entre otras muchas cosas, nos altera el sueño y no le creí.

En esta ciudad resulta difícil mirar al cielo y rara vez lo hago pero hace un rato una amiga que "me sabe" me mandó al móvil la foto de una inmensa luna llena y, de repente , entendí la causa de mi insomnio de las últimas noches.

Por absurdo e irracional que suene, he de aceptarlo: la luna llena me altera el sueño y quién sabe cuántas cosas más.

sábado, 18 de septiembre de 2010

De agua



Video montaje de Ana Bella López



Sucede que entre el tiempo y yo hay nombres,
sílabas de cansancio,
un rito de comienzos y de olvidos,
de aprender y enterrar lo que se ignora.

Andar y desandar.

Y así, entre los círculos, me ocurro,
más lejos cada día de las trenzas,
menos creyente, más vivida,
más próxima al infierno que a los niños,
menos apetitosa.

Cada vez más afín sólo a mi espalda,
casi invisible,
casi a punto de dar por válida la piel
a cambio de un espejo sin presente,
de un temblor sobre el rostro.

O de ti, que me sabes sólo a medias,
inacabada,
vencida por mi propia invalidez,
sin apellidos.

Siempre a la espera de un principio,
como una sombra que se viste de agua.

sábado, 11 de septiembre de 2010

¿Verdad o mentira?

En mi etapa de búsqueda de un hombre creativo, tuve una historia con un tipo que hacía cortos, bastante malos, por cierto, y que se pasaba el día diciendo cosas como yo soy ciudadano del universo, mientras yo le contestaba, vamos a ver, tú eres de Santander, no digas tonterías... Mi prosaica forma de tomarle el pelo y llevarle la contraria le ponía enfermo y a mí me ponía enferma esa manía suya de ir por la vida de artista hasta cuando se ataba los cordones de los zapatos.

Un poco después, pero en esa misma etapa, di con un léctor compulsivo que, además, era ecologista de esos extremos y practicantes. Eso pone mucho. Un hombre con principios. Hasta que me fui una semana de viaje con él y descubrí que no tiraba de la cisterna cuando iba al baño para ahorrar agua y allí que me encontraba yo con el pastel todas las mañanas. Por no hablar de la charla que tuve que aguantar cuando vio que llevaba un secador del pelo en la maleta o cuando me leyó en voz alta los componentes de las cremas y los desodorantes que yo mal-usaba.

Después de esas dos experiencias, salí con un par de tipos que tenían faltan de ortografías para desintoxicarme un poco.

Pero a los cuatro, que conste, intenté quererlos.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Voces

No sé si a la gente le pasará lo mismo que a mí con las voces. Están las que directamente me enamoran, están las que me echan para atrás, las que me dejan indiferente y luego están esas , las más importantes, que son a las que me voy acostumbrando poco a poco.

lunes, 30 de agosto de 2010

18 años

Cae un relámpago en mi sed.
Es un cuerpo y su doctrina de azar.
Del hoy al hoy un signo de mareas,
un columpio inexperto. Ella fue azul
como la voz del círculo.
¿quién recita la página sin versos
en la noche del magma?
La mordedura de la ninfa agota su tejido de rosa.
Ella regresa al silencio de la piedra,
a la luz imberbe, al pájaro sin caderas.
Luego tendrá que beber su aliento
y reconocerá en el calor de las estaciones
su frío.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Acaso

Acaso alguna vez me oliste la cinturay te quedaste ahí perdido,
enganchado al perfil de una invención.
Tal vez por unos años fui tu pan,alguien en quién urdir la luz,un remiendo de sol en mitad de la noche-ese vientre tan cálido,esa mirada sin cortina-.
Yo que quería ser de hueso y sangreacaso fui el torso más ausente,el ángel más desnudo,un hombro al que agarrarse para no resbalar,tu calma y tu consuelo.
Y en ese engaño hallé miseriay no fui nido sino tumba,un cuerpo que se torna opaco y frío,cruel como el corazón de algunos dioses.

sábado, 14 de agosto de 2010

Escribir es como hacer el amor


Los poetas son las únicas personas de este mundo capaces de enamorarse de alguien sólo por cómo escribe. O, al menos, de sentirse atraídos por alguien por ese mismo y único motivo.

lunes, 9 de agosto de 2010

Búsquedas

Estos días anduve buscando a aquellos que me conocieron cuando aún no estaba rota.
Pero sé que no los buscaba a ellos.
Me buscaba a mí antes-de-estar rota. Buscaba encontrar lo que he perdido a través de unos ojos que pudieran y supieran ver lo que fui, no lo que soy.

domingo, 25 de julio de 2010

Iguales

Finjo ya la razón desordenada,la carne inmóvil,la dulzura terrible de los muertos.Ese andar de puntillas por los miércolescon el sigilo de un cadáver,previsible y sin huellas.
Pero en ese vagar hallo a veces un guiño,
una mínima luz que me sacude,
un resplandor de invierno,algo que contamina la distancia:otro torso que yace en la misma postura,bajo el mismo ciprés,en la misma región de la costumbre.

viernes, 9 de julio de 2010

Achuchones


Quiero achuchones, sí? 

viernes, 2 de julio de 2010

Ruidos

Mantente cerca y habla, dime cosas,cuéntame pájaros y libros,sé balada y dialecto,hazte tacón en mis zapatos,
invádeme con ruidos.
No te calles el hueco ni la muerte,dilo todo, también lo que no existe.Regálame la vozporque sólo en tu boca soy leyenda.

lunes, 21 de junio de 2010

Silencio


Necesito un día entero de silencio.

domingo, 13 de junio de 2010

Por qué escribo

Hace mucho que no lo digo y, a lo peor, por eso deja de ser obvio, pero si yo no escribiera estaría menos viva... Por eso el resto me da igual... Porque sé que si todo sale mal, como suele ocurrir, yo tengo la enorme suerte de coger tecla y ordenata (mucho menos romántico, todo hay que decirlo, que la pluma y el papel) y verterlo. Y es catarsis, puro egoísmo, claro que sí, pero, afortunadamente funciona.

sábado, 5 de junio de 2010

Espejismo

Alguien que se parece a mí
me mira con los ojos de un poema
y en su retina habito como un pájaro,diferente, más alta,más próxima a los truenos,perfecta en el ritual de su equilibrio.
Es él y con su voz construye andamios,ascensores y grúas,maneras de crecer hasta alcanzar el vuelo.
Descubre en mí palomas y autopistas,una mujer que existe a ratos,incierta como el rumbo de los taxis,huérfana como un tren que alquila su horizonte.

viernes, 14 de mayo de 2010

Obsequios

Te doy la casa y sus cimientos,
sus armarios vacíos.
Te doy el pan
y con él todo el hambre de una noche,
toda la sed y la pobreza.
Te doy mi piel a sorbos
para que cuando bebas se vuelva absurdo el tiempoy con él las facturas, las llaves, los pasillos
y esa sombra que habita en nuestras manos
como una inútil mancha de dolor.

jueves, 29 de abril de 2010

Estrenos

Hasta que vuelva y sea de abril tu nombre,fugaz como una máscara pero también templado,antiguo y nuevo, tan de siempre,tan próximo a mis músculos
como un lunar de sangre.
Y así abrigada por tu sombra,seré la que no espera,la dócil piel que se descalzay se muestra ante ti sin su costumbre,recién nacida y frágil,como el estreno de un vestido roto.

domingo, 18 de abril de 2010

El túnel

Dame paz y te haré un hogar en la gruta,
un territorio de sonámbulos
al que arribar los días de más frío.
Un rincón que se inicie en las tinieblas,
como el salón de esas mujeres
que se extirpan los ojos a cambio de una voz.
Si me arrancas el nombre, seré ciega,
creceré hasta el eclipse
y allí donde los otros ven espejos
yo inventaré una vida sin balcones,
un refugio de bruma,
un túnel que nos libre de la luz.
Serán nuestros la noche y sus enigmas.
Me haré de sombra y cuevay al fin tendrás el cuerpo oscuro que demandas.

martes, 13 de abril de 2010

A mí sí me gustan los gatos


Me gustan los gatos y me gustan más que los perros. Y por varias razones.
Si llevas un gato a tu casa y en tu casa conviven varias personas va a ser él quién elija a su dueño y, una vez elegido, su dueño es su dueño para siempre. Rara vez aceptarán una caricia, un mimo o un soborno de quien él no quiera recibirlos.
Son incorruptibles, incomprables, y eso, para mí, sí que es fidelidad.
Te quieren mucho pero si te vas un tiempo pueden apañárselas solos. Te van a echar de menos pero te dejan ir. Y no se me ocurre nada más parecido a la generosidad.
Y, por si todo eso fuera poco, ellos también necesitan su espacio, su independencia, su lugar único. Respiran y te dejan respirar.
Y todo esto para decir que sigo echando mucho de menos a Tina, tal vez porque ahora ya nadie me araña los sillones.

jueves, 8 de abril de 2010

Nada

Vuelvo a secar la gota que escurre en los cristales
pero no existen ni la gota
ni la mano que indaga en el papel
y el lector se impacienta cuando lee tonterías.

Espera que le cuenten la historia de los perros,
por qué ladran y a quién muerde su ruido.

Algo que sí trascienda,
sabio como el borrón que mancha cada nombre,
algo en verdad terrible
como una muerte sin zapatos
o la tumba de un niño.

Y piensan que esta ingenua mujer ríe
mientras fuera sucede la cal como un desastre.

Todos quieren saber por qué no escupe,
por qué no escribe úlceras
y sí cachorros, puentes, labios
o simplemente nada.

domingo, 28 de marzo de 2010

Lo quiero todo


Quizás yo sea un poco talibán en mis opiniones, es lo que tiene cuestionarse todo, que una termina por dudar de quién es. Está la parte de mí permisiva y complaciente que intenta entender cada postura y está la otra, la difícil, la que defiende a ultranza lo que "considera" cierto. Y está la que por amar demasiado ciertas cosas se vuelve intransigente.

Me sucede con la poesía. Me sucede con las historias de amor. Me sucede con los amigos.

De las palabras que esconden algo grande, lo espero todo. Y todo es mucho. Y así me he acostumbrado a que "todo" me decepcione.

Los que me conocen bien me dicen que lo que yo quiero sencillamente no existe. Y entonces, qué he de hacer? Dejar de desear? Convertirme en otra? LLorar? Reírme? Rendirme? O tal vez aceptar que estoy equivocada, abandonar esa postura infantil de espera y de exigencia.

Dejar de pensar que la vida me ha timado y crecer. De una maldita vez, crecer.

sábado, 20 de marzo de 2010

Irrealidades

Han venido los ángeles a definir la luz,
a anunciarme el consuelo de las plazas,
de los naranjos, de los niños,
a venderme países y pulseras.

Dicen que hay parques en las llagas,
pájaros de cristal en los balcones,
que nadie es libre sin un perro.Y que en cualquier rincón los hombres hacen nidos
y duermen y trabajan y se esconden

y trituran el pan con sus muelas postizas.

Han venido a ofrecerme las ventanas,
a tatuarme una cruz sobre la nuca,
a redimir mis huesos.

Pero en su boca el mar es de granito,
una verdad de pozos y muñones.

sábado, 13 de marzo de 2010

Homicidios

Si te aproximas a mi nombre
y lo alzas
hasta que alcance el ritmo de la luz,
seré velocidad y cine a oscuras,

maremoto o mechero,a ratos paz y a ratos lengua.
Seré, si quieres, cántaro
o mortaja que arrope los suicidios,siempre herida y metal,
nunca consuelo, pieza, sorbo,
nunca de plástico o de nube.Si me alzas, no te engañes,
porque soy crimen, no cintura.
La princesa se ha muerto entre la nieve
y ahora lleva un cordón de sangre en la cabeza.

jueves, 11 de marzo de 2010

Mitades


Tengo dos mitades.
A mí me gusta mucho más una que la otra pero, como oí hace poco, quien mate a mis demonios matará también a mis ángeles.

lunes, 8 de marzo de 2010

Lo especial


Lo especial es la honestidad, la constancia, la generosidad, la compasión, no es especial el raro, a veces, sin embargo, lo es el desvalido, el que más normalidad aparenta, el que demuestra a lo largo del tiempo su capacidad de ser y estar. Porque lo único realmente difícil es "permanecer". Es fácil ser especial un mes, un rato, una hora, un día, un año... Y hace mucho que yo ya sólo creo en lo que permanece, en lo que empieza a suceder despacio y, a pesar de todo, sigue sucediendo. Respecto al resto, soy completamente atea.

jueves, 4 de marzo de 2010

¿ Seré un cronopio ?

"Cuando los cronopios van de viaje, encuentran los hoteles llenos, los trenes ya se han marchado, llueve a gritos, y los taxis no quieren llevarlos o les cobran precios altísimos. Los cronopios no se desaniman porque creen firmemente que estas cosas les ocurren a todos, y a la hora de dormir se dicen unos a otros: "La hermosa ciudad, la hermosísima ciudad". Y sueñan toda la noche que en la ciudad hay grandes fiestas y que ellos están invitados. Al otro día se levantan contentísimos, y así es como viajan los cronopios".

Julio Cortázar, Historias de Cronopios y Famas.

martes, 2 de marzo de 2010

Laguna

Hay un lugar que se llama Laguna donde puedes acudir con un par de bolsas de basura llenas de recuerdos y ellos te borran de la cabeza a quien quieras, lo que quieras. No sé si será caro o barato pero lo que sí sé es que sólo da resultado si el azar hace que la persona que provocó esos recuerdos no se cruce otra vez en tu camino. Si esto sucede, inevitablemente, todo vuelve a empezar. No me gusta borrar. No sé borrar.

domingo, 28 de febrero de 2010

viernes, 26 de febrero de 2010

Profecías

Y viene el hombre a descorchar el trigo,
su pan es mi alimento,
la espiga que me trago algunas noches
mientras espero el juicio de la luz.

Y en cada oscuridad crece el mismo temor,
la misma duda sin alfombras,
el mismo frío en el bostezo:

es la promesa de la sed.

Un sarro que se posa en las caderas
y las transforma en crimen,
como esta voz que ensucia la memoria
para hacerla futuro.

Y ya no están ni el hombre, ni el mantel,
ni la merienda sobre el vientre,

sólo la paz de la derrota
y un cuerpo algo más viejo y más vencido.

sábado, 20 de febrero de 2010

Celda 211




Magistral. Me ha reconciliado totalmente con el cine español

lunes, 15 de febrero de 2010

Abandono

Arde dentro de mí como la leña
y en su tacto de lápiz habita un peregrino,
una pared de piel y lodo.
un fragor de ascensores y de inviernos,
la prisa de los huéspedes.

Todo lo que me deja es un rapto de alambres,
un agujero que la luz agranda,
la ficción de los dioses
y ese sonido perro que perfora el estómago,
mientras fuera debuta la misma ceremonia,
el mismo ayuno de sonámbulos,

la misma vida plena de legañas.

lunes, 8 de febrero de 2010

Hostal RAyuela

Busco nombres literarios para las habitaciones de un hostal modesto pero bonito en el centro de Madrid que es muy probable que sea mío esta primavera.

martes, 2 de febrero de 2010

Amo a Clint Eastwood


¿Será porque siempre me hace llorar?

jueves, 28 de enero de 2010

El otro espejo

Todos tenemos nuestra bestia

María Rosal



Ignoro la estatura de los peces
o de quién es la voz que me despierta.

Nada sé de los perros
ni de los amos de la lumbre.

Lo mío es aprender cuchillos y relojes,
la triste escena del relámpago.
Lo mío es un dolor que no se arropa,

que se propaga a golpes como un grito,

Es la canción del hambre,
la luz que se protege del infierno,

la arruga que gotea en la ventana.

sábado, 23 de enero de 2010

Sin poemas

No puedo escribir. Bueno, a lo mejor si me pusiera podría pero últimamente nunca encuentro el momento de ponerme. Tengo la cabeza en otras cosas, en la vida, en que el tiempo corre que vuela y ya va a hacer un año que estoy sin empleo. En proyectos, en sueños que se me derrumban, en que sigo pensando que debo hacer todo lo posible por no meterme otra vez en la rueda. En que me debo a mí misma intentar algo distinto y hacer oídos sordos a los que pretenden contagiarme su miedo. Tal vez la poesía de momento tenga que esperar. O no, no lo sé. A mí los poemas me nacen solos. Son ellos los que vienen cuando les da la gana. En realidad, no tengo claro si no vienen o si, tal vez, en estos momentos me da miedo dejarlos asomar.

jueves, 14 de enero de 2010

Aquel hogar

Es tiempo de alfileres y de pájaros,
la mansa hora del pan,
la estación de las piedras cosidas a la espalda.

Y aquí estamos de nuevo, mirando a las paredes,
mudos como los libros ya leídos,
escondiendo la gloria detrás de los zapatos,

abandonados a la suerte de los perros sin casa.

Pero aún puedes salvarme,
pintar jarrones en mi sombra,
arrancar de mis pies estas sandalias,
pronunciarme desnuda -o al menos habitarme-,

como si este momento no existiera,
-ni existieran los barcos de papel-,

ni yo fuese un hogar al que le sobran puertas.

martes, 5 de enero de 2010

Dos poemas de Juana Bignozzi

La vida plena

A algunos les han quitado las ganas de hablar,
pasan mudos por el amor, aman perros vagabundos
y tienen una piel tan sensible
que nuestros pequeños saludos cotidianos
pueden producirles heridas casi de muerte.
Nosotros, seres amables e inofensivos,
miramos los gatos enfermos, las mujeres con collares
que pasan por la calle
y sentimos un desamor agradable,
casi suficiente.

De "Mujer de cierto orden" 1967

Extrañas parejas
siempre volví en olor de bienvenida
flores animalitos de mis colores
corazones de papel que son los que me importan
y ahora entro en una casa donde
hay que dar la luz y el agua
y no buscar bebida en vaso limpio no la hay
sólo una voz por el teléfono

he aceptado entrar en una casa a oscuras
para que en mi vida no echara raíces el patetismo

De "Interior con poeta" 1993

domingo, 3 de enero de 2010

Adiós 2009





No puedo decir que el 2009 haya sido bueno, tampoco sé si malo. Empezó peor imposible con un ERE que dos meses después me dejó en paro y apartada de mi rutina de vida de los últimos años. Siguió con la pobre Tina dejándome tirada justo cuando más tiempo iba a poder pasar con ella. Y luego, pues todo ha sido raro, mucho ocio, mucho tiempo, muchos libros, gente nueva y no tan nueva que resultaron una decepción y también, para ser justos, gente nueva y no tan nueva que resultaron una sorpresa estupenda. La poesía haciéndome sentir cada vez más pequeñita, un viaje maravilloso, otros dos viajes fustrados, mucho caos, y, al final, como resumen, empieza el 2010 de nuevo con más vértigo y, como siempre, con la sensación de que todo pasa muy deprisa y de que yo sigo sin tener ni idea de nada.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Los paredones de primavera




No enseñaré a mi hijo a trabajar la tierra
ni a oler la espiga
ni a cantar himnos.
Sabrá que no hay arroyos cristalinos
ni agua clara que beber.
Su mundo será de aguaceros infernales
y planicies oscuras.

De gritos y gemidos.
de sequedad en los ojos y la garganta.
de martirizados cuerpos que ya no podrán verlo ni oírlo.
Sabrá que no es bueno oír las voces de quienes exaltan el color del cielo.

Lo llevaré a Hiroshima. A Seveso. A Dachau.
Su piel caerá pedazo a pedazo frente al horror
y escuchará con pena el pájaro que canta,

la risa de los soldados
los escuadrones de la muerte
los paredones en primavera.

Tendrá la memoria que no tuvimos
y creerá en la violencia
de los que no creen en nada.

De Todos los poemas, Monteávila Editores,1994

jueves, 17 de diciembre de 2009

Extraños

Nunca alojé en tus huesos mi bandera,
estábamos de paso,
muy lejos de la patria,

a miles de kilómetros de la estación más próxima.

Desorientados por el miedo,
a oscuras y sin símbolos,
perdidos dentro de una tierra infértil,

atados a un paisaje que inmortaliza el frío

domingo, 13 de diciembre de 2009

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Tres Poemas Renata Durán

No viniste de lejos
Viniste de tan hondo
que conozco tu nombre,
conozco tu dolor,
reconozco tu alma.
No viniste de lejos,
ni siquiera has llegado.
Estabas desde siempre,
como un lenguaje escrito
en el fondo de mí,
y te estoy descifrando.


Por primera vez...

Por primera vez
he pintado mis labios.
Les quité su sabor y su forma.
Porque quiero que rían,
disfrazados de fiesta.
Que brillen por las calles,
y me lleven de paseo
a donde no conozco.
A donde no me atrevo
a besar
con mi boca desnuda.


Me levanto del agua de la noche...
Me levanto del agua de la noche
deseosa de ti.
Despedazada.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Fiesta

Me habita un cementerio

Ana María Rodas



Es la noche más triste y todos bailan,
ignoran que en mi nombre se ha posado un ciprés,
un gélido abandono.
Nada saben del miedo en las orejas,
nada del cementerio,
ni de la piel que se maquilla a oscuras en un cuarto que es lápida.
Danzan mientras la música estrangula mi cuello.

Soy una despedida,
un sorbo de licor antes del postre,
una mujer sin pies ni manos,
un maniquí que mueve la cintura,
el repertorio de lo absurdo,
el maldito payaso de esta fiesta.

martes, 1 de diciembre de 2009

Tres poemas de Ana María Rodas

La superviviente

Me habita un cementerio
me he ido haciendo vieja
aquí
al lado de mis muertos.
no necesito amigos
me da miedo querer porque he querido a muchos
y a todos los perdí en la guerra.

Me basta con mi pena.
Ella me ayuda a vivir estos amaneceres blancos
estas noches desiertas
esta cuenta incesante de las pérdidas.

De "La insurrección de Mariana", 1993

Domingo 12 de septiembre, 1937
Domingo 12 de septiembre, 1937
a las dos de la mañana: nací.
De ahí mis hábitos nocturnos
y el amor a los fines de semana.
Me clasificaron: nena? rosadito.
Boté el rosa hace mucho tiempo
y escogí el color que más me gusta,
que son todos.
Me acompañan tres hijas y dos perros:
lo que me queda de dos matrimonios.
Estudié porque no había remedio
afortunadamente lo he olvidado casi todo.

Tengo hígado, estómago, dos ovarios,
una matriz, corazón y cerebro, más accesorios
Todo funciona en orden, por lo tanto,
río, grito, insulto, lloro y hago el amor.

Y después lo cuento.

De "Poemas de la izquierda erótica", 1973

Limpiaste la esperma
Limpiaste la esperma
y te metiste a la ducha.

Diste el manotazo al testimonio
pero no al recuerdo.

Ahora
yo aquí, frustrada,
sin permiso para estarlo
debo esperar
y encender el fuego
y limpiar los muebles
y llenar de mantequilla el pan.

Tú comprarás con sucios billetes
tu capricho
pasajero

A mí me harta un poco todo esto
en que dejo de ser humana
y me transformo en trasto viejo.

De "Poemas de la izquierda erótica", 1973

jueves, 26 de noviembre de 2009

Ellas y Ellos

Alguien que lee mucha más poesía que yo me dijo hace poco que Ellas escriben mejor que Ellos. Y quien me lo dijo era un Ello, no una Ella. Supongo que no tiene mucho sentido entrar en discusiones de género cuando se habla de poesía pero después de varios días leyendo a poetas de género femenino (detesto la palabra poetisa, con perdón para quienes la usen) he de reconocer que me he enamorado de la obra de bastantes de ellas. No sé si es acertado o no decir que se vierten más hacia dentro y, claro, eso va en gustos, hay quien prefiere la poesía hacia fuera pero yo cuando quiero "hacia fuera" leo ficción, cuando quiero "hacia dentro" leo poesía. Espero, poco a poco, ir trayendo hasta aquí poemas de esas autoras que me han removido hasta el hígado.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Me dices que te hable sobre mi vida

Me dices que te hable sobre mi vida.
Yo te propongo un poema sobre la locura.
Me propones una frase para desarrollar un poema.
Poema es momento presente, lo que me ocupa.
Me dices que me ponga en el lugar
de la que me hubiera gustado ser.
Yo te digo que una actriz de cine
famosa para vivir y ser amada por miles
que es como volar por encima de una playa
y saber que aquella gente me mira y me llama.
Eso es morir.
O suicidarse.
Vagar como un fantasma ausente
en la conciencia de miles sin cuerpo ni cara.
Para verlo tomar palco entre miles estupefactos
y llamarme.
Suelo volar como una paloma herida
en una playa interminable
y dejar rastros de sangre
ante el tin tin ausente
de tu teléfono,
llamarte es confrontarme con la realidad inexorable
de un fracaso


De Oraciones para un dios ausente, Monte Ávila Editores (Venezuela)

jueves, 19 de noviembre de 2009

Dos poemas de Gabriel Ferrater

Útero

Hace ya algunas horas que está aquí.
Partes de su cuerpo, no las más íntimas,
pero partes de su cuerpo, se han diseminado
y esparcido en las cuatro o veinte esquinas
de esta habitación: Y ahora yo vivo
metido dentro de la cosa que amo.
Un movimiento que hago, y que me estira
fuera de mi cubil, toca una media,
un zapato, una falda o un jersey:
los cotos de una tierra que es la mía.

Versión de José Agustin Goytisolo

Cifra

Amor, llevabas en el mundo
siete mil setecientos sesenta y cinco
días, al cerrarse la noche
en que me llamaste desde tu rincón,
voz que se había compadecido
y me recibías, cuerpo bondadoso.
Qué juego perdido, qué rodar
hasta romper un oscuro ramaje,
siete mil setecientos sesenta y cinco
días, antes de que encontrara
dónde te me habías acurrucado,
amor, para crecer lejos de mí.

Versión de José María Valverde

martes, 17 de noviembre de 2009

Palabras

Amo el sonido de algunas palabras: llave, incesto, tórrido, trazo, ámbito, continente, sonámbulo, estigma, senda, pizarra... y, sin embargo, no sé qué hacer con ellas. A veces sólo hago lo que dijo Cortázar: "sujétate a los nombres, así no te caes."

lunes, 16 de noviembre de 2009

Encuentro

Sólo cuando me amas
se me cae esta máscara pulida.

Claribel Alegría



Me vas a perdonar todo este tiempo de errores y vestidos;

de mendigar la luz en los escombros
con un disfraz de tiza escrito en las facciones.

Este tiempo de máscaras y muecas,
de pies desnudos en los charcos.

Esta edad de descuidos y lunares,
de armarios en los ojos.

Este suburbio al que te acercas
para elevar su base con tu mano descalza.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Compartiendo

Lo que une a la gente no es la edad, ni el lugar donde residen.
Lo que une a la gente es compartir una misma sensibilidad.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Fragmento de Rayuela

“La rayuela se juega con una piedrecita que hay que empujar con la punta del zapato. Ingredientes: una acera, una piedrecita, un zapato y un bello dibujo con tiza, preferentemente de colores. En lo alto está el Cielo, abajo está la Tierra, es muy difícil llegar con la piedrecita al Cielo, casi siempre se calcula mal y la piedra sale del dibujo. Poco a poco, sin embargo, se va adquiriendo la habilidad necesaria para salvar las diferentes casillas (rayuela caracol, rayuela rectangular, rayuela de fantasía, poco usada) y un día se aprende a salir de la Tierra y remontar la piedrecita hasta el Cielo, hasta entrar en el Cielo, lo malo es que justamente a esa altura, cuando casi nadie ha aprendido a remontar la piedrecita hasta el Cielo, se acaba de golpe la infancia y se cae en las novelas, en la angustia al divino cohete, en la especulación de otro Cielo al que también hay que aprender a llegar. Y porque se ha salido de la infancia se olvida que para llegar al Cielo se necesitan, como ingredientes, una piedrecita y la punta de un zapato”.

martes, 10 de noviembre de 2009

Refugios

Convertirme en refugio
para ser sólo herida, llaga en mitad del tallo,

grieta que absorbe el cauce del sudor.

Para beber la infancia que te nace en el vientre
como una lágrima en el cieno,
como un temblor de cueva.

Y secarte la piel con un sorbo de vidrio,
despojarla de espuma,
segar su brote entre los labios

y, cuando empiece el grito, ungir con sal tu voz.

jueves, 5 de noviembre de 2009

The reader





Me pregunto cómo no había visto esta película antes.
Por supuesto he llorado a moco tendido y, una vez más, he vuelto a añorar esa voz que debía leerme libros en voz alta cada noche.

martes, 3 de noviembre de 2009

S.O.S.

Necesito un abrazo, un achuchón de esos que se clavan en las costillas.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Enemigos

Soy enemiga de tu sombra
porque no vierte en mí su liquidez.

Porque no se hace fuente, ni clamor,
ni arañazo en el hombro,
ni torre demolida por el agua;
ni aliento tras la nuca;

ni escarcha derretida en el ombligo.

Porque es su boca un sótano sin luz,
un hueco en el cemento,

el foso en el que beben los que no tienen lengua.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Anestesiarme

He decidido quedarme dormida otra vez. Dejar de pensar. Dejar de sentir. A-nes-te-siar-me.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Erotismo

Siempre he pensado que el erotismo, como casi todo, reside en el cerebro. En un momento dado puede excitar mas una voz que una mano, una mirada que un roce, lo que no se hace que lo que se hace.
Tal vez el deseo nazca en los pequeños detalles y no en esa herramienta que llamamos cuerpo.

No me funcionan los acentos pero tenia ganas de decir algo.

lunes, 26 de octubre de 2009

Dos manos


La lengua no abandona su vocación de espina,
apenas si resiste un temblor de aire.

Antes de hacerse líquida y optar por la mudez,
se sabe encarcelada, casi inmóvil, a punto de tronar;

desconoce el trayecto de la lluvia.

Apenas busca un hueco en el relente,
la crónica de un pájaro que se ausenta del humo,
el sudor o el invierno,

la breve inmediatez de la ceniza.

Los dedos de los pies duelen

Y no te dejan pasear, ni entrar en las librerías, ni respirar la lluvia, ni siquiera te dejan jugar a pisar rayas en el suelo: me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere, me quiere.

domingo, 25 de octubre de 2009

A solas

Se esparce en el vacío una semilla,
cae a solas la voz
y, mientras se derrumba, mancha de sal los dedos.

Su ruido aloja en la mirada un bosque,
es el disparo de la piel;

el agua contenida en un dedal de aceite.

viernes, 23 de octubre de 2009

Nacimiento

Fue después de la noche y detrás de la luna,
en un rincón oscuro,
en una arista de la piel,

como ocurren los hechos que no importan,
los que no dejan cicatrices

Y es como si no hubiera sucedido,
como una alfombra de algas deformando el desierto,
como el vientre del mar
o esa pared que se derrumba cuando el aire la roza.

Fue temprano y con prisas,
con la lluvia de abril apoyada en la tierra.

martes, 20 de octubre de 2009

Buscando un beso a media noche




Dos personajes heridos que se encuentran a través de una web de contactos, en busca de redención y cariño más que de una nueva pareja, de un abrazo más que de un polvo, de una conversación cálida más que de una cena romántica.

Deliciosa, de las que no se olvidan nunca y una quisiera que todo el mundo disfrutara.

jueves, 15 de octubre de 2009

De barro

Si me abro a ti como un regalo
es porque quiero ser de agua y de arcilla,
de esa materia inmóvil que amamanta el deseo,

es porque se ha dormido en mí tu piel

como se duerme un niño,
engendrando humedad al borde de los ojos.

En las caderas crece un mar de musgo,
es mineral el roce,
se muda en barro la saliva.

El beso es una flor que brota entre las piernas.

domingo, 11 de octubre de 2009

Alimento

Hoy sabe a selva el pan que nos comemos,
a noches que se olvidan de la luz apagándola,
a la piel sobre el músculo.

Cuelga de las paredes una araña de azúcar,
un rencor que se rompe en los telares.

Mientras masticas, los relojes miden,
no retrasan el tiempo,
le dan cuerda al instante que no duerme;

han probado la sal de tu perfil
y saben que sin ella vendrá el hambre,
y un hueco en la garganta.

Y el sol en la ciudad desconocida.

Poesía

Cuando todo se derrumba (y todo es todo), llega de nuevo la poesía a salvarme de la rutina y la impaciencia. O de esta gota de lluvia inmóvil que me moja el rostro un domingo que, de repente, se ha hecho triste.

jueves, 8 de octubre de 2009

Hoy es jueves

...  y tengo un viaje en mente (voy? no voy? )... Si me quedo es para que me digas que me quieres detrás de todas las noches. Para que me nazcan músculos en la nariz. Y para ser sólo prosa.

lunes, 5 de octubre de 2009

He dispuesto en mi rostro surcos inconfundibles



He dispuesto en mi rostro surcos inconfundibles.
Me he puesto el delantal de luto
y me he dejado ir al borde de la acera.

(Hay un banco vacío en el que me he sentado
para morir un poco y de una muerte rara.)

Pienso en cómo te quise.
Yo no voy a aclararte de dónde me ha nacido
este dolor que crece a golpe de tristeza.
Pasa gente.
Hace ya mucho tiempo que no te explico nada
porque hace mucho tiempo que perdí la esperanza
de envejecer contigo.
Es domingo.

(El perro es otro espacio.
Una muerte distinta en medio de la calle.)


viernes, 2 de octubre de 2009

Elegir

A veces tienes que hacer una pausa, cerrar la caja y no permitir que nadie entre a remover con su palabrería tu mundo hasta que recuerdes lo que quieres y quién eres. Al lado de quién estás. Qué voces quieres oír y, sobre todo, qué y a quién merece la pena elegir de todo lo que se te ofrece. No se puede estar en todos los sitios ni todos los sitios pueden estar en ti. A algunas personas nos cuesta entenderlo pero es así, sin más.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Humedad

Habló desde la esquina de la luz más oscura
y supe que sonaba a cascabeles.

Me aproximé a su voz para encontrar mi lengua
y, en silencio, escuché caer el agua.

Llovía cerca de las sílabas,
-tal vez ya somos líquido,
tal vez sólo nos falte alentar la saliva
y dejar que nos beba-.

Que nos mojen las noches y sus peces.
Que despierte el extraño que duerme en nuestra boca.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Ocio

Es la parte del tiempo que nos sobra,
andar calles torcidas
y sentarnos de espaldas a la luz.

Es la ciudad sin siestas,
la plaza que se adorna de palomas.
El milagro de un rostro que se arruga para tragarse el sol
-y masticar despacio su caída-.

Y es permanecer quietos,

sentados en el filo de una tarde sin demonios,
suponiendo, tan sólo, un leve ardor ,
un reguero de nombres,
un azul que se llene de candelas

y nos borre del gesto los pecados.
_________________

lunes, 21 de septiembre de 2009

Fotos





Esto de tener mucho tiempo es lo que tiene, que una se pone a enredar donde no enredaba nunca y cuando se enreda se suelen encontrar pequeños tesoros. Creo que siempre he tenido suerte porque vaya pedazos de personas que me he encontrado. Soy adicta a las fotos porque congelan los instantes, sobre todo los buenos instantes.
Estas niñas me han dado lo mejor durante mucho tiempo. Y casi todo lo que hago va por ellas.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Otra vez echando de menos

Ella siempre me decía que tenía que aprender a sonreír cuando la vida se ponía jodidamente fea. Descolgaba el teléfono y su voz al otro lado me metía en un avión con destino al frío. Resulta raro que uno se esté muriendo y le siga interesando un corte de pelo, comer sushi o leer ficción. Resulta raro decir "me estoy muriendo pero todavía tengo ganas de tocar la guitarra". Tal vez la verdadera grandeza sólo aparece en ese momento previo al final, cuando por fin entendemos que ya no nos da tiempo a salvar al mundo de nada o que vivir consiste en quedarse siempre a medias. Y mirarnos el ombligo, claro. Recolectar lo pequeño que, tal vez, sea "lo único": ese libro que nos gustó, ese beso que nos dieron, esa cuerda que saltábamos mientras se nos bajaban los calcetines, esa niña que nos persigue detrás de los años, de las hipotecas, del estres, de los maridos y amantes, de lo que llaman éxito o fracaso. El resto, quizás, es puro teatro.

martes, 15 de septiembre de 2009

Cosechas

Llegas y te recibo desde el hurto,
afónica de esperas,
con un asombro débil en la piel.
Llegas y, de repente, el verano se alarga;
se hace de trigo la humildad del sol.
Eres semilla y nombre:
calles que siembran el asfalto,
casas dormidas, bodegones de espejos.
Tanto tiempo esperando un mar sin muelles
(un fantasma que surja del alambre,
unos ojos que apaguen la ceguera;
una boca que bese a los sin rostro;
un simple pacto de placeres huecos;
la lágrima en el vientre).
Cosechas que no olviden su pasado de sal
-esa pequeña red de lo innombrable-.
Llegas y se me espantan los países.
Para que empiece en mí tu aliento
bebo la sed y permanezco inmóvil.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Mollina y etc


Es la primera vez en mi vida -que yo recuerde- que gano un premio, ni de poesía ni de nada, entre otras cosas, porque a mí lo de competir se me ha dado siempre fatal. Ni en la poesía, ni en el trabajo ni siquiera con los hombres, cuando la cosa se pone fea soy de las que, en vez de sacar las uñas, me retiro. Creo que soy demasiado vaga como para perder energías con esas cosas. El caso es que allí que me tuve que plantar, en Mollina, Málaga, en las Fiestas de la Vendimia. Toda una experiencia religiosa.
No voy a contar los detalles del acto porque fue larguísimo y no vienen a cuento, sólo diré que he aprendido más de vino en unas horas que en toda mi vida. También diré que me puse mucho más nerviosa de lo que esperaba (no soy tímida, la verdad) y que leí el poema demasiado rápido (afortunadamente lo grabaron y así tengo oportunidad de oírme y corregirme). También diré que debo darle la razón a Amparo en eso de que en absoluto tengo cara de poeta porque en el coctel previo al acto, un "mozo del pueblo" que intentó ligar con nosotras (fui con una amiga) nos preguntó que si éramos las cantantes del grupo que iba a tocar después en la caseta para amenizar las fiestas. Del ataque de risa que me dió casi espurreo el vino con el que estaba intentado traquilizarme.
Yo me lo pasé pipa, pero sobre todo después, en la caseta había unos senegaleses que bailaban de miedo y a bailar con ellos nos entregamos en cuerpo y alma.
El sábado a media mañana (yo tenía un poco de resaca) nos fuimos a comer a Ronda que me ha encantado, tanto como para hacerme el propósito de volver sin prisas. Y después a Estepona a conocer, por fin, a Ana Clavero. Eso ha sido, por supuesto, lo mejor del fin de semana. Ya sabía que ella era deliciosa pero he descubierto que su marido no se le queda atrás. Los dos han sido todo hospitalidad, todo amabilidad y todo cariño. Lástima que un acontecimiento inesperado emsombreciera, y de qué manera, la noche. Pero, bueno, así tenemos una excusa más para repetir noche o noches lo antes posible.
Y luego, para Madrid con una parada improvisada en Granada para comer. Y, de paso, por pura chorra, encontrame con un poeta magnífico al que le debo casi todo lo que sé de poesía. Y recordar en ese encuentro que, a veces, apreciamos a las personas mucho más de lo que creemos.
Ha sido un fin de semana precioso,no precisamente por el premio, pero sí por la poesía. En parte o en todo, gracias a esas dos personas (y a alguna más), que me han acompañado, enseñado y animado estos años yo fui a Mollina. Fue la poesía la que las puso un día en mi camino y, sólo por eso, estos años de dedicación y aprendizaje han merecido la pena. Hasta el amor a la palabra hay que compartirlo. Todo, absolutamente todo, hay que compartirlo para que tenga algún sentido.

martes, 8 de septiembre de 2009

Sin la luz

Bajo la oscuridad el cuerpo tiembla,
tiritan los cuchillos,
se invierte el agujero de la luz.

Porque somos nocturnos
se curan de la edad nuestros pecados.

Cicatriza el invierno de la voz,
la herida del sonido que nos dobla.

Abrigamos la noche con los pájaros;
y así, sólo desnudos,
dejamos que en las velas se inicien los paisajes.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Presentimiento

Tengo un presentimiento de color azul. Y quiero que se cumpla.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Septiembre

Tengo uno de esos días tontos y tristes que a veces me visitan. Tal vez sea la vuelta de las vacaciones, tal vez también las pequeñas cosas que me rodean, pequeños problemas, pequeñas miserias que aislados no significan nada pero que todos juntos, tal vez, no lo sé, me hacen sentir esta tristeza rara que algunas temporadas me deja Kao. Quizás sea la fecha. Me puse como tope septiembre para empezar a pensar qué hago con mi vida y septiembre ha llegado. Me toca tomar decisiones y, una vez más, me toca tomarlas sola. El vértigo ha dejado de ser atractivo, al menos hoy. Estoy un poco decepcionada de todo y de todos y también asustada. Tengo miedo de no saber hacer lo correcto.  

viernes, 28 de agosto de 2009

Venganzas

No sé si esperar que la vida se vengue de cierta persona o tomar cartas en el asunto. Digan lo que digan, la venganza siempre es dulce; posee un componente de justicia que cierra la brecha abierta y otorga cierto sentido a lo que sucedió y nos hizo daño. Pero las venganzas se deben planear despacio y a conciencia, con sangre fría, dejando correr el tiempo hasta que el otro baje la guardia y piense que ya-todo-ha-pasado. Es muy fácil destruir el nombre del que miente: basta con hacer pública su falsa verdad.