sábado, 17 de diciembre de 2011

De nuevo Madrid


Ayer, por primera vez en mucho tiempo, me sentí "casi feliz" por algo tan sencillo como que pude ("y me dejaron") ir y venir sola al Hospital y elegir cómo hacerlo. Mi adorada independencia... Recibí buenas noticias médicas pero, sobre todo, disfruté por primera vez en mucho tiempo de mi soledad en las calles frías de Madrid.
Y mientras caminaba tuve un presentimiento, el presentimiento de que, al fin, después de estos meses horribles, las cosas van a volver a su sitio. Ya no soy ni volveré a ser nunca la misma pero ahora sé algo nuevo de mí: que soy capaz de soportar el dolor con cierta dignidad y que tal vez eso me convierta en alguien mejor ante mí y también en mi relación con los otros.

sábado, 29 de octubre de 2011

Otros siguen hablando por mí


" Keith era consciente de que un día moriría. Más aún: sabía que cuando el proceso comenzara, lo único que importaría era cómo le había ido con las mujeres. En su lecho de muerte, el hombre busca en su pasado el amor y la vida. Y esto es verdad, creo ".
"La viuda embarazada", Martín Amis

Me apunto a esa reflexión, de hecho, creo que, en cierta medida, ha regido mi vida.

domingo, 16 de octubre de 2011

Lectora

He de agradecerle a Javier Marías y a sus "Los enamoramientos" que, después de un tiempo de absoluta incapacidad, me hayan convertido de nuevo en "lectora" que es, en realidad, lo primero que soy y siempre he sido respecto a eso que tanto amo: la palabra. Disfruto mucho más leyendo que escribiendo, siempre ha sido así.
Aquí dejo una pequeña muestra de por qué el libro me sedujo, y me sedujo tanto como para hacer mías, no la historia, pero sí las reflexiones a las que dicha historia lleva. Ójala alguno de estos fragmentos despierten en alguien las ganas de disfrutar el contenido completo.


"Cuando uno desea algo largo tiempo, resulta muy difícil dejar de desearlo, quiero decir admitir o darse cuenta de que ya no lo desea o de que prefiere otra cosa. La espera nutre y potencia ese deseo, la espera es acumulativa para con lo esperado, lo solidifica, lo vuelve pétreo, y entonces nos resistimos a reconocer que hemos malgastado años aguardando una señal que cuando por fin se produce ya no nos tienta, o nos da infinita pereza acudir a su llamada tardía de la que ahora desconfiamos, quizá porque no nos conviene movernos. Uno se acostumbra a vivir pendiente de la oportunidad que no llega, en el fondo tranquilo, a salvo y pasivo, en el fondo incrédulo de que nunca vaya a presentarse (fragmento de la pag. 186)."

"Es otro de los inconvenientes de padecer una desgracia: al que la sufre los efectos le duran mucho más de lo que dura la paciencia de quienes se muestran dispuestos a escucharlo y acompañarlo... Y así, tarde o temprano, la persona triste se queda sola cuando aún no ha terminado su duelo o ya no se le consiente hablar más de lo que todavía es su único mundo, porque ese mundo de congoja resulta insoportable y ahuyenta (framento de la pag.85)."

"Aquella noche veía como único golpe de fortuna verdadero y posible que se muriese Luisa, y que al desaparecer y no poder ser ya el objetivo, la meta, el trofeo largamente anhelado, a Díaz-Varela no le quedase más remedio que verme de veras y refugiarse en mí. A ninguno debe ofendernos que alguien se conforme con nosotros a falta de quien fue mejor (fragmento de la pag. 190)."


Espero que si alguien se anima a leer el libro le guste tanto como a mí.

Y ahora, después de todas estas pausas no deseadas, tal vez lo que me toque sea intentar volver a ser "escribidora". Si es que aún puedo. Si es que encuentro la manera de decir lo que tengo que decir sin ese terrible enemigo que se llama miedo.

domingo, 2 de octubre de 2011

martes, 20 de septiembre de 2011

Mis viejos amigos...

En estos días casi no escribo, "no puedo escribir". El poco tiempo de soledad que tengo sólo me apetece acurrucarme y reinventar el calor.

Algo así como èsto:


jueves, 15 de septiembre de 2011

Deseé alguna vez que un poeta me amase...


Deseé alguna vez que un poeta me amase

Ahora duelen sus poemas en mi cuerpo‚
algo de mí que en él se reconoce hasta quebrar la imagen
de todo lo que fui.
Ahora deseo que me amase tanto que dejara de amarme
y sus palabras fuesen nieve
que el sol de junio fundiese entre mis pechos‚
allí donde su aliento insiste en acallar
esta tristeza antigua que siempre me acompaña.

De "Semillas para un cuerpo" 1988

domingo, 11 de septiembre de 2011

Otra vez "descreyendo"



La vida me ha enseñado que son muy pocos los que practican el arte del no-olvido y la honestidad.

Así ocurre que cuando uno encuentra a alguien que parece especial siente deseos de llevárselo consigo a todas partes, de compartirlo todo con él y hasta de quererle, sobre todo desde que querer dejó de ser un capricho de última hora o un consuelo ante la soledad.

Me pregunto si me estaré convirtiendo en una descreída o,
como me dijo alguien hace poco, en realidad siempre lo he sido, aunque me haya pasado la vida jugando a ser una niña feliz.


jueves, 1 de septiembre de 2011

Un día de no-playa


Venía convencida de que no podría bañarme y, sin embargo,me he bañado. Creì que, dadas las fechas ya no vería a mis amigos y, sin embargo, los he visto a casi todos. El agua sigue estando fría o muy fría, no hay más opciones. No parece el mismo lugar o será que mis ojos están empezando a mirar de distinta manera. Hoy, por ejemplo llueve, bueno, más bien diluvia. Hace años que no veía llover aquí. Si pudiera me iría a la playa a calarme hasta los huesos, sí, los mismos huesos que me duelen y a ratos me mantienen paralizada frente al mundo.

viernes, 19 de agosto de 2011

Idiomas

Hay idiomas que empiezan y acaban en los dedos

jueves, 4 de agosto de 2011

De El libro de Tamar, 1988

Ahora,
que no soporto que me roce
ni el terciopelo del vestido de mi madre,
que me paso las noches tirando piedras
al cielo
a ver si hay suerte y le doy a Dios en un ojo,
vas y me acaricias la nunca,
Daniel.

(Es como si alguien hubiera ofrendado
la muerte de mi padre
a tu silencio
para que yo volviese a vivir)

domingo, 31 de julio de 2011

Paciencia

Cada vez que conozco a alguien, pienso que es el destino quien me lo ha acercado y que, por lo tanto, esa persona está predestinada a representar un papel importante en mi vida.
Así, por no estropear antes de la cuenta esas presuntas historias, he aguantado a señores que duermen con calzoncillos y calcetines, he dejado de tirar de la cadena cuando iba al baño para ahorrar agua; he ido al cine con tipos que se dormían viendo "El marido de la peluquera" y he leído emails llenos de faltas de ortografía.
Me han pasado cosas muy divertidas, eso también es verdad.
Soy de los que opinan que si te quedas quieto nunca va a pasarte nada -ni bueno ni malo- así que yo siempre me he mantenido en movimiento, siempre esperando el milagro de la "no-normalidad". El caso es que así, poco a poco, voy construyendo una vida llena de errores y tropiezos. Pero también de vida. Vida llena de vida.

jueves, 21 de julio de 2011

Tan pronto

No imaginé la muerte tan temprana,
una muerte sin selvas,
sin Buenos Aires,
sin arrugas al borde de los ojos.

No imaginé quedarme quieta
en este cuerpo amargo
mientras afuera Estambul ya no existe
y mis ciudades se derrumban
destruyendo la lengua que las muerde,
haciéndose de tierra
demoliendo las calles en las que fui feliz,
abandonándome,
no sin antes matar en voz baja mi vida:
los besos que no di,
los días que vendrán después del fuego.
y, sobre todo, Roma,
esa Roma inmortal que me llevo conmigo

lunes, 11 de julio de 2011

Zapatos




Últimamente echo de menos las cosas más absurdas de mi vida, las más tontas. El otro día, sin ir más lejos, fui de compras con mi hermana y me tuve que salir de una zapatería a punto de llorar (en realidad creo que lloré).

Soy adicta a los zapatos y los zapatos que me gustan tienen cuñas de 15 centímetros o más, son zapatos divertidos y difíciles de llevar que a día de hoy tengo totalmente prohibidos. Puede parecer superficial y hasta absurdo, con la que tiene una encima, llorar porque no te puedes poner los zapatos que te gustan, aunque en realidad no lloras por eso, lloras porque es un ejemplo fácil y cotidiano de todas las cosas que han cambiado en tu vida.

Eres tus zapatos, eres tu manera de peinarte, tu ropa, también eres otras cosas mucho más difíciles de cambiar, las que permanecen, cierto, las verdaderamente importantes pero, a veces, una no puede evitar dejarse llevar por el apego a lo fácil y añorar lo que a veces le hizo tan superficialmente feliz.




viernes, 24 de junio de 2011

Regalos de los de verdad


Lo único bueno que tiene estar enferma es que te llenan la casa de chocolate, flores, pulseras, gominolas de mora, libros... así que un día, hace muy poco, alguien que me conoce muy bien apareció con Los enamoramientos de Javier Marías, al que como lectora amo sin concesiones. Ya es mío. Ya duerme en mi mesilla de noche

sábado, 18 de junio de 2011

Resignación

Ya me he resignado a que se convierta en uno esos hombre a los que nunca besaré.
Me he resigado, creo, a intentar ser feliz sin su boca.

domingo, 29 de mayo de 2011

Renuncias

Pocas cosas resultan tan tristes como tener la certeza de que no puedes ofrecerle nada a quien más te gusta, a quien más te importa.

lunes, 2 de mayo de 2011

De vuelta

De vuelta, aunque no exactamente de la misma manera. Ni siquiera sé por dónde empezar ni me voy a alargar en demasía. Las cosas han cambiado muy mucho para mí y, por lo tanto, también cambiará , supongo, este blog (al menos de momento). No debo explicaciones a nadie eso lo tengo claro pero en cierta forma me quedo mejor si las doy porque esta manera de comunicar incluso con vosotros (a veces desconocidos) ha formado parte y forma parte de mi vida desde hace varios años.
En estos momentos me toca enfrentarme a algo nuevo en dónde, la verdad, ahora mismo no sé si seré capaz de hallar lugar para la poesía o para algo que se le parezca.
Resumiendo, después de una larguísima temporada de gran incertidumbre, de malestar físico, de presentimientos y un largo etc, hace tres semanas me han confirmado que tengo que enfrentarme a esa enfermedad llamada cáncer que a todos tanto nos asusta. He estado tres semanas ingresada, ahora mismo estoy en casa pero la batalla sólo acaba de empezar y en este "recomponerme" que me toca sí o sí, surgirá otra Carmen, supongo, con su nuevas prioridades, con su nueva manera de buscar e incluso de valorar lo que busca. Todo son especulaciones, es lo que tengo a día de hoy. Pero estoy bien.
No quiero frases típicas ni tópicas, ni que nadie me compadezca porque yo no lo hago. Mi sentido del humor sigue casi intacto, mis afectos también, y ahora lo único que me toca es ir comprobando y enfrentando lo que venga, lo que soy...
Y con esto termina la ya demasiado larga explicación.
Seguiremos por aquí cuando se pueda y como siempre vuestros aportes poéticos y afectivos serán super bien recibidos.
Espero que, como en otras circunstancias de mi vida, "echar hacia afuera" me ayude a sentirme mejor por dentro que es de lo que ha tratado siempre mi egoísta manera de escribir.

Por lo demás, avantí, no?

miércoles, 6 de abril de 2011

Sueños

Hoy soñé con mi ciudad antigua. Había agua y mucha tierra roja. Gente conocida y desconocida. Sabía que ya no era mi ciudad y, sin embargo, me sentía enormemente feliz de estar allí, de haber regresado al tiempo de lo fácil.

jueves, 31 de marzo de 2011

Qué lástima...

Qué lástima buscarnos siempre lejos,
siempre en la cara oculta,
nunca en los ojos limpios que nos miran.

sábado, 26 de marzo de 2011

Grandes placeres

Ya sé que ésto no es nada poético pero llevo unos días pensando que me comería yo sola cinco kilos de marisco, me daría un atracón hasta que me subiera el ácido úrico por las nubes. Y me los comería todos, los cinco, en plan cochino, con las manos y chupándome lo dedos.