sábado, 18 de octubre de 2008

Lo que hacemos a diario

Llevo meses esperando quedarme sin trabajo. Puede sonar a disparate en los tiempos que corren tener ese deseo.
Pero sueño con un año sabático, con una estancia prolongada en Marruecos... con la libertad de disponer de mi tiempo un lunes o un jueves.
Con abandonar el mundo empresarial al que nunca debí dedicarme porque siempre he sido consciente de sus muchísimas miserias, de la clase de tipos y tipas que lo habitan... De cómo se pierde siempre la batalla si intentas transformar lo inevitable y hacer del trabajo un lugar cálido.
Lo que hacemos a diario nos marca a fuego. A veces nos vuelve mezquinos y nos obliga a participar de la mediocridad.
Nos convierte en lo que nunca quisimos ser... La vida es demasiado corta para perder el tiempo siendo un número.



3 comentarios:

víctor luis vergara dijo...

Y este blog más de un año escondido ¿¿....!!

Ummmmm, no me puedo explicar las intenciones de su dueña de mantenerlo oculto !!!. Chica extraña, donde las haya.

Al fnal todo se sabe. Es imposible borrar tdas las huellas.

Si no hubieras impedido acceso a los anónimos, te huhiera mantenido una broma (agradable!) durante todo un año.

Besotes, chica rara.
Ya vuelvo :)

víctor luis vergara dijo...

¿Martina, Florentina, Agustina, Albertina....¡Libertina!?

Joder, tu gata "Tina" es preciosa.
Pero mi gata "Ata" lo es más, jajaja
Ya te presentaré su foto otro día.
Además mi gata blanca es delicadisssísima. Sólo a mí me deja acariciarla y únicamente cuando a ella le apetece -como cualquier mujer-. Es de un "mírame y no me toques"

Besotes.

carmen iglesia dijo...

Víctor, jajaja... Ya veo que como detective no tienes precio... La gata se llama Tina a secas, así que no le alargues el nombre a la pobrecita... Y el blog, como verás, no lo cuido tanto como debiera... el motivo falta de tiempo, aunque como bien digo en esta entrada, es probable que eso deje de ser un problema dentro de poco... Igual paso a ser una víctima más de la tan comentada crisis...

Me alegra verte. Y jejeje, tal vez te hubiera pillado en lo de la broma...

Besos muchos,

Carmen