"Sólo se conocen bien las cosas que se domestican”, El Principito de Antoine de Saint-Exupéry
domingo, 30 de enero de 2011
jueves, 27 de enero de 2011
domingo, 23 de enero de 2011
A él, que duerme
Imagino que beso ese hombro dormido,
ese vientre tan cómodo,
esa arruga de enero que te estorba.
Y a la vez me pronuncio
dentro de tu sonido como un sueño.
Y te digo
que me duele la espalda,
que ayer llovió de día,
que los guiris se quejan de Madrid,
que a mis noches les sobran algunos nombres muertos.
Y tú que duermes,
no me oyes,
sólo respiras sin temor
y susurras, a ratos, tu enfado con mi imagen:
no es mi cuerpo el que quieres a tu lado
aunque a veces te laves el miedo en mi palabra.
ese vientre tan cómodo,
esa arruga de enero que te estorba.
Y a la vez me pronuncio
dentro de tu sonido como un sueño.
Y te digo
que me duele la espalda,
que ayer llovió de día,
que los guiris se quejan de Madrid,
que a mis noches les sobran algunos nombres muertos.
Y tú que duermes,
no me oyes,
sólo respiras sin temor
y susurras, a ratos, tu enfado con mi imagen:
no es mi cuerpo el que quieres a tu lado
aunque a veces te laves el miedo en mi palabra.
viernes, 21 de enero de 2011
martes, 18 de enero de 2011
Nadie nos dice
Nadie nos dice
Nadie nos dice cómo
voltear la cara contra la pared
y
morirnos sencillamente
así como lo hicieron el gato
o el perro de la casa
o el elefante
que caminó en pos de su agonía
como quien va
a una impostergable ceremonia
batiendo orejas
al compás
del cadencioso resuello
de su trompa
sólo en el reino animal
hay ejemplares de tal
comportamiento
cambiar el paso
acercarse
y oler lo ya vivido
y dar la vuelta
sencillamente
dar la vuelta
voltear la cara contra la pared
y
morirnos sencillamente
así como lo hicieron el gato
o el perro de la casa
o el elefante
que caminó en pos de su agonía
como quien va
a una impostergable ceremonia
batiendo orejas
al compás
del cadencioso resuello
de su trompa
sólo en el reino animal
hay ejemplares de tal
comportamiento
cambiar el paso
acercarse
y oler lo ya vivido
y dar la vuelta
sencillamente
dar la vuelta
viernes, 14 de enero de 2011
Detenida
Y estoy aquí parada en la mitad del mundo
sin saber si avanzar
o seguir detenida en este invierno,
asomándome a veces a la vida
con el deseo de creer en algo.
Pero es tan torpe la mirada
que en mis ojos
aún respira aquella lumbre,
aquellos días de prodigio,
cuando la noche era una ciudad amable
y el temor se dormía sin esfuerzo
como se duermen los que sueñan,
los que no sienten frío,
los que habitan en casas sin pasado.
Y aunque ya no confíe en las palabras
me acerco a otras bocas esperando el asombro:
que se vuelva mentira este cordón de alambre,
ese hedor que presiento
cuando el aire golpea en mi ventana.
sin saber si avanzar
o seguir detenida en este invierno,
asomándome a veces a la vida
con el deseo de creer en algo.
Pero es tan torpe la mirada
que en mis ojos
aún respira aquella lumbre,
aquellos días de prodigio,
cuando la noche era una ciudad amable
y el temor se dormía sin esfuerzo
como se duermen los que sueñan,
los que no sienten frío,
los que habitan en casas sin pasado.
Y aunque ya no confíe en las palabras
me acerco a otras bocas esperando el asombro:
que se vuelva mentira este cordón de alambre,
ese hedor que presiento
cuando el aire golpea en mi ventana.
jueves, 13 de enero de 2011
Cosas que jamás volvería a hacer:
Edito:
1- Casarme
2-Montar un negocio a medias con nadie.
3-Pensar que debajo de algunos y algunas había "algo más".
No son tantas en toda una vida... O sea, no lo hice tan mal.. no? (es una pregunta hacia mí misma...)
1- Casarme
2-Montar un negocio a medias con nadie.
3-Pensar que debajo de algunos y algunas había "algo más".
No son tantas en toda una vida... O sea, no lo hice tan mal.. no? (es una pregunta hacia mí misma...)
sábado, 8 de enero de 2011
Dos poemas de María Rosal
Publicidad engañosa
Busco
Que sea tierno ante todo.
Que esté conmigo
no más de veinte días.
Que se vuelva de amor
y de remate loco
y que luego se vaya
sin ruegos, ni exigencias,
ni mentiras...
Así las condiciones.
Abstenerse los que creen en dios,
en sacramentos,
en la ley de los hombres.
Soy solo una mujer
con la espera entreabierta
para el que oculta veneno en la saliva
un cuchillo en los dientes
y entre las piernas
la razón poderosa de la desgracia.
A mano armada
Supón que me presento
cualquier día en tu casa.
Que digo: "Hasta aquí hemos llegado"
que cierro las ventanas,
apago las cortinas,
los libros, los periódicos.
Supón que me presento
cuando menos lo esperas.
Ya puedo disfrutar
tu mirada de asombro,
el lecho abandonado,
los sentidos alerta.
Supón que te desnudo
con besos y sonrisas,
conjuro tus fantasmas,
asalto tu desvelo,
amanezco en tu sombra,
y me marcho,
y me juras
-dentro de un orden, claro-
fidelidad eterna.
Busco
Que sea tierno ante todo.
Que esté conmigo
no más de veinte días.
Que se vuelva de amor
y de remate loco
y que luego se vaya
sin ruegos, ni exigencias,
ni mentiras...
Así las condiciones.
Abstenerse los que creen en dios,
en sacramentos,
en la ley de los hombres.
Soy solo una mujer
con la espera entreabierta
para el que oculta veneno en la saliva
un cuchillo en los dientes
y entre las piernas
la razón poderosa de la desgracia.
A mano armada
Supón que me presento
cualquier día en tu casa.
Que digo: "Hasta aquí hemos llegado"
que cierro las ventanas,
apago las cortinas,
los libros, los periódicos.
Supón que me presento
cuando menos lo esperas.
Ya puedo disfrutar
tu mirada de asombro,
el lecho abandonado,
los sentidos alerta.
Supón que te desnudo
con besos y sonrisas,
conjuro tus fantasmas,
asalto tu desvelo,
amanezco en tu sombra,
y me marcho,
y me juras
-dentro de un orden, claro-
fidelidad eterna.
miércoles, 5 de enero de 2011
Besar
Nunca sé si un hombre me gusta de verdad hasta que no le beso.
No sé si le pasará a todo el mundo o se trata de otra de mis rarezas.
De todas formas, creo que pocas cosas hay como besar.
Es noche de Reyes. A lo mejor me traen un beso.
De todas formas, creo que pocas cosas hay como besar.
Es noche de Reyes. A lo mejor me traen un beso.
domingo, 2 de enero de 2011
Para decir
Tendría tanto que decir,
tantas y tantas cosas que sólo yo conozco
que elijo ser silencio.
Y quien quiera saber,
a quien algo le importe mi camino
-o el por qué de esta huída-
que se quede a mi lado y me pregunte,
más allá de la piel y de los ojos,
menos cerca del vientre.
Y sólo entonces,
cuando yo sienta grifos en la lengua,
me verteré en mi sangre
y así, sin líquido ni espejos,
seré en verdad quien soy.
No esta postal de barro en la que me sucedo,
mientras los días pasan
y los nombres se mezclan
sin que ninguno cuelgue abrigos en mi armario.
tantas y tantas cosas que sólo yo conozco
que elijo ser silencio.
Y quien quiera saber,
a quien algo le importe mi camino
-o el por qué de esta huída-
que se quede a mi lado y me pregunte,
más allá de la piel y de los ojos,
menos cerca del vientre.
Y sólo entonces,
cuando yo sienta grifos en la lengua,
me verteré en mi sangre
y así, sin líquido ni espejos,
seré en verdad quien soy.
No esta postal de barro en la que me sucedo,
mientras los días pasan
y los nombres se mezclan
sin que ninguno cuelgue abrigos en mi armario.
domingo, 26 de diciembre de 2010
miércoles, 22 de diciembre de 2010
2010
Este año me he prohibido hacer "recuentos" pero lo que sí quiero, antes de que termine, es dar las gracias a todos los que han compartido conmigo palabras -escritas y no escritas-, a los que siempre están, a los que eligieron el 2010 para reaparecer y, también, a los que se acercaron por vez primera para, tal vez, quedarse.
Feliz Vida, chicos.
Seguimos.
sábado, 18 de diciembre de 2010
Nombres
El nombre que te di no era tu nombre,
era acaso un deseo,
algo que me inventé las tardes de más frío;
una sospecha, otro error,
una imagen sin luz en la memoria.
Nada que ver con la verdad,
con ese inútil trato que hicimos a destiempo,
como si aún pudiéramos bailar esas canciones
o quedara un lugar para la música.
Como si no estuviéramos ya sordos
en medio de la vida,
ocupados en cosas importantes,
lejos de lo imposible,
tan extraños al nombre que nos dimos.
era acaso un deseo,
algo que me inventé las tardes de más frío;
una sospecha, otro error,
una imagen sin luz en la memoria.
Nada que ver con la verdad,
con ese inútil trato que hicimos a destiempo,
como si aún pudiéramos bailar esas canciones
o quedara un lugar para la música.
Como si no estuviéramos ya sordos
en medio de la vida,
ocupados en cosas importantes,
lejos de lo imposible,
tan extraños al nombre que nos dimos.
lunes, 13 de diciembre de 2010
Este amor
Tengo los labios llenos de su carne
y sé que huele a tierra.
Es real como el mundo
pero no se parece a nada,
salvo, quizás, al miedo.
No es la ficción de los relojes
ni el falso amor de las mujeres solas.
No se esconde en la luna.
Es un amor de tactos y recuerdos,
de otoños en la punta de la lengua.
Y, sin embargo, no lo grito,
me lo guardo en la boca
y allí se queda, mudo,
no vaya a ser que me lo ensucien,
que se torne irreal,
que alguien use su voz para inventarme sombras.
y sé que huele a tierra.
Es real como el mundo
pero no se parece a nada,
salvo, quizás, al miedo.
No es la ficción de los relojes
ni el falso amor de las mujeres solas.
No se esconde en la luna.
Es un amor de tactos y recuerdos,
de otoños en la punta de la lengua.
Y, sin embargo, no lo grito,
me lo guardo en la boca
y allí se queda, mudo,
no vaya a ser que me lo ensucien,
que se torne irreal,
que alguien use su voz para inventarme sombras.
jueves, 9 de diciembre de 2010
Algo que aprendí:
Las búsquedas han de ser siempre hacia adelante, nunca hacia atrás,
siempre hacia adelante.
lunes, 6 de diciembre de 2010
Voz (mi primer soneto)
Hoy se acerca la voz a las ventanas,
quiere nombrar, no sé, quizás la vida,
olvidar que su ruido se suicida
tantas noches, en tantas cosas vanas.
Quiere teñir de negro aquellas canas,
que se llene de luz la piel dormida.
Sabe que la garganta es la salida
y que su aliento rompe las persianas.
Acerca con su grito lo lejano,
convierte el hambre en pan y se lo vende
a los que se han dormido sin verano.
El que dice que es viento no lo entiende,
es tangible, se toca con la mano,
y una vez fuera su poder se extiende.
quiere nombrar, no sé, quizás la vida,
olvidar que su ruido se suicida
tantas noches, en tantas cosas vanas.
Quiere teñir de negro aquellas canas,
que se llene de luz la piel dormida.
Sabe que la garganta es la salida
y que su aliento rompe las persianas.
Acerca con su grito lo lejano,
convierte el hambre en pan y se lo vende
a los que se han dormido sin verano.
El que dice que es viento no lo entiende,
es tangible, se toca con la mano,
y una vez fuera su poder se extiende.
sábado, 27 de noviembre de 2010
Oporto: otra ficción
Hace algo más de dos años me fui de viaje una semana a Oporto con un casi completo desconocido y, de mutuo acuerdo, decidimos no quedar previamente ni para tomar un café y encontrarnos por primera vez en la cola de facturación del aeropuerto. Ese día, imbécil de mí, se me ocurrió ponerme unas botas con hebillas de metal por lo que me obligaron a descalzarme en los controles mientras el desconocido “ya conocido” sonreía irónicamente pensado “ésta no ha montado en avión desde el 11S”.
Las pocas personas que supieron dónde y con quién estaba se pasaron la semana llamándome todos-los-días por teléfono para asegurarse de que aún no me había convertido en un cadáver tirado en una cuneta.
Recuerdo que me llevé una maleta pequeña de esas de ruedas y que las ruedas acabaron destrozadas de tanto arrastrarlas por esas calles de empedrados imposibles y cuestas agotadoras. También recuerdo que una noche dormí en una pensión de lo más decadente, al lado de una calle en obras y que el ruido era tan infernal que tuve que ponerme, literalmente, a contar ovejas para intentar dormir.
En medio de la semana, decidimos coger un tren de cercanías para pasar un par de noches en Aveiro y, en mi memoria, Aveiro, al que llaman - con cierta ostentación- la Venecia Portuguesa, es un pueblecito con cierto encanto pero muy triste donde sólo hay pastelerías, restaurantes con manteles de cuadros blancos y rojos, demasiados gatos por la calle y muchas pescaderías sin peces. Me reí mucho cuando la dueña del hostal nos preguntó que si en España ese día también era 16 de febrero.
Lo que nunca le dije a nadie es que mi casi único motivo para viajar a Oporto era conocer la Librería Lello, una de las más hermosas del mundo y , probablemente, la más hermosa de Europa.
Regresé a Madrid un viernes y, a partir de ese mismo día, las chicas y yo teníamos reservado un fin de semana rural y no podía perdérmelo, así que me fui directamente del aeropuerto a la calle donde tenía aparcado el coche, me reuní con ellas y conduje hasta Ávila con una rueda desinflada.
Cuando llegamos a la casa me di cuenta de que toda la ropa que llevaba en la maleta estaba sucia.
Las pocas personas que supieron dónde y con quién estaba se pasaron la semana llamándome todos-los-días por teléfono para asegurarse de que aún no me había convertido en un cadáver tirado en una cuneta.
Recuerdo que me llevé una maleta pequeña de esas de ruedas y que las ruedas acabaron destrozadas de tanto arrastrarlas por esas calles de empedrados imposibles y cuestas agotadoras. También recuerdo que una noche dormí en una pensión de lo más decadente, al lado de una calle en obras y que el ruido era tan infernal que tuve que ponerme, literalmente, a contar ovejas para intentar dormir.
En medio de la semana, decidimos coger un tren de cercanías para pasar un par de noches en Aveiro y, en mi memoria, Aveiro, al que llaman - con cierta ostentación- la Venecia Portuguesa, es un pueblecito con cierto encanto pero muy triste donde sólo hay pastelerías, restaurantes con manteles de cuadros blancos y rojos, demasiados gatos por la calle y muchas pescaderías sin peces. Me reí mucho cuando la dueña del hostal nos preguntó que si en España ese día también era 16 de febrero.
Lo que nunca le dije a nadie es que mi casi único motivo para viajar a Oporto era conocer la Librería Lello, una de las más hermosas del mundo y , probablemente, la más hermosa de Europa.
Regresé a Madrid un viernes y, a partir de ese mismo día, las chicas y yo teníamos reservado un fin de semana rural y no podía perdérmelo, así que me fui directamente del aeropuerto a la calle donde tenía aparcado el coche, me reuní con ellas y conduje hasta Ávila con una rueda desinflada.
Cuando llegamos a la casa me di cuenta de que toda la ropa que llevaba en la maleta estaba sucia.
lunes, 22 de noviembre de 2010
Puedo
Puedo esperar por ti las noches blancas,
todas las noches con mi lluvia a cuestas,
los días y sus sombras,
lo que nunca sucede.
Puedo quedarme sola y frágil
en esta cama llena de silencio
y no quejarme nunca
-porque sólo se queja el que no elige,
el que no cree en nada-.
Yo puedo estar aquí toda la vida,
distraída en mis cosas,
dispuesta a abrir las piernas cuando llegues,
compartida y servil
aun sabiendo que afuera existen otros mundos,
otras formas de olvido,
otras bocas que rezan plegarias en mi nombre
pero nada que pueda compararse a tu rayo,
a este temblor que me sucede adentro
cuando inundas mi piel,
puro grito tu voz sobre mi vientre,
charco que se vacía en tu sonido.
todas las noches con mi lluvia a cuestas,
los días y sus sombras,
lo que nunca sucede.
Puedo quedarme sola y frágil
en esta cama llena de silencio
y no quejarme nunca
-porque sólo se queja el que no elige,
el que no cree en nada-.
Yo puedo estar aquí toda la vida,
distraída en mis cosas,
dispuesta a abrir las piernas cuando llegues,
compartida y servil
aun sabiendo que afuera existen otros mundos,
otras formas de olvido,
otras bocas que rezan plegarias en mi nombre
pero nada que pueda compararse a tu rayo,
a este temblor que me sucede adentro
cuando inundas mi piel,
puro grito tu voz sobre mi vientre,
charco que se vacía en tu sonido.
viernes, 19 de noviembre de 2010
lunes, 15 de noviembre de 2010
Otra verdad
Los días siguen recorriéndote
con su lengua de nieve
y de nada te sirve este instante que soy,
este jardín de invierno.
No es mi misión salvarte,
no soy de esas mujeres que lavan las heridas.
Yo prefiero el dolor,
la llaga abierta,
la verdad que se intuye en un desnudo.
No te sirvo de nada,
no se cumplen en mí tus otras noches,
aquello que perdiste,
la vida a secas.
Tampoco tú me sirves.
No pude hallar en ti la sal perdida,
la inicial de mi calle,
ni lo que el tiempo hizo con mi rostro.
Y de nuevo un milagro que se rompe,
una nueva razón que se destruye,
otra sombra sin párpados,
la luna
y yo dormida sobre flores muertas.
con su lengua de nieve
y de nada te sirve este instante que soy,
este jardín de invierno.
No es mi misión salvarte,
no soy de esas mujeres que lavan las heridas.
Yo prefiero el dolor,
la llaga abierta,
la verdad que se intuye en un desnudo.
No te sirvo de nada,
no se cumplen en mí tus otras noches,
aquello que perdiste,
la vida a secas.
Tampoco tú me sirves.
No pude hallar en ti la sal perdida,
la inicial de mi calle,
ni lo que el tiempo hizo con mi rostro.
Y de nuevo un milagro que se rompe,
una nueva razón que se destruye,
otra sombra sin párpados,
la luna
y yo dormida sobre flores muertas.
jueves, 11 de noviembre de 2010
La carta final (1987, Gran Bretaña)
Helen, una escritora neoyorquina envía una carta a una pequeña librería de Londres pidiendo varios clásicos de la literatura inglesa difíciles de encontrar. Frank , un reservado librero inglés, contesta a su petición, con lo que comienza una correspondencia divertida y conmovedora que se extiende a lo largo de dos continentes y dos décadas.
No te la debes perder si te gustan los libros y las librerías, sobre todo las librerías de viejo. Es divertida, tierna, "emociona" y, además, cuenta, con el aliciente de oir a Hopkins recitar este maravilloso poema de W.B.Yeats:
No te la debes perder si te gustan los libros y las librerías, sobre todo las librerías de viejo. Es divertida, tierna, "emociona" y, además, cuenta, con el aliciente de oir a Hopkins recitar este maravilloso poema de W.B.Yeats:
Si tuviera los mantos bordados del cielo,
tejidos del oro y la plata de la luz.
Los mantos azules, oscuros y negros del cielo
de la noche, de la luz y la media luz
desplegaría los mantos bajo tus pies:
pero siendo pobre no tengo más que mis sueños;
he desplegado mis sueños bajo tus pies;
pisa suavemente… porque pisas mis sueños.
Had I the heavens' embroidered cloths,
Enwrought with golden and silver light,
The blue and the dim and the dark cloths
Of night and light and the half-light,
I would spread the cloths under your feet:
But I, being poor, have only my dreams;
I have spread my dreams under your feet;
Tread softly because you tread on my dreams.
tejidos del oro y la plata de la luz.
Los mantos azules, oscuros y negros del cielo
de la noche, de la luz y la media luz
desplegaría los mantos bajo tus pies:
pero siendo pobre no tengo más que mis sueños;
he desplegado mis sueños bajo tus pies;
pisa suavemente… porque pisas mis sueños.
Had I the heavens' embroidered cloths,
Enwrought with golden and silver light,
The blue and the dim and the dark cloths
Of night and light and the half-light,
I would spread the cloths under your feet:
But I, being poor, have only my dreams;
I have spread my dreams under your feet;
Tread softly because you tread on my dreams.
W.B.YEATS
miércoles, 10 de noviembre de 2010
Otro libro fetiche, no son tantos...
...Entonces él extendió los dedos helados en la obscuridad, buscó a tientas la otra mano,y la encontró esperándolo. Ambos fueron bastante lúcidos para darse cuenta, en un mismo instante fugaz, de que ninguna de las dos era la mano que habían imaginado antes de tocarse, sino dos manos de huesos viejos. Pero en el instante siguiente ya lo eran. Ella empezó a hablar del esposo muerto, en tiempo presente, como si estuviera vivo, y Florentino Ariza supo en ese momento que también a ella le había llegado la hora de preguntarse con dignidad, con grandeza, con unos deseos incontenibles de vivir, qué hacer con el amor que se le había quedado sin dueño.
Fragmento de El amor en los tiempos del cólera (Gabriel García Márquez)
Fragmento de El amor en los tiempos del cólera (Gabriel García Márquez)
martes, 9 de noviembre de 2010
Chefchaouen
Hoy me gustaría estar en Chefchaouen, sentada en una de las terrazas de su plaza viendo la vida pasar mientras alguien me recuerda que la prisa mata. O paseando su Medina azul y blanca llena de especias, telas, baratijas.... O tomando un té en una de sus azoteas mientras me cobija tan sólo "ese cielo protector"... Sería feliz, creo.
jueves, 4 de noviembre de 2010
Cuestión de fe
Hace años vi una película basada en un cuento de García Márquez de la que no recuerdo ni el título, sólo sé que algunos detalles de la historia se me quedaron grabados y ahí siguen, desde entonces.
Contaba la historia de una prostituta -prostituta por obligación no por devoción- a la que la vida, la gente, no paraba de darle palos. Al final, después de un engaño escalofriante, brutal, cuando parece que por fin ha aprendido a protegerse y a desconfiar, se le presenta una nueva oportunidad de creer en alguien, en algo, y se intuye que va a volver a entregarse de cabeza porque , "a pesar de" , su fe en la gente, en el mundo, es como una enfermedad incurable.
Creo que yo soy un poco así.
Contaba la historia de una prostituta -prostituta por obligación no por devoción- a la que la vida, la gente, no paraba de darle palos. Al final, después de un engaño escalofriante, brutal, cuando parece que por fin ha aprendido a protegerse y a desconfiar, se le presenta una nueva oportunidad de creer en alguien, en algo, y se intuye que va a volver a entregarse de cabeza porque , "a pesar de" , su fe en la gente, en el mundo, es como una enfermedad incurable.
Creo que yo soy un poco así.
sábado, 30 de octubre de 2010
Negación
Todo incita a la noche
y, sin embargo, yo la niego
como otros niegan la verdad más nítida.
No he de quedarme a oscuras
sentada frente a mis vestidos rotos.
No he de quedarme aquí,
mientras afuera exista algún destello,
un solo nombre sin espalda.
He de salir de la mujer dormida,
de esta pausa de carne,
perforar la ventana
-como quien rompe un vicio viejo-
y dejar que se escape este abandono,
esta piel sin herida.
y, sin embargo, yo la niego
como otros niegan la verdad más nítida.
No he de quedarme a oscuras
sentada frente a mis vestidos rotos.
No he de quedarme aquí,
mientras afuera exista algún destello,
un solo nombre sin espalda.
He de salir de la mujer dormida,
de esta pausa de carne,
perforar la ventana
-como quien rompe un vicio viejo-
y dejar que se escape este abandono,
esta piel sin herida.
martes, 26 de octubre de 2010
Tres poemas
Creo que por fin te he despedido
Creo que por fin
te he despedido.
Porque logré
que dé lo mismo
que estés aquí
o allá.
De todos modos
estás lejos.
Me levanto del agua de la noche...
Me levanto del agua de la noche
deseosa de ti.
Despedazada.
deseosa de ti.
Despedazada.
No viniste de lejos
Viniste de tan hondo
que conozco tu nombre,
conozco tu dolor,
reconozco tu alma.
No viniste de lejos,
ni siquiera has llegado.
Estabas desde siempre,
como un lenguaje escrito
en el fondo de mí,
y te estoy descifrando.
que conozco tu nombre,
conozco tu dolor,
reconozco tu alma.
No viniste de lejos,
ni siquiera has llegado.
Estabas desde siempre,
como un lenguaje escrito
en el fondo de mí,
y te estoy descifrando.
Todavía tu sombra llega
y me invade la casa.
Conversa con las cosas.
Extrañamente tuya
esa presencia muda.
Como si tú quisieras
amarme sin saberlo.
Como si un otro tuyo
se saliera de ti
para buscarme.
y me invade la casa.
Conversa con las cosas.
Extrañamente tuya
esa presencia muda.
Como si tú quisieras
amarme sin saberlo.
Como si un otro tuyo
se saliera de ti
para buscarme.
domingo, 24 de octubre de 2010
Volviendo a Rayuela (y justo a esto que alguien me recordó ayer)
(...)¿Por qué stop? Por miedo de empezar las fabricaciones, son tan fáciles. Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras, perras negras, y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo. Así viven muchos amigos míos, sin hablar de un tío y dos primos, convencidos del amor-que-sienten-por-sus-esposas. De la palabra a los actos, che; en general sin verbo no hay res. Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al revés. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto. (...)
Julio Cortázar
Fragmento del capítulo 93 (de Rayuela, claro)
Thanks.
Thanks.
sábado, 23 de octubre de 2010
Sobrevivir
Diccionario:
1 Seguir vivo después de un hecho o de un momento determinados, especialmente un peligro o una catástrofe en el que se hubiera podido morir.
1 Seguir vivo después de un hecho o de un momento determinados, especialmente un peligro o una catástrofe en el que se hubiera podido morir.
2 Seguir vivo después de la muerte de otra persona: el hermano mayor sobrevivió a los dos pequeños.
3 Seguir vivo a pesar de las estrecheces y de las dificultades para tener lo más necesario: el sueldo que me pagan apenas da para sobrevivir.
Mía propia:
4 Seguir vivo por dentro. Elegir. Renunciar. Saber ponerse a salvo cuando no hay rayas que pisar en el suelo. Coleccionar cicatrices. Equivocarse. Creer. Crecer. Vivir y morir a tiempo.
Mía propia:
4 Seguir vivo por dentro. Elegir. Renunciar. Saber ponerse a salvo cuando no hay rayas que pisar en el suelo. Coleccionar cicatrices. Equivocarse. Creer. Crecer. Vivir y morir a tiempo.
jueves, 21 de octubre de 2010
Que no es amor
Este poema nació hace unos días de un contrapunto con un compañero de Ultraversal, Joan Gaspar, al que le doy las gracias por haberme "obligado" a escribirlo; muchas gracias, Joan.
Es revisable y mejorable pero, de momento, se queda así, tal y como salió.
Es revisable y mejorable pero, de momento, se queda así, tal y como salió.
Que no es amor,
que es sólo un rato cerca de la lengua,
una ráfaga,
algo que se parece a los domingos,
un choque entre dos cuerpos sin memoria,
sin futuro,
sin más sonido que una noche;
dos cuerpos que se miden los lunares
con un reloj sobre los hombros.
Extranjeros al margen de la luz,
amantes que no fingen,
que van a lo que van:
a matar otras horas con saliva.
martes, 19 de octubre de 2010
Tres poemas
La chica más suave
Perteneces -lo sabes- a esa raza estafada
que el dolor acaricia en los andenes.
Medio mundo de engaño conociste
y el resto fue mentira.
Has llegado hasta aquí
huyendo de mil días
que pasaron de largo.
Has llegado hasta aquí
para mostrar a todos tu inefable pirueta,
ridículo equilibrio,
ese nado a dos aguas,
piedra de escándalo,
ese triste espectáculo que ofreces,
esas gotas de miedo que salpican
tus insufribles lágrimas.
Aparta.
La cólera de un viento
Dormir algunas veces cuesta mucho.
Lo digo por el whisky doble
y por los calcetines que preciso
y por cómo arrancaste mi foto de tu cuarto,
con aquella amargura en los labios crispados.
Desde entonces yo trato de imitarte:
pongo cara de cínica, troceo tu corbata,
y vuelvo indiferente la almohada.
Vano intento. Guardarte en un capítulo.
Como meter el mar en un pobre agujero.
Y aquí sigo en la playa, con mi pala, mi cubo...
tan sola ya, tan roto el uniforme...
Elegía y postal
No es fácil cambiar de casa,
de costumbres, de amigos,
de lunes, de balcón.
Pequeños ritos que nos fueron
haciendo como somos, nuestra vieja
taberna, cerveza
para dos.
Hay cosas que no arrastra el equipaje:
el cielo que levanta una persiana,
el olor a tabaco de un deseo,
los caminos trillados de nuestro corazón.
No es fácil deshacer las maletas un día
en otra lluvia,
cambiar sin más de luna,
de niebla, de periódico, de voces,
de ascensor.
Y salir a una calle que nunca has presentido,
con otros gorriones que ya
no te preguntan, otros gatos
que no saben tu nombre, otros besos
que no te ven venir.
No, no es fácil cambiar ahora de llaves.
Y mucho menos fácil,
ya sabes,
cambiar de amor.
Perteneces -lo sabes- a esa raza estafada
que el dolor acaricia en los andenes.
Medio mundo de engaño conociste
y el resto fue mentira.
Has llegado hasta aquí
huyendo de mil días
que pasaron de largo.
Has llegado hasta aquí
para mostrar a todos tu inefable pirueta,
ridículo equilibrio,
ese nado a dos aguas,
piedra de escándalo,
ese triste espectáculo que ofreces,
esas gotas de miedo que salpican
tus insufribles lágrimas.
Aparta.
La cólera de un viento
Dormir algunas veces cuesta mucho.
Lo digo por el whisky doble
y por los calcetines que preciso
y por cómo arrancaste mi foto de tu cuarto,
con aquella amargura en los labios crispados.
Desde entonces yo trato de imitarte:
pongo cara de cínica, troceo tu corbata,
y vuelvo indiferente la almohada.
Vano intento. Guardarte en un capítulo.
Como meter el mar en un pobre agujero.
Y aquí sigo en la playa, con mi pala, mi cubo...
tan sola ya, tan roto el uniforme...
Elegía y postal
No es fácil cambiar de casa,
de costumbres, de amigos,
de lunes, de balcón.
Pequeños ritos que nos fueron
haciendo como somos, nuestra vieja
taberna, cerveza
para dos.
Hay cosas que no arrastra el equipaje:
el cielo que levanta una persiana,
el olor a tabaco de un deseo,
los caminos trillados de nuestro corazón.
No es fácil deshacer las maletas un día
en otra lluvia,
cambiar sin más de luna,
de niebla, de periódico, de voces,
de ascensor.
Y salir a una calle que nunca has presentido,
con otros gorriones que ya
no te preguntan, otros gatos
que no saben tu nombre, otros besos
que no te ven venir.
No, no es fácil cambiar ahora de llaves.
Y mucho menos fácil,
ya sabes,
cambiar de amor.
domingo, 17 de octubre de 2010
miércoles, 13 de octubre de 2010
Mañana
Mientras mañana es sólo un nombre
tú me dictas la gloria en cada esquina.
Ya no lo quiero todo,
ahora me basta un rato entre las piernas,
uno de esos momentos que no acaban,
un dilatado sur,
un roce sin dolor.
Mañana, cuando ya no estés,
volverán los cipreses y la noche más triste.
Me haré mesa
o gata en el tejado,
me dejaré morir.
Pero será mañana,
hoy me pesa tu lengua en la cintura
y este placer que suena como suenan los trenes,
lejos y cerca,
sin ningún eco.
tú me dictas la gloria en cada esquina.
Ya no lo quiero todo,
ahora me basta un rato entre las piernas,
uno de esos momentos que no acaban,
un dilatado sur,
un roce sin dolor.
Mañana, cuando ya no estés,
volverán los cipreses y la noche más triste.
Me haré mesa
o gata en el tejado,
me dejaré morir.
Pero será mañana,
hoy me pesa tu lengua en la cintura
y este placer que suena como suenan los trenes,
lejos y cerca,
sin ningún eco.
domingo, 10 de octubre de 2010
De "Usted", 1984
Hoy era la última tarde...
Hoy era la última tarde.
Usted no paraba de hablar
-lo hubiese matado-
y a mí me ardían las uñas cuando nos despedimos
en la parada del autobús.
-lo hubiese matado-
y a mí me ardían las uñas cuando nos despedimos
en la parada del autobús.
Ni un sólo beso.
Señor, las horas desnudas...
Señor,
las horas desnudas,
como limones al trasluz,
se exprimen en mi muñeca
de una manera desesperadamente cobarde:
estoy, para variar y por no quedarme en casa,
con alguien que me aburre los besos.
Señor,
las horas desnudas,
como limones al trasluz,
se exprimen en mi muñeca
de una manera desesperadamente cobarde:
estoy, para variar y por no quedarme en casa,
con alguien que me aburre los besos.
Señor, hoy me han preguntado
Señor,
hoy me han preguntado
por qué llevaba tanta prisa,
y acordándome de lo de anoche
en el coche
–salvo de la cremallera problemática,
la mota en la lentilla,
los guardias al lado,
el frío...–
estuve a punto de decir
que un sueño muy alto muy alto
y algo gordito
había quedado con mi boca a las dos.
hoy me han preguntado
por qué llevaba tanta prisa,
y acordándome de lo de anoche
en el coche
–salvo de la cremallera problemática,
la mota en la lentilla,
los guardias al lado,
el frío...–
estuve a punto de decir
que un sueño muy alto muy alto
y algo gordito
había quedado con mi boca a las dos.
Usted se inmiscuye en mi bufanda...
Usted se inmiscuye en mi bufanda
desde una aurea blanquísima que me reverbera los labios.
No me muevo,
no fumo -quizá a su silencio le moleste esa arruga en la nieve-;
y sólo cuando marcha me doy cuenta
de que he estado aguantándome el pis todo el rato.
desde una aurea blanquísima que me reverbera los labios.
No me muevo,
no fumo -quizá a su silencio le moleste esa arruga en la nieve-;
y sólo cuando marcha me doy cuenta
de que he estado aguantándome el pis todo el rato.
Qué hago yo aquí...
Qué hago yo aquí medio borracha
escuchando a este cretino
que sólo sabe hablarme de la mili,
mientras me tapa baboso la calle y la vida
con su espalda.
escuchando a este cretino
que sólo sabe hablarme de la mili,
mientras me tapa baboso la calle y la vida
con su espalda.
Y encima estoy sin tabaco.
(Menos mal que desconecto en seguida
pensando en ese géiser de besos
que le provocaré a usted, sin duda,
cuando su camisa se digne o se resigne
a dejarse desabrochar por mi mano.)
pensando en ese géiser de besos
que le provocaré a usted, sin duda,
cuando su camisa se digne o se resigne
a dejarse desabrochar por mi mano.)
Señor,
ahora que mi piel y la suya
-después de las sábanas-
han formado un nuevo «collage» en el agua,
no es el mejor momento para hablarle,
desde luego,
pero aprovechando que estoy arriba
y usted debajo,
quisiera decirle
-casi no me atrevo con sus ojos-
que no puedo más,
que voy a pararme.
-Era el placer como una de esas muñecas rusas que se abren
y aparece otra,
y otra...-
Usted se ha ido...
Usted se ha ido. Pero tampoco conviene dramatizar
las cosas.
Cuando salgo a la calle,
aún me quedan muchas tapas risueñas en el tacón,
y mis medias de malla consiguen reducir la cintura
de la tristeza
si su ausencia va silenciándome en una resaca
de escarcha.
O sea, que no estoy tan mal.
Porque yo podré ser de vez en cuando un eclipse. Pero
nunca
un eclipse sin sangre de luz.
las cosas.
Cuando salgo a la calle,
aún me quedan muchas tapas risueñas en el tacón,
y mis medias de malla consiguen reducir la cintura
de la tristeza
si su ausencia va silenciándome en una resaca
de escarcha.
O sea, que no estoy tan mal.
Porque yo podré ser de vez en cuando un eclipse. Pero
nunca
un eclipse sin sangre de luz.
jueves, 7 de octubre de 2010
Cinco Poemas de Idea Vilariño
Después
Es otra
acaso es otra
la que va recobrando
su pelo su vestido su manera
la que ahora retoma
su vertical
su peso
y después de sesiones lujuriosas y tiernas
se sale por la puerta entera y pura
y no busca saber
no necesita
y no quiere saber
nada de nadie.
Dónde el sueño cumplido...
Dónde el sueño cumplido
y dónde el loco amor
que todos
o que algunos
siempre
tras la serena máscara
pedimos de rodillas
Dónde el sueño cumplido
y dónde el loco amor
que todos
o que algunos
siempre
tras la serena máscara
pedimos de rodillas
Escribo, pienso, leo...
Escribo
pienso
leo
traduzco veinte páginas
oigo el informativo
escribo
escribo
leo.
Dónde estás
dónde estás.
Escribo
pienso
leo
traduzco veinte páginas
oigo el informativo
escribo
escribo
leo.
Dónde estás
dónde estás.
Un huésped
No sos mío
no estás
en mi vida
a mi lado
no comés en mi mesa
ni reís ni cantás
ni vivís para mí.
Somos ajenos
túy yo misma
y mi casa.
Sos un extraño
un huésped
que no busca no quiere
más que una cama
a veces.
Qué puedo hacer
cedértela
pero yo vivo sola.
No sos mío
no estás
en mi vida
a mi lado
no comés en mi mesa
ni reís ni cantás
ni vivís para mí.
Somos ajenos
túy yo misma
y mi casa.
Sos un extraño
un huésped
que no busca no quiere
más que una cama
a veces.
Qué puedo hacer
cedértela
pero yo vivo sola.
Buscamos...
Buscamos
cada noche
con esfuerzo
entre tierras pesadas y asfixiantes
ese liviano pájaro de luz
que arde y se nos escapa
en un gemido.
Buscamos
cada noche
con esfuerzo
entre tierras pesadas y asfixiantes
ese liviano pájaro de luz
que arde y se nos escapa
en un gemido.
martes, 5 de octubre de 2010
He roto el lunes
Para que tú me vieras rompí el lunes.
Salté sobre mi sombra
para hacerle arañazos a la noche.
Quise ser yo,
un paisaje de arena
una postal de alambre sobre el miedo.
Elegí para ti la desnudez,
no el artificio,
no lo oscuro,
no el misterio.
La verdad que pronuncia lo que soy.
El despojo de un gesto
que en los ojos encuentra su lenguaje.
Este poema tiene algo así como dos años y medio pero lo he estado maquillado estos días para intentar dejarlo algo más guapo.
Salté sobre mi sombra
para hacerle arañazos a la noche.
Quise ser yo,
un paisaje de arena
una postal de alambre sobre el miedo.
Elegí para ti la desnudez,
no el artificio,
no lo oscuro,
no el misterio.
La verdad que pronuncia lo que soy.
El despojo de un gesto
que en los ojos encuentra su lenguaje.
Este poema tiene algo así como dos años y medio pero lo he estado maquillado estos días para intentar dejarlo algo más guapo.
domingo, 3 de octubre de 2010
A un hombrecillo
Dedicado
Érase una vez un hombrecillo que un día llegó a una oficina alegre con un traje barato y triste y muchos complejos. El hombrecillo quería triunfar en la vida, triunfar en su vocabulario significaba tener un despacho, una visa de empresa, un coche de lujo, un duplex en la zona norte y un traje menos feo. Lo necesitaba para compensar su triste vida de marido adúltero y sexo reprimido. Y como lo deseaba más que nada en el mundo, lo consiguió.
Para ello mintió, espió, sobornó, se rodeó de seres iguales de míseros pero menos inteligentes que él, aprendió a no tener sentimientos y obtuvo esa felicidad de camisas de marca que da el poder.
Al final, consiguió convertir ese lugar alegre y hermoso en un sitio tan frío y triste como él. Pero su triunfo no le salvo del psicólogo, ni de las amantes sin polvos (sólo unos cuantos calentones para mantener el ego alto), ni de tener que correr kilómetros y kilómetros todas las tardes para huir hacia ningún sitio.
Y, sobre todo, no le salvó,de su cara frente al espejo todas las mañanas recordándole que sólo hizo daño a los que envidió, a los que temió porque supo mejores y, sobre todo, más felices.
martes, 28 de septiembre de 2010
Locura
Me sigo haciendo vieja aquí,
con el dolor de siempre entre los muslos
y este cansancio sin sonido,
esta ventana rota.
Ya no aúllan los perros,
nadie se queja en mi garganta,
la calle es una línea sin faroles.
Nada en mí permanece salvo un paisaje frío,
una vereda detenida,
un ancho surco que me traga
y me aproxima a la locura.
Y es que estoy loca, sí,
vieja y loca,
demente como el miedo más nocturno.
con el dolor de siempre entre los muslos
y este cansancio sin sonido,
esta ventana rota.
Ya no aúllan los perros,
nadie se queja en mi garganta,
la calle es una línea sin faroles.
Nada en mí permanece salvo un paisaje frío,
una vereda detenida,
un ancho surco que me traga
y me aproxima a la locura.
Y es que estoy loca, sí,
vieja y loca,
demente como el miedo más nocturno.
viernes, 24 de septiembre de 2010
Luna llena

Hace tiempo alguien me dijo que a los Tauro nos afecta la luna, que, entre otras muchas cosas, nos altera el sueño y no le creí.
En esta ciudad resulta difícil mirar al cielo y rara vez lo hago pero hace un rato una amiga que "me sabe" me mandó al móvil la foto de una inmensa luna llena y, de repente , entendí la causa de mi insomnio de las últimas noches.
Por absurdo e irracional que suene, he de aceptarlo: la luna llena me altera el sueño y quién sabe cuántas cosas más.
En esta ciudad resulta difícil mirar al cielo y rara vez lo hago pero hace un rato una amiga que "me sabe" me mandó al móvil la foto de una inmensa luna llena y, de repente , entendí la causa de mi insomnio de las últimas noches.
Por absurdo e irracional que suene, he de aceptarlo: la luna llena me altera el sueño y quién sabe cuántas cosas más.
sábado, 18 de septiembre de 2010
De agua
Video montaje de Ana Bella López
Sucede que entre el tiempo y yo hay nombres,
sílabas de cansancio,
un rito de comienzos y de olvidos,
de aprender y enterrar lo que se ignora.
Andar y desandar.
Y así, entre los círculos, me ocurro,
más lejos cada día de las trenzas,
menos creyente, más vivida,
más próxima al infierno que a los niños,
menos apetitosa.
Cada vez más afín sólo a mi espalda,
casi invisible,
casi a punto de dar por válida la piel
a cambio de un espejo sin presente,
de un temblor sobre el rostro.
O de ti, que me sabes sólo a medias,
inacabada,
vencida por mi propia invalidez,
sin apellidos.
Siempre a la espera de un principio,
como una sombra que se viste de agua.
sábado, 11 de septiembre de 2010
¿Verdad o mentira?
En mi etapa de búsqueda de un hombre creativo, tuve una historia con un tipo que hacía cortos, bastante malos, por cierto, y que se pasaba el día diciendo cosas como yo soy ciudadano del universo, mientras yo le contestaba, vamos a ver, tú eres de Santander, no digas tonterías... Mi prosaica forma de tomarle el pelo y llevarle la contraria le ponía enfermo y a mí me ponía enferma esa manía suya de ir por la vida de artista hasta cuando se ataba los cordones de los zapatos.
Un poco después, pero en esa misma etapa, di con un léctor compulsivo que, además, era ecologista de esos extremos y practicantes. Eso pone mucho. Un hombre con principios. Hasta que me fui una semana de viaje con él y descubrí que no tiraba de la cisterna cuando iba al baño para ahorrar agua y allí que me encontraba yo con el pastel todas las mañanas. Por no hablar de la charla que tuve que aguantar cuando vio que llevaba un secador del pelo en la maleta o cuando me leyó en voz alta los componentes de las cremas y los desodorantes que yo mal-usaba.
Un poco después, pero en esa misma etapa, di con un léctor compulsivo que, además, era ecologista de esos extremos y practicantes. Eso pone mucho. Un hombre con principios. Hasta que me fui una semana de viaje con él y descubrí que no tiraba de la cisterna cuando iba al baño para ahorrar agua y allí que me encontraba yo con el pastel todas las mañanas. Por no hablar de la charla que tuve que aguantar cuando vio que llevaba un secador del pelo en la maleta o cuando me leyó en voz alta los componentes de las cremas y los desodorantes que yo mal-usaba.
Después de esas dos experiencias, salí con un par de tipos que tenían faltan de ortografías para desintoxicarme un poco.
Pero a los cuatro, que conste, intenté quererlos.
Pero a los cuatro, que conste, intenté quererlos.
jueves, 9 de septiembre de 2010
Voces
No sé si a la gente le pasará lo mismo que a mí con las voces. Están las que directamente me enamoran, están las que me echan para atrás, las que me dejan indiferente y luego están esas , las más importantes, que son a las que me voy acostumbrando poco a poco.
lunes, 30 de agosto de 2010
18 años
Cae un relámpago en mi sed.
Es un cuerpo y su doctrina de azar.
Del hoy al hoy un signo de mareas,
un columpio inexperto. Ella fue azul
como la voz del círculo.
¿quién recita la página sin versos
en la noche del magma?
La mordedura de la ninfa agota su tejido de rosa.
Ella regresa al silencio de la piedra,
a la luz imberbe, al pájaro sin caderas.
Luego tendrá que beber su aliento
y reconocerá en el calor de las estaciones
su frío.
Es un cuerpo y su doctrina de azar.
Del hoy al hoy un signo de mareas,
un columpio inexperto. Ella fue azul
como la voz del círculo.
¿quién recita la página sin versos
en la noche del magma?
La mordedura de la ninfa agota su tejido de rosa.
Ella regresa al silencio de la piedra,
a la luz imberbe, al pájaro sin caderas.
Luego tendrá que beber su aliento
y reconocerá en el calor de las estaciones
su frío.
miércoles, 25 de agosto de 2010
Acaso
Acaso alguna vez me oliste la cinturay te quedaste ahí perdido,
enganchado al perfil de una invención.Tal vez por unos años fui tu pan,alguien en quién urdir la luz,un remiendo de sol en mitad de la noche-ese vientre tan cálido,esa mirada sin cortina-.
Yo que quería ser de hueso y sangreacaso fui el torso más ausente,el ángel más desnudo,un hombro al que agarrarse para no resbalar,tu calma y tu consuelo.
Y en ese engaño hallé miseriay no fui nido sino tumba,un cuerpo que se torna opaco y frío,cruel como el corazón de algunos dioses.
enganchado al perfil de una invención.Tal vez por unos años fui tu pan,alguien en quién urdir la luz,un remiendo de sol en mitad de la noche-ese vientre tan cálido,esa mirada sin cortina-.
Yo que quería ser de hueso y sangreacaso fui el torso más ausente,el ángel más desnudo,un hombro al que agarrarse para no resbalar,tu calma y tu consuelo.
Y en ese engaño hallé miseriay no fui nido sino tumba,un cuerpo que se torna opaco y frío,cruel como el corazón de algunos dioses.
sábado, 14 de agosto de 2010
Escribir es como hacer el amor
Los poetas son las únicas personas de este mundo capaces de enamorarse de alguien sólo por cómo escribe. O, al menos, de sentirse atraídos por alguien por ese mismo y único motivo.
lunes, 9 de agosto de 2010
Búsquedas
Estos días anduve buscando a aquellos que me conocieron cuando aún no estaba rota.
Pero sé que no los buscaba a ellos.
Me buscaba a mí antes-de-estar rota. Buscaba encontrar lo que he perdido a través de unos ojos que pudieran y supieran ver lo que fui, no lo que soy.
Pero sé que no los buscaba a ellos.
Me buscaba a mí antes-de-estar rota. Buscaba encontrar lo que he perdido a través de unos ojos que pudieran y supieran ver lo que fui, no lo que soy.
domingo, 25 de julio de 2010
Iguales
Finjo ya la razón desordenada,la carne inmóvil,la dulzura terrible de los muertos.Ese andar de puntillas por los miércolescon el sigilo de un cadáver,previsible y sin huellas.
Pero en ese vagar hallo a veces un guiño,
una mínima luz que me sacude,un resplandor de invierno,algo que contamina la distancia:otro torso que yace en la misma postura,bajo el mismo ciprés,en la misma región de la costumbre.
Pero en ese vagar hallo a veces un guiño,
una mínima luz que me sacude,un resplandor de invierno,algo que contamina la distancia:otro torso que yace en la misma postura,bajo el mismo ciprés,en la misma región de la costumbre.
viernes, 9 de julio de 2010
viernes, 2 de julio de 2010
Ruidos
Mantente cerca y habla, dime cosas,cuéntame pájaros y libros,sé balada y dialecto,hazte tacón en mis zapatos,
invádeme con ruidos.
No te calles el hueco ni la muerte,dilo todo, también lo que no existe.Regálame la vozporque sólo en tu boca soy leyenda.
invádeme con ruidos.
No te calles el hueco ni la muerte,dilo todo, también lo que no existe.Regálame la vozporque sólo en tu boca soy leyenda.
lunes, 21 de junio de 2010
domingo, 13 de junio de 2010
Por qué escribo
Hace mucho que no lo digo y, a lo peor, por eso deja de ser obvio, pero si yo no escribiera estaría menos viva... Por eso el resto me da igual... Porque sé que si todo sale mal, como suele ocurrir, yo tengo la enorme suerte de coger tecla y ordenata (mucho menos romántico, todo hay que decirlo, que la pluma y el papel) y verterlo. Y es catarsis, puro egoísmo, claro que sí, pero, afortunadamente funciona.
sábado, 5 de junio de 2010
Espejismo
Alguien que se parece a mí
me mira con los ojos de un poemay en su retina habito como un pájaro,diferente, más alta,más próxima a los truenos,perfecta en el ritual de su equilibrio.
Es él y con su voz construye andamios,ascensores y grúas,maneras de crecer hasta alcanzar el vuelo.
Descubre en mí palomas y autopistas,una mujer que existe a ratos,incierta como el rumbo de los taxis,huérfana como un tren que alquila su horizonte.
me mira con los ojos de un poemay en su retina habito como un pájaro,diferente, más alta,más próxima a los truenos,perfecta en el ritual de su equilibrio.
Es él y con su voz construye andamios,ascensores y grúas,maneras de crecer hasta alcanzar el vuelo.
Descubre en mí palomas y autopistas,una mujer que existe a ratos,incierta como el rumbo de los taxis,huérfana como un tren que alquila su horizonte.
viernes, 14 de mayo de 2010
Obsequios
Te doy la casa y sus cimientos,
sus armarios vacíos.
Te doy el pan
y con él todo el hambre de una noche,
toda la sed y la pobreza.
Te doy mi piel a sorbos
para que cuando bebas se vuelva absurdo el tiempoy con él las facturas, las llaves, los pasillos
y esa sombra que habita en nuestras manos
como una inútil mancha de dolor.
sus armarios vacíos.
Te doy el pan
y con él todo el hambre de una noche,
toda la sed y la pobreza.
Te doy mi piel a sorbos
para que cuando bebas se vuelva absurdo el tiempoy con él las facturas, las llaves, los pasillos
y esa sombra que habita en nuestras manos
como una inútil mancha de dolor.
jueves, 29 de abril de 2010
Estrenos
Hasta que vuelva y sea de abril tu nombre,fugaz como una máscara pero también templado,antiguo y nuevo, tan de siempre,tan próximo a mis músculos
como un lunar de sangre.
Y así abrigada por tu sombra,seré la que no espera,la dócil piel que se descalzay se muestra ante ti sin su costumbre,recién nacida y frágil,como el estreno de un vestido roto.
como un lunar de sangre.
Y así abrigada por tu sombra,seré la que no espera,la dócil piel que se descalzay se muestra ante ti sin su costumbre,recién nacida y frágil,como el estreno de un vestido roto.
domingo, 18 de abril de 2010
El túnel
Dame paz y te haré un hogar en la gruta,
un territorio de sonámbulos
al que arribar los días de más frío.
Un rincón que se inicie en las tinieblas,
como el salón de esas mujeres
que se extirpan los ojos a cambio de una voz.
Si me arrancas el nombre, seré ciega,
creceré hasta el eclipse
y allí donde los otros ven espejos
yo inventaré una vida sin balcones,
un refugio de bruma,
un túnel que nos libre de la luz.
Serán nuestros la noche y sus enigmas.
Me haré de sombra y cuevay al fin tendrás el cuerpo oscuro que demandas.
un territorio de sonámbulos
al que arribar los días de más frío.
Un rincón que se inicie en las tinieblas,
como el salón de esas mujeres
que se extirpan los ojos a cambio de una voz.
Si me arrancas el nombre, seré ciega,
creceré hasta el eclipse
y allí donde los otros ven espejos
yo inventaré una vida sin balcones,
un refugio de bruma,
un túnel que nos libre de la luz.
Serán nuestros la noche y sus enigmas.
Me haré de sombra y cuevay al fin tendrás el cuerpo oscuro que demandas.
martes, 13 de abril de 2010
A mí sí me gustan los gatos
Me gustan los gatos y me gustan más que los perros. Y por varias razones.
Si llevas un gato a tu casa y en tu casa conviven varias personas va a ser él quién elija a su dueño y, una vez elegido, su dueño es su dueño para siempre. Rara vez aceptarán una caricia, un mimo o un soborno de quien él no quiera recibirlos.
Son incorruptibles, incomprables, y eso, para mí, sí que es fidelidad.
Te quieren mucho pero si te vas un tiempo pueden apañárselas solos. Te van a echar de menos pero te dejan ir. Y no se me ocurre nada más parecido a la generosidad.Si llevas un gato a tu casa y en tu casa conviven varias personas va a ser él quién elija a su dueño y, una vez elegido, su dueño es su dueño para siempre. Rara vez aceptarán una caricia, un mimo o un soborno de quien él no quiera recibirlos.
Son incorruptibles, incomprables, y eso, para mí, sí que es fidelidad.
Y, por si todo eso fuera poco, ellos también necesitan su espacio, su independencia, su lugar único. Respiran y te dejan respirar.
Y todo esto para decir que sigo echando mucho de menos a Tina, tal vez porque ahora ya nadie me araña los sillones.
jueves, 8 de abril de 2010
Nada
Vuelvo a secar la gota que escurre en los cristales
pero no existen ni la gota
ni la mano que indaga en el papel
y el lector se impacienta cuando lee tonterías.
Espera que le cuenten la historia de los perros,
por qué ladran y a quién muerde su ruido.
Algo que sí trascienda,
sabio como el borrón que mancha cada nombre,
algo en verdad terrible
como una muerte sin zapatos
o la tumba de un niño.
Y piensan que esta ingenua mujer ríe
mientras fuera sucede la cal como un desastre.
Todos quieren saber por qué no escupe,
por qué no escribe úlceras
y sí cachorros, puentes, labios
o simplemente nada.
pero no existen ni la gota
ni la mano que indaga en el papel
y el lector se impacienta cuando lee tonterías.
Espera que le cuenten la historia de los perros,
por qué ladran y a quién muerde su ruido.
Algo que sí trascienda,
sabio como el borrón que mancha cada nombre,
algo en verdad terrible
como una muerte sin zapatos
o la tumba de un niño.
Y piensan que esta ingenua mujer ríe
mientras fuera sucede la cal como un desastre.
Todos quieren saber por qué no escupe,
por qué no escribe úlceras
y sí cachorros, puentes, labios
o simplemente nada.
domingo, 28 de marzo de 2010
Lo quiero todo
Quizás yo sea un poco talibán en mis opiniones, es lo que tiene cuestionarse todo, que una termina por dudar de quién es. Está la parte de mí permisiva y complaciente que intenta entender cada postura y está la otra, la difícil, la que defiende a ultranza lo que "considera" cierto. Y está la que por amar demasiado ciertas cosas se vuelve intransigente.
Me sucede con la poesía. Me sucede con las historias de amor. Me sucede con los amigos.De las palabras que esconden algo grande, lo espero todo. Y todo es mucho. Y así me he acostumbrado a que "todo" me decepcione.
Los que me conocen bien me dicen que lo que yo quiero sencillamente no existe. Y entonces, qué he de hacer? Dejar de desear? Convertirme en otra? LLorar? Reírme? Rendirme? O tal vez aceptar que estoy equivocada, abandonar esa postura infantil de espera y de exigencia.
Dejar de pensar que la vida me ha timado y crecer. De una maldita vez, crecer.
sábado, 20 de marzo de 2010
Irrealidades
Han venido los ángeles a definir la luz,
a anunciarme el consuelo de las plazas,
de los naranjos, de los niños,
a venderme países y pulseras.
Dicen que hay parques en las llagas,
pájaros de cristal en los balcones,
que nadie es libre sin un perro.Y que en cualquier rincón los hombres hacen nidos
y duermen y trabajan y se esconden
y trituran el pan con sus muelas postizas.
Han venido a ofrecerme las ventanas,
a tatuarme una cruz sobre la nuca,
a redimir mis huesos.
Pero en su boca el mar es de granito,
una verdad de pozos y muñones.
a anunciarme el consuelo de las plazas,
de los naranjos, de los niños,
a venderme países y pulseras.
Dicen que hay parques en las llagas,
pájaros de cristal en los balcones,
que nadie es libre sin un perro.Y que en cualquier rincón los hombres hacen nidos
y duermen y trabajan y se esconden
y trituran el pan con sus muelas postizas.
Han venido a ofrecerme las ventanas,
a tatuarme una cruz sobre la nuca,
a redimir mis huesos.
Pero en su boca el mar es de granito,
una verdad de pozos y muñones.
sábado, 13 de marzo de 2010
Homicidios
Si te aproximas a mi nombre
y lo alzas
hasta que alcance el ritmo de la luz,
seré velocidad y cine a oscuras,
maremoto o mechero,a ratos paz y a ratos lengua.
Seré, si quieres, cántaro
o mortaja que arrope los suicidios,siempre herida y metal,
nunca consuelo, pieza, sorbo,
nunca de plástico o de nube.Si me alzas, no te engañes,
porque soy crimen, no cintura.
La princesa se ha muerto entre la nieve
y ahora lleva un cordón de sangre en la cabeza.
y lo alzas
hasta que alcance el ritmo de la luz,
seré velocidad y cine a oscuras,
maremoto o mechero,a ratos paz y a ratos lengua.
Seré, si quieres, cántaro
o mortaja que arrope los suicidios,siempre herida y metal,
nunca consuelo, pieza, sorbo,
nunca de plástico o de nube.Si me alzas, no te engañes,
porque soy crimen, no cintura.
La princesa se ha muerto entre la nieve
y ahora lleva un cordón de sangre en la cabeza.
jueves, 11 de marzo de 2010
Mitades
Tengo dos mitades.
A mí me gusta mucho más una que la otra pero, como oí hace poco, quien mate a mis demonios matará también a mis ángeles.
lunes, 8 de marzo de 2010
Lo especial
Lo especial es la honestidad, la constancia, la generosidad, la compasión, no es especial el raro, a veces, sin embargo, lo es el desvalido, el que más normalidad aparenta, el que demuestra a lo largo del tiempo su capacidad de ser y estar. Porque lo único realmente difícil es "permanecer". Es fácil ser especial un mes, un rato, una hora, un día, un año... Y hace mucho que yo ya sólo creo en lo que permanece, en lo que empieza a suceder despacio y, a pesar de todo, sigue sucediendo. Respecto al resto, soy completamente atea.
jueves, 4 de marzo de 2010
¿ Seré un cronopio ?
"Cuando los cronopios van de viaje, encuentran los hoteles llenos, los trenes ya se han marchado, llueve a gritos, y los taxis no quieren llevarlos o les cobran precios altísimos. Los cronopios no se desaniman porque creen firmemente que estas cosas les ocurren a todos, y a la hora de dormir se dicen unos a otros: "La hermosa ciudad, la hermosísima ciudad". Y sueñan toda la noche que en la ciudad hay grandes fiestas y que ellos están invitados. Al otro día se levantan contentísimos, y así es como viajan los cronopios".
Julio Cortázar, Historias de Cronopios y Famas.
martes, 2 de marzo de 2010
Laguna
Hay un lugar que se llama Laguna donde puedes acudir con un par de bolsas de basura llenas de recuerdos y ellos te borran de la cabeza a quien quieras, lo que quieras. No sé si será caro o barato pero lo que sí sé es que sólo da resultado si el azar hace que la persona que provocó esos recuerdos no se cruce otra vez en tu camino. Si esto sucede, inevitablemente, todo vuelve a empezar. No me gusta borrar. No sé borrar.
domingo, 28 de febrero de 2010
viernes, 26 de febrero de 2010
Profecías
Y viene el hombre a descorchar el trigo,
su pan es mi alimento,
la espiga que me trago algunas noches
mientras espero el juicio de la luz.
Y en cada oscuridad crece el mismo temor,
la misma duda sin alfombras,
el mismo frío en el bostezo:
es la promesa de la sed.
Un sarro que se posa en las caderas
y las transforma en crimen,
como esta voz que ensucia la memoria
para hacerla futuro.
Y ya no están ni el hombre, ni el mantel,
ni la merienda sobre el vientre,
sólo la paz de la derrota
y un cuerpo algo más viejo y más vencido.
su pan es mi alimento,
la espiga que me trago algunas noches
mientras espero el juicio de la luz.
Y en cada oscuridad crece el mismo temor,
la misma duda sin alfombras,
el mismo frío en el bostezo:
es la promesa de la sed.
Un sarro que se posa en las caderas
y las transforma en crimen,
como esta voz que ensucia la memoria
para hacerla futuro.
Y ya no están ni el hombre, ni el mantel,
ni la merienda sobre el vientre,
sólo la paz de la derrota
y un cuerpo algo más viejo y más vencido.
sábado, 20 de febrero de 2010
lunes, 15 de febrero de 2010
Abandono
Arde dentro de mí como la leña
y en su tacto de lápiz habita un peregrino,
una pared de piel y lodo.
un fragor de ascensores y de inviernos,
la prisa de los huéspedes.
Todo lo que me deja es un rapto de alambres,
un agujero que la luz agranda,
la ficción de los dioses
y ese sonido perro que perfora el estómago,
mientras fuera debuta la misma ceremonia,
el mismo ayuno de sonámbulos,
la misma vida plena de legañas.
y en su tacto de lápiz habita un peregrino,
una pared de piel y lodo.
un fragor de ascensores y de inviernos,
la prisa de los huéspedes.
Todo lo que me deja es un rapto de alambres,
un agujero que la luz agranda,
la ficción de los dioses
y ese sonido perro que perfora el estómago,
mientras fuera debuta la misma ceremonia,
el mismo ayuno de sonámbulos,
la misma vida plena de legañas.
lunes, 8 de febrero de 2010
martes, 2 de febrero de 2010
jueves, 28 de enero de 2010
El otro espejo
Todos tenemos nuestra bestia
María Rosal
Ignoro la estatura de los peces
o de quién es la voz que me despierta.
Nada sé de los perros
ni de los amos de la lumbre.
Lo mío es aprender cuchillos y relojes,
la triste escena del relámpago.
Lo mío es un dolor que no se arropa,
que se propaga a golpes como un grito,
Es la canción del hambre,
la luz que se protege del infierno,
la arruga que gotea en la ventana.
María Rosal
Ignoro la estatura de los peces
o de quién es la voz que me despierta.
Nada sé de los perros
ni de los amos de la lumbre.
Lo mío es aprender cuchillos y relojes,
la triste escena del relámpago.
Lo mío es un dolor que no se arropa,
que se propaga a golpes como un grito,
Es la canción del hambre,
la luz que se protege del infierno,
la arruga que gotea en la ventana.
sábado, 23 de enero de 2010
Sin poemas
No puedo escribir. Bueno, a lo mejor si me pusiera podría pero últimamente nunca encuentro el momento de ponerme. Tengo la cabeza en otras cosas, en la vida, en que el tiempo corre que vuela y ya va a hacer un año que estoy sin empleo. En proyectos, en sueños que se me derrumban, en que sigo pensando que debo hacer todo lo posible por no meterme otra vez en la rueda. En que me debo a mí misma intentar algo distinto y hacer oídos sordos a los que pretenden contagiarme su miedo. Tal vez la poesía de momento tenga que esperar. O no, no lo sé. A mí los poemas me nacen solos. Son ellos los que vienen cuando les da la gana. En realidad, no tengo claro si no vienen o si, tal vez, en estos momentos me da miedo dejarlos asomar.
jueves, 14 de enero de 2010
Aquel hogar
Es tiempo de alfileres y de pájaros,
la mansa hora del pan,
la estación de las piedras cosidas a la espalda.
Y aquí estamos de nuevo, mirando a las paredes,
mudos como los libros ya leídos,
escondiendo la gloria detrás de los zapatos,
abandonados a la suerte de los perros sin casa.
Pero aún puedes salvarme,
pintar jarrones en mi sombra,
arrancar de mis pies estas sandalias,
pronunciarme desnuda -o al menos habitarme-,
como si este momento no existiera,
-ni existieran los barcos de papel-,
ni yo fuese un hogar al que le sobran puertas.
la mansa hora del pan,
la estación de las piedras cosidas a la espalda.
Y aquí estamos de nuevo, mirando a las paredes,
mudos como los libros ya leídos,
escondiendo la gloria detrás de los zapatos,
abandonados a la suerte de los perros sin casa.
Pero aún puedes salvarme,
pintar jarrones en mi sombra,
arrancar de mis pies estas sandalias,
pronunciarme desnuda -o al menos habitarme-,
como si este momento no existiera,
-ni existieran los barcos de papel-,
ni yo fuese un hogar al que le sobran puertas.
domingo, 10 de enero de 2010
martes, 5 de enero de 2010
Dos poemas de Juana Bignozzi
La vida plena
A algunos les han quitado las ganas de hablar,
pasan mudos por el amor, aman perros vagabundos
y tienen una piel tan sensible
que nuestros pequeños saludos cotidianos
pueden producirles heridas casi de muerte.
Nosotros, seres amables e inofensivos,
miramos los gatos enfermos, las mujeres con collares
que pasan por la calle
y sentimos un desamor agradable,
casi suficiente.
De "Mujer de cierto orden" 1967
Extrañas parejas
siempre volví en olor de bienvenida
flores animalitos de mis colores
corazones de papel que son los que me importan
y ahora entro en una casa donde
hay que dar la luz y el agua
y no buscar bebida en vaso limpio no la hay
sólo una voz por el teléfono
he aceptado entrar en una casa a oscuras
para que en mi vida no echara raíces el patetismo
De "Interior con poeta" 1993
A algunos les han quitado las ganas de hablar,
pasan mudos por el amor, aman perros vagabundos
y tienen una piel tan sensible
que nuestros pequeños saludos cotidianos
pueden producirles heridas casi de muerte.
Nosotros, seres amables e inofensivos,
miramos los gatos enfermos, las mujeres con collares
que pasan por la calle
y sentimos un desamor agradable,
casi suficiente.
De "Mujer de cierto orden" 1967
Extrañas parejas
siempre volví en olor de bienvenida
flores animalitos de mis colores
corazones de papel que son los que me importan
y ahora entro en una casa donde
hay que dar la luz y el agua
y no buscar bebida en vaso limpio no la hay
sólo una voz por el teléfono
he aceptado entrar en una casa a oscuras
para que en mi vida no echara raíces el patetismo
De "Interior con poeta" 1993
domingo, 3 de enero de 2010
Adiós 2009
No puedo decir que el 2009 haya sido bueno, tampoco sé si malo. Empezó peor imposible con un ERE que dos meses después me dejó en paro y apartada de mi rutina de vida de los últimos años. Siguió con la pobre Tina dejándome tirada justo cuando más tiempo iba a poder pasar con ella. Y luego, pues todo ha sido raro, mucho ocio, mucho tiempo, muchos libros, gente nueva y no tan nueva que resultaron una decepción y también, para ser justos, gente nueva y no tan nueva que resultaron una sorpresa estupenda. La poesía haciéndome sentir cada vez más pequeñita, un viaje maravilloso, otros dos viajes fustrados, mucho caos, y, al final, como resumen, empieza el 2010 de nuevo con más vértigo y, como siempre, con la sensación de que todo pasa muy deprisa y de que yo sigo sin tener ni idea de nada.
sábado, 19 de diciembre de 2009
Los paredones de primavera
No enseñaré a mi hijo a trabajar la tierra
ni a oler la espiga
ni a cantar himnos.
Sabrá que no hay arroyos cristalinos
ni agua clara que beber.
Su mundo será de aguaceros infernales
y planicies oscuras.
De gritos y gemidos.
de sequedad en los ojos y la garganta.
de martirizados cuerpos que ya no podrán verlo ni oírlo.
Sabrá que no es bueno oír las voces de quienes exaltan el color del cielo.
Lo llevaré a Hiroshima. A Seveso. A Dachau.
Su piel caerá pedazo a pedazo frente al horror
y escuchará con pena el pájaro que canta,
la risa de los soldados
los escuadrones de la muerte
los paredones en primavera.
Tendrá la memoria que no tuvimos
y creerá en la violencia
de los que no creen en nada.
De Todos los poemas, Monteávila Editores,1994
jueves, 17 de diciembre de 2009
Extraños
Nunca alojé en tus huesos mi bandera,
estábamos de paso,
muy lejos de la patria,
a miles de kilómetros de la estación más próxima.
Desorientados por el miedo,
a oscuras y sin símbolos,
perdidos dentro de una tierra infértil,
atados a un paisaje que inmortaliza el frío
estábamos de paso,
muy lejos de la patria,
a miles de kilómetros de la estación más próxima.
Desorientados por el miedo,
a oscuras y sin símbolos,
perdidos dentro de una tierra infértil,
atados a un paisaje que inmortaliza el frío
domingo, 13 de diciembre de 2009
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Tres Poemas Renata Durán
No viniste de lejos
Viniste de tan hondo
que conozco tu nombre,
conozco tu dolor,
reconozco tu alma.
No viniste de lejos,
ni siquiera has llegado.
Estabas desde siempre,
como un lenguaje escrito
en el fondo de mí,
y te estoy descifrando.
Por primera vez...
Por primera vez
he pintado mis labios.
Les quité su sabor y su forma.
Porque quiero que rían,
disfrazados de fiesta.
Que brillen por las calles,
y me lleven de paseo
a donde no conozco.
A donde no me atrevo
a besar
con mi boca desnuda.
Me levanto del agua de la noche...
Me levanto del agua de la noche
deseosa de ti.
Despedazada.
Viniste de tan hondo
que conozco tu nombre,
conozco tu dolor,
reconozco tu alma.
No viniste de lejos,
ni siquiera has llegado.
Estabas desde siempre,
como un lenguaje escrito
en el fondo de mí,
y te estoy descifrando.
Por primera vez...
Por primera vez
he pintado mis labios.
Les quité su sabor y su forma.
Porque quiero que rían,
disfrazados de fiesta.
Que brillen por las calles,
y me lleven de paseo
a donde no conozco.
A donde no me atrevo
a besar
con mi boca desnuda.
Me levanto del agua de la noche...
Me levanto del agua de la noche
deseosa de ti.
Despedazada.
viernes, 4 de diciembre de 2009
Fiesta
Me habita un cementerio
Ana María Rodas
Es la noche más triste y todos bailan,
ignoran que en mi nombre se ha posado un ciprés,
un gélido abandono.
Nada saben del miedo en las orejas,
nada del cementerio,
ni de la piel que se maquilla a oscuras en un cuarto que es lápida.
Danzan mientras la música estrangula mi cuello.
Soy una despedida,
un sorbo de licor antes del postre,
una mujer sin pies ni manos,
un maniquí que mueve la cintura,
el repertorio de lo absurdo,
el maldito payaso de esta fiesta.
Ana María Rodas
Es la noche más triste y todos bailan,
ignoran que en mi nombre se ha posado un ciprés,
un gélido abandono.
Nada saben del miedo en las orejas,
nada del cementerio,
ni de la piel que se maquilla a oscuras en un cuarto que es lápida.
Danzan mientras la música estrangula mi cuello.
Soy una despedida,
un sorbo de licor antes del postre,
una mujer sin pies ni manos,
un maniquí que mueve la cintura,
el repertorio de lo absurdo,
el maldito payaso de esta fiesta.
martes, 1 de diciembre de 2009
Tres poemas de Ana María Rodas
La superviviente
Me habita un cementerio
me he ido haciendo vieja
aquí
al lado de mis muertos.
no necesito amigos
me da miedo querer porque he querido a muchos
y a todos los perdí en la guerra.
Me basta con mi pena.
Ella me ayuda a vivir estos amaneceres blancos
estas noches desiertas
esta cuenta incesante de las pérdidas.
De "La insurrección de Mariana", 1993
Domingo 12 de septiembre, 1937
Domingo 12 de septiembre, 1937
a las dos de la mañana: nací.
De ahí mis hábitos nocturnos
y el amor a los fines de semana.
Me clasificaron: nena? rosadito.
Boté el rosa hace mucho tiempo
y escogí el color que más me gusta,
que son todos.
Me acompañan tres hijas y dos perros:
lo que me queda de dos matrimonios.
Estudié porque no había remedio
afortunadamente lo he olvidado casi todo.
Tengo hígado, estómago, dos ovarios,
una matriz, corazón y cerebro, más accesorios
Todo funciona en orden, por lo tanto,
río, grito, insulto, lloro y hago el amor.
Y después lo cuento.
De "Poemas de la izquierda erótica", 1973
Limpiaste la esperma
Limpiaste la esperma
y te metiste a la ducha.
Diste el manotazo al testimonio
pero no al recuerdo.
Ahora
yo aquí, frustrada,
sin permiso para estarlo
debo esperar
y encender el fuego
y limpiar los muebles
y llenar de mantequilla el pan.
Tú comprarás con sucios billetes
tu capricho
pasajero
A mí me harta un poco todo esto
en que dejo de ser humana
y me transformo en trasto viejo.
De "Poemas de la izquierda erótica", 1973
Me habita un cementerio
me he ido haciendo vieja
aquí
al lado de mis muertos.
no necesito amigos
me da miedo querer porque he querido a muchos
y a todos los perdí en la guerra.
Me basta con mi pena.
Ella me ayuda a vivir estos amaneceres blancos
estas noches desiertas
esta cuenta incesante de las pérdidas.
De "La insurrección de Mariana", 1993
Domingo 12 de septiembre, 1937
Domingo 12 de septiembre, 1937
a las dos de la mañana: nací.
De ahí mis hábitos nocturnos
y el amor a los fines de semana.
Me clasificaron: nena? rosadito.
Boté el rosa hace mucho tiempo
y escogí el color que más me gusta,
que son todos.
Me acompañan tres hijas y dos perros:
lo que me queda de dos matrimonios.
Estudié porque no había remedio
afortunadamente lo he olvidado casi todo.
Tengo hígado, estómago, dos ovarios,
una matriz, corazón y cerebro, más accesorios
Todo funciona en orden, por lo tanto,
río, grito, insulto, lloro y hago el amor.
Y después lo cuento.
De "Poemas de la izquierda erótica", 1973
Limpiaste la esperma
Limpiaste la esperma
y te metiste a la ducha.
Diste el manotazo al testimonio
pero no al recuerdo.
Ahora
yo aquí, frustrada,
sin permiso para estarlo
debo esperar
y encender el fuego
y limpiar los muebles
y llenar de mantequilla el pan.
Tú comprarás con sucios billetes
tu capricho
pasajero
A mí me harta un poco todo esto
en que dejo de ser humana
y me transformo en trasto viejo.
De "Poemas de la izquierda erótica", 1973
jueves, 26 de noviembre de 2009
Ellas y Ellos
Alguien que lee mucha más poesía que yo me dijo hace poco que Ellas escriben mejor que Ellos. Y quien me lo dijo era un Ello, no una Ella. Supongo que no tiene mucho sentido entrar en discusiones de género cuando se habla de poesía pero después de varios días leyendo a poetas de género femenino (detesto la palabra poetisa, con perdón para quienes la usen) he de reconocer que me he enamorado de la obra de bastantes de ellas. No sé si es acertado o no decir que se vierten más hacia dentro y, claro, eso va en gustos, hay quien prefiere la poesía hacia fuera pero yo cuando quiero "hacia fuera" leo ficción, cuando quiero "hacia dentro" leo poesía. Espero, poco a poco, ir trayendo hasta aquí poemas de esas autoras que me han removido hasta el hígado.
sábado, 21 de noviembre de 2009
Me dices que te hable sobre mi vida
Me dices que te hable sobre mi vida.
Yo te propongo un poema sobre la locura.
Me propones una frase para desarrollar un poema.
Poema es momento presente, lo que me ocupa.
Me dices que me ponga en el lugar
de la que me hubiera gustado ser.
Yo te digo que una actriz de cine
famosa para vivir y ser amada por miles
que es como volar por encima de una playa
y saber que aquella gente me mira y me llama.
Eso es morir.
O suicidarse.
Vagar como un fantasma ausente
en la conciencia de miles sin cuerpo ni cara.
Para verlo tomar palco entre miles estupefactos
y llamarme.
Suelo volar como una paloma herida
en una playa interminable
y dejar rastros de sangre
ante el tin tin ausente
de tu teléfono,
llamarte es confrontarme con la realidad inexorable
de un fracaso
De Oraciones para un dios ausente, Monte Ávila Editores (Venezuela)
Yo te propongo un poema sobre la locura.
Me propones una frase para desarrollar un poema.
Poema es momento presente, lo que me ocupa.
Me dices que me ponga en el lugar
de la que me hubiera gustado ser.
Yo te digo que una actriz de cine
famosa para vivir y ser amada por miles
que es como volar por encima de una playa
y saber que aquella gente me mira y me llama.
Eso es morir.
O suicidarse.
Vagar como un fantasma ausente
en la conciencia de miles sin cuerpo ni cara.
Para verlo tomar palco entre miles estupefactos
y llamarme.
Suelo volar como una paloma herida
en una playa interminable
y dejar rastros de sangre
ante el tin tin ausente
de tu teléfono,
llamarte es confrontarme con la realidad inexorable
de un fracaso
De Oraciones para un dios ausente, Monte Ávila Editores (Venezuela)
jueves, 19 de noviembre de 2009
Dos poemas de Gabriel Ferrater
Útero
Hace ya algunas horas que está aquí.
Partes de su cuerpo, no las más íntimas,
pero partes de su cuerpo, se han diseminado
y esparcido en las cuatro o veinte esquinas
de esta habitación: Y ahora yo vivo
metido dentro de la cosa que amo.
Un movimiento que hago, y que me estira
fuera de mi cubil, toca una media,
un zapato, una falda o un jersey:
los cotos de una tierra que es la mía.
Versión de José Agustin Goytisolo
Cifra
Amor, llevabas en el mundo
siete mil setecientos sesenta y cinco
días, al cerrarse la noche
en que me llamaste desde tu rincón,
voz que se había compadecido
y me recibías, cuerpo bondadoso.
Qué juego perdido, qué rodar
hasta romper un oscuro ramaje,
siete mil setecientos sesenta y cinco
días, antes de que encontrara
dónde te me habías acurrucado,
amor, para crecer lejos de mí.
Versión de José María Valverde
martes, 17 de noviembre de 2009
Palabras
Amo el sonido de algunas palabras: llave, incesto, tórrido, trazo, ámbito, continente, sonámbulo, estigma, senda, pizarra... y, sin embargo, no sé qué hacer con ellas. A veces sólo hago lo que dijo Cortázar: "sujétate a los nombres, así no te caes."
lunes, 16 de noviembre de 2009
Encuentro
Sólo cuando me amas
se me cae esta máscara pulida.
Claribel Alegría
Me vas a perdonar todo este tiempo de errores y vestidos;
de mendigar la luz en los escombros
con un disfraz de tiza escrito en las facciones.
Este tiempo de máscaras y muecas,
de pies desnudos en los charcos.
Esta edad de descuidos y lunares,
de armarios en los ojos.
Este suburbio al que te acercas
para elevar su base con tu mano descalza.
se me cae esta máscara pulida.
Claribel Alegría
Me vas a perdonar todo este tiempo de errores y vestidos;
de mendigar la luz en los escombros
con un disfraz de tiza escrito en las facciones.
Este tiempo de máscaras y muecas,
de pies desnudos en los charcos.
Esta edad de descuidos y lunares,
de armarios en los ojos.
Este suburbio al que te acercas
para elevar su base con tu mano descalza.
domingo, 15 de noviembre de 2009
Compartiendo
Lo que une a la gente no es la edad, ni el lugar donde residen.
Lo que une a la gente es compartir una misma sensibilidad.
Lo que une a la gente es compartir una misma sensibilidad.
jueves, 12 de noviembre de 2009
Fragmento de Rayuela
“La rayuela se juega con una piedrecita que hay que empujar con la punta del zapato. Ingredientes: una acera, una piedrecita, un zapato y un bello dibujo con tiza, preferentemente de colores. En lo alto está el Cielo, abajo está la Tierra, es muy difícil llegar con la piedrecita al Cielo, casi siempre se calcula mal y la piedra sale del dibujo. Poco a poco, sin embargo, se va adquiriendo la habilidad necesaria para salvar las diferentes casillas (rayuela caracol, rayuela rectangular, rayuela de fantasía, poco usada) y un día se aprende a salir de la Tierra y remontar la piedrecita hasta el Cielo, hasta entrar en el Cielo, lo malo es que justamente a esa altura, cuando casi nadie ha aprendido a remontar la piedrecita hasta el Cielo, se acaba de golpe la infancia y se cae en las novelas, en la angustia al divino cohete, en la especulación de otro Cielo al que también hay que aprender a llegar. Y porque se ha salido de la infancia se olvida que para llegar al Cielo se necesitan, como ingredientes, una piedrecita y la punta de un zapato”.
martes, 10 de noviembre de 2009
Refugios
Convertirme en refugio
para ser sólo herida, llaga en mitad del tallo,
grieta que absorbe el cauce del sudor.
Para beber la infancia que te nace en el vientre
como una lágrima en el cieno,
como un temblor de cueva.
Y secarte la piel con un sorbo de vidrio,
despojarla de espuma,
segar su brote entre los labios
y, cuando empiece el grito, ungir con sal tu voz.
para ser sólo herida, llaga en mitad del tallo,
grieta que absorbe el cauce del sudor.
Para beber la infancia que te nace en el vientre
como una lágrima en el cieno,
como un temblor de cueva.
Y secarte la piel con un sorbo de vidrio,
despojarla de espuma,
segar su brote entre los labios
y, cuando empiece el grito, ungir con sal tu voz.
jueves, 5 de noviembre de 2009
The reader
Me pregunto cómo no había visto esta película antes.
Por supuesto he llorado a moco tendido y, una vez más, he vuelto a añorar esa voz que debía leerme libros en voz alta cada noche.
martes, 3 de noviembre de 2009
lunes, 2 de noviembre de 2009
Enemigos
Soy enemiga de tu sombra
porque no vierte en mí su liquidez.
Porque no se hace fuente, ni clamor,
ni arañazo en el hombro,
ni torre demolida por el agua;
ni aliento tras la nuca;
ni escarcha derretida en el ombligo.
Porque es su boca un sótano sin luz,
un hueco en el cemento,
el foso en el que beben los que no tienen lengua.
porque no vierte en mí su liquidez.
Porque no se hace fuente, ni clamor,
ni arañazo en el hombro,
ni torre demolida por el agua;
ni aliento tras la nuca;
ni escarcha derretida en el ombligo.
Porque es su boca un sótano sin luz,
un hueco en el cemento,
el foso en el que beben los que no tienen lengua.
domingo, 1 de noviembre de 2009
Anestesiarme
He decidido quedarme dormida otra vez. Dejar de pensar. Dejar de sentir. A-nes-te-siar-me.
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